Expertos revelan las consecuencias de NO cargar a tu bebé apenas llora

Los expertos revelan una verdad que no todas las mamás quieren aceptar.

Fernanda Gonzalez Casafús

Dejar llorar a los bebés es una rara tendencia que ha ido creciendo en los últimos años. El objetivo de esta práctica es que los niños no se vuelvan consentidos y sepan esperar para que en un futuro su conducta pueda ser manejada más fácilmente. Sin embargo esta práctica se vuelve peligrosa cuando los bebés son recién nacidos.

Cuando me convertí en madre por primera vez no había nada que me calmara más que tener a mi hija a mi lado por las noches. Y por consiguiente, ella también estaba calmada. Apenas escuchaba un leve quejido o intuía que estaba a punto de llorar clamando por su leche, me levantaba y la ponía al pecho. Nunca quise dejarla llorar, ni tampoco me parecieron demasiado acertadas las teorías acerca de dejar llorar al niño para que “aprenda”.

Un recién nacido que llora es un bebé que intenta decir algo. Pensemos que es la única forma que tiene para comunicarse, y es por ello que es tan importante no hacer caso omiso a su llanto. Si bien es cierto que luego de determinada edad las madres y padres ya estamos más relajados en ciertos asuntos, lo cierto es que cuando un recién nacido llora no es porque nos esté manipulando sino porque hay una necesidad básica que desea ser cubierta. La relación que entablamos como padres desde el primer minuto de vida con nuestro hijo hablará por sí sola en un futuro, dando los frutos que hemos cultivado. Por el contrario, dejar llorar a los bebés sin atender sus prioridades sólo hará que la relación parental se dañe, así como la capacidad emocional del bebé.

Según el sitio Phsychology Today, y de acuerdo a Darcia Narvaez, Profesora del Departmento de Psicología de la Universidad de Notre Dame, esta idea de dejar llorar a los niños data del siglo pasado, cuando el conductista John Watson advertía sobre los “peligros del exceso del amor materno”, y fue así como paulatinamente la cultura fue aceptando que ser demasiado amoroso y condescendiente con un bebé lo convertiría en un ser humano dependiente y quejumbroso. Por suerte, y para el bien de la humanidad, estas teorías han quedado obsoletas y hoy la maternidad es acompañada por una oleada de corrientes teóricas a favor del apego y la crianza respetuosa.

Ésto le sucede a tu bebé cuando lo dejas llorar

De acuerdo al Pediatra Bill Sears, quien fue jefe adjunto de la unidad de cuidados intensivos para recién nacidos en el Toronto Western Hospital, los efectos de un llanto excesivo en los bebés recién nacidos pueden traer consecuencias a nivel neurológico y fisiológico. Algunas de las cosas que le suceden a un bebé cuando lo dejan llorar por un rato y no es atendido, son:

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  • Experimentan pánico y ansiedad, lo que inunda su cerebro con cortisol y adrenalina.
  • El cerebro no genera conexiones cuando el bebé está expuesto a alto nivel de estrés, como cuando llora mucho.
  • La hormona del crecimiento baja drásticamente.
  • El estrés del llanto puede alterar los sistemas neurotransmisores