¿Estás indecisa? 4 pasos para averiguar si realmente lo que quieres es ser madre

Las presiones y los miedos pueden jugarnos en contra frente a una decisión tan importante como la maternidad

Fernanda Gonzalez Casafús

Hace algunas décadas atrás, lo natural para la sociedad era que la mujer tuviera hijos llegando a una determinada edad. Hoy, son muchas las mujeres que no eligen la maternidad como una prioridad en su vida, sin embargo la presión social hace que la duda se instale ¿realmente quiero tener hijos o sólo tengo miedo de arrepentirme más tarde si no los tengo ahora?

Denise Carlini es una psicoterapeuta que se inspiró en su propia historia para escribir el libro “Maternidad, ¿es para mí?“. La mujer, junto a Anne Davidman recopilan hechos y experiencias para ayudar a miles de mujeres alrededor del mundo que se sienten inseguras respecto de la maternidad, o que sienten que realmente no quieren ser madres pero sienten la presión social.

La generación actual de mujeres no tiene como premisa la maternidad, eso está claro. Sin embargo, a pesar de los grandes cambios sociales y culturales de las últimas décadas, la sociedad aún no está preparada para aceptar que una mujer en sus 30 o 40 años decida fehacientemente y a conciencia que no quiere ser madre. Se la juzga, se le pregunta y se le vuelve a preguntar. La cuestión es ¿por qué debería molestarnos tanto una decisión personal de otra persona?

Hace poco conversaba con una pareja amiga, ambos cercanos a los 40 años de edad. Hablando acerca de la maternidad, ella me contaba que no tenía ganas de ser madre y que no lo veía como algo a futuro tampoco. Él, en cambio sí tenía ganas de ser padre pero respetaba su decisión. Y me contaban que unos compañeros de trabajo de él le dijeron que estaban siendo “egoístas” en pensar en no traer hijos al mundo. ¿Egoístas?, más egoistas serían aquellos padres que traen hijos sin desearlo, o sólo para calmar la “sed de niños” de la familia, o sólo por el qué dirán. Pero no me parece egoísta pensar que si no se desea ese bebé es mejor no buscarlo.

¿Es la maternidad para mí?

En el libro, las especialistas Carlini y Davidman, exploran las distintas fases por las que pasa una mujer en el proceso de decisión de tener o no tener hijos. Ann Davidman explica, en una nota brindada a Mail Online, que todavía se considera un tabú para las mujeres no tener hijos, ya que se cree que es algo que “se supone” deben hacer.

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Pero más allá de la decisión de no ser madre, está la decisión de aquellas mujeres de postergar la maternidad, por miedos, o por no perder la vida social y laboral, y prolongarla muchas veces hasta que es demasiado tarde. En este sentido, las especialistas explican que con su libro también buscan ayudar a aquellas mujeres a tomar una verdadera decisión al respecto: “Buscamos que esto ayude a las mujeres ambivalentes a decidir antes de que su edad biológica limitara sus opciones. También queremos dejar en evidencia que es normal que ésta es una opción que las mujeres pueden tomar”, dijeron..

4 claves para ayudarte a saber si quieres ser madre realmente

1. Que las circunstancias personales no entorpezcan tu deseo

“Cuando tenga un trabajo más estable”, “cuando nos mudemos de casa”, “cuando termine el curso”, “cuando termine de pagar el coche y me vaya de vacaciones”, son algunas de las frases que esbozan algunas mujeres para dilatar la maternidad, sin darse cuenta muchas veces que lo que está haciendo es poner situaciones personales por delante para disuadir la verdadera decisión.

Es cierto que uno debe estar muy bien preparado para la llegada de un hijo, y que es bueno tener una vida organizada y sentirse plenos y confiados con el futuro. Sin embargo, si esperas demasiado siempres tendrás algún “pero”. Plantéate si tal vez lo que estés haciendo es poner excusas ante la negativa de la maternidad. Las expertas opinan que evaluar las situaciones externas sólo es útil cuando uno tiene en claro realmente qué quiere. “Nuestro programa alienta y apoya a las mujeres a dejar de lado lo externo en su vida al ayudarlos a comprender los beneficios de hacerlo”, explica Carlini.

2. Deja de sentir vergüenza

Muchas mujeres se sienten solas y muchas experimentan vergüenza cuando no pueden decidir si quieren o no convertirse en madre”, dice una de la autoras del libro, “La vergüenza puede darse porque aún no saben lo que quieren, y sienten que, como mujer, deberían desear ser madres”.

