Despierta la inteligencia de tu bebé con 5 sencillas ideas

Dentro de nuestro hogar contamos con materiales que podemos convertir en divertidos pretextos para despertar la inteligencia del bebé fortaleciendo además los lazos afectivos y sociales entre los miembros de la familia. Solo necesitas creatividad.

Julia Tort

Los niños requieren de un ambiente favorable, feliz y rico en estímulos para que su motivación interna se encienda y comiencen a accionar sus motores personales, poniendo en marcha una serie de factores que los llevarán a obtener resultados favorables en su desarrollo. Los padres, por su parte, pueden contribuir a enriquecer la inteligencia de sus hijos con variados, divertidos y breves juegos que lleven en sus entrañas amor, comunicación y experiencia.

Lo más importante para que un bebé adquiera nuevos conocimientos, es valerse de aquellos que ya tiene interiorizados. Si a partir de ahí enlazas los nuevos, se interesará más y permitirá que su experiencia se torne más extensa. En este espacio te daré algunas ideas para elaborar materiales genéricos que son sencillos y prácticos. Usando la creatividad y la imaginación, tomando la diversión como hilo conductor hacia el aprendizaje, verás que los resultados serán magníficos. Las ideas que te presentaré a continuación las puedes adecuar a tu hijo, pero para ello deberás tomar en cuenta la gradualidad y la progresividad, de tal manera que conforme el niño va creciendo, la actividad vaya subiendo en grado de complejidad.

Convierte cualquier envase cilíndrico de plástico, pet o cartulina, en un libro para tu bebé

Busca imágenes de revistas que le sean atractivas, que las pueda identificar y que esté familiarizado con ellas, por ejemplo: fotos de los miembros de la familia, cosas como pelotas, animales, etc. Pega en orden las imágenes en el cilindro de plástico y protégelas con mica gruesa transparente. Mientras le cuentas un cuento o una historia, con un tono de voz melodioso, ve girando el cilindro lentamente, para que tu niño vaya viendo las imágenes en secuencia, mientras tú le señalas cada imagen y en donde muestre mayor interés pon énfasis y emoción a tus palabras. Los niños desde que nacen deben escuchar hablar, narrar, expresarse, describir y/o platicar a sus padres, sobre todo si es dirigido a él y con un lenguaje sencillo y claro (sin mimos). Pídele que identifique, busque y encuentre cierta imagen, después pregúntale ¿Dónde está el gato? ¿Dónde está mamá?

Toma un muñeco de trapo o de peluche

Ponte frente al espejo con tu hijo, coge el muñeco (si es el favorito del bebé, es mejor) y simula que habla, haz que se mueva primero enfrente de él y después delante del espejo. Su capacidad de observación se incrementará cuando al alejarte del espejo le preguntes ¿Dónde está el muñeco? Y después te vuelvas a acercar. Hazlo repetidas veces y de diferente manera dándole oportunidad a que observe y deduzca. Este juego sirve para alertar los sentidos del bebé, intuir que una de las imágenes reflejadas es la suya, descubre lenguaje corporal y refuerza los lazos afectivos con quien juega con él.

Dibuja un bebé sobre un pliego de papel bond blanco

Pega el dibujo en el piso y sienta a tu bebé a un lado, nómbrale las partes del cuerpo señalándolas y comparándolas con las suyas. Dices: “Cabeza”, y señalas la cabeza del dibujo. Vuelves a decir: “Cabeza”, y ahora tocas la tuya. Por tercera vez dices: “Cabeza”, pero ahora tocas la de él. Haz esto con los brazos, manos, cuerpo, piernas y pies. Conforme tu hijo vaya creciendo lo podrás hacer con más partes como cuello, hombro, codos, etc. Después con un paño pequeño le tapas la cabeza al dibujo y le preguntas ¿Dónde está la cabeza?, cuando el bebé esté viendo fijamente el paño, lo retiras y con emoción le dices ¡Ahí está la cabeza! Y señalas la del dibujo, la tuya y la suya mencionando en cada una lo mismo. Así sucesivamente con las demás partes del cuerpo. Este juego le hará tener noción del esquema corporal y la permanencia de objeto por medio de la observación, ensayo y error.

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Un guante con diversas texturas

Forra un guante viejo con materiales de diferentes texturas, asegurándote de que todo esté bien pegado o cosido. Cada dedo deberá tener una tela o tejido diferente. Tela de algodón, lino, manta, terciopelo, etc. También puedes coser objetos como botones grandes, pequeños o algún otro que se te ocurra. Cada vez que el bebé extienda la mano para alcanzarlo, tú le ofrecerás una textura a la vez y le irás explicando qué se siente, de qué color es y cómo se llama la tela o el tejido. El objetivo es que identifique texturas, colores y nombres por medio de la experiencia.

Jugando con los sonidos

Ofrécele a tu bebé cuatro objetos que hagan diferentes sonidos, como por ejemplo una pulsera de cascabeles, una campanita, un sonajero y un pandero. Observa primero qué hace con ellos, después aléjalos de su alcance y toma solo uno, nómbralo y hazlo sonar, de manera divertida haz comentarios por ejemplo: “ésta es la campana y suena así… (la haces sonar), su timbre es agudo, dulce, delicado, en las iglesias hay campanas grandes y suenan fuerte, esta es pequeña y suena quedo”. Después tomas otro y haces lo mismo hablando de las cualidades de sonido, tamaño, grosor, colores, etc. Es muy importante tu lenguaje, expresión y pausas para que le permitas observar, distinguir sonidos y después experimentar. Continúa el juego ahora, dándole al bebé de uno en uno los instrumentos, recordándole lo más básico y permitiendo que él lo haga sonar, hasta darse cuenta de que su mano es la que agita el instrumento y la que provoca el sonido.

Por medio del juego el bebé pone en acción sus sentidos perceptuales para expandirlos y es a través de ellos que descubre el mundo, hace lazos afectivos con las personas más cercanas e importantes a él y vive experiencias que le permiten ampliar sus estrategias mentales, emocionales, sociales e incluso espirituales. Jugar es crear, aprender y vivir. Comparte tiempo de calidad con tus hijos y ama profundamente sus logros. Tus niños lo recordarán, y esas memorias los acompañarán con el dulce sabor del hogar, por toda su vida.

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Julia Tort

Julia Tort es Lic. en Preescolar y Psicología, asesora y especialista en Estim. Temprana, prenatal, del aprendizaje y liderazgo, escritora y madre de 3 hijos. Actualmente vive en San Juan del Río, Qro. México. E-mail contacto: lic.juliatort@hotmai