Sin embargo, dejar de sentirse avergonzadas por ello es un paso adelante para configurar las propias emociones. Lo ideal es apoyarse en aquellas personas que no te juzgarán y que ayudarán a ver el camino con más claridad. Si todas tus amigas tienen hijos es normal que te sientas algo aislada, pues aún no sabes bien si lo que quieres es formar parte del clan de las madres. La vergüenza sólo te hará alejarte más. Si aún estás indecisa en la decisión de ser madre o por el momento saber que no es lo que quieres en tu vida, enfrenta con determinación tu presente.

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3. Explora tus temores

¿Realmente lo que quieres es no tener hijos o existe algún temor oculto que temes enfrentar? “Los miedos juegan un papel importante en la indecisión. La mayoría son naturales y deben ser aceptados, otros deben ser explorados y desguazados”, edxplica Carlini.

“Los más comunes son el miedo a vivir con arrepentimiento, el miedo a tomar una decisión equivocada, el miedo a perder una pareja o una relación que se vuelve agria.Algunos temores adicionales incluyen: no serás perfecto, serás juzgado por otros, miedo a la pérdida o temores físicos sobre el embarazo y / o el parto”, explica. Las autores advierten que en lugar de ignorar un miedo, es más importante explorarlo y comprender de dónde viene para poder enfrentarlo. “Muchos temores provienen de suposiciones o conclusiones que se hicieron al principio de la vida, y si no se explora o se acepta, ese miedo puede continuar”, dicen las expertas.

El miedo a la maternidad es algo natural, que recorre todo el camino, desde que tomamos la decisión de tener hijos, y nunca se irá por completo, pues la vida de nuestro hijo es lo más preciado. Por lo tanto, si es el miedo el que te está impidiendo tomar una resolución acerca de la maternidad, enfréntalos y trata de explorar sus orígenes. Busca ayuda profesional, y apóyate en amigas de verdad.

4. Acepta tu decisión sea cual fuere

Las autoras advierten que hay dolor en cualquiera de las dos decisiones, y que elegir una opción eso le dice automáticamente que “no” a la otra opción. Cualquiera sea tu elección, es importante saber que habrá dolor en algún momento. “Cada elección que hacemos da como resultado oportunidades perdidas, pero esto no es realmente lo que es tan importante con una opción tan definitoria como ser padre o no”, dice Carlini.

“Hasta que sepa lo que quiere para usted y por qué lo quiere, no sabrá qué es lo que tendrá que llorar. Sí, es cierto que cualquier elección implica pérdida, pero no sabrá los detalles de esa pérdida hasta que haya resuelto qué es lo que quiere. Es muy diferente para cada persona y es muy personal “, argumentan. Pues entonces, se trata de tomar una decisión a conciencia y hacerse enteramente responsables por ello.

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¿Por qué no quiero ser madre?

Esa es otra de las preguntas que deberías hacerte a conciencia. Una mirada retrospectiva sobre nuestras vivencias, las relaciones con nuestros padres, la forma en la que vivimos nuestra vida como hijos, o cómo vimos a nuestros padres ejercer la maternidad y paternidad pueden ayudarnos a esclarecer los verdaderos motivos por los que aún no hemos resuelto si en verdad queremos tener hijos o no. Y, si ya has decidido que la maternidad no es lo que quieres para tu vida, una análisis personal tampoco vendrá mal para entender tu decisión.

En las mujeres que deciden no ser madres puede haber un fuerte arrepentimiento luego de unos años y ello es lo que se trata de evitar. En cierta forma, coincido con las palabras de mi psicóloga que me dijo una vez que las experiencias “hay que transitarlas”, porque si nos quedamos en el potencial, en lo que “podría ser” o “podría haber sido”, nunca sabremos qué hubiera pasado “si”. Entonces, las riendas hay que tomarlas y hacer lo que uno decida y hacerse responsable de ello.

Busca ayuda y contención si no has podido tomar una decisión concisa acerca de la maternidad o si deseas ser madre pero no sabes cómo enfrentar tus miedos. Y si tu decisión es no tener hijos, rodéate de aquellas personas que no te juzgarán y te apoyarán en tu determinación.

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Fernanda Gonzalez Casafús

Fernanda Gonzalez Casafús es argentina, mamá y Licenciada en Periodismo. Ama los animales, la danza, la lectura y la vida en familia. Escribir sobre la familia y la maternidad se ha convertido en su pasión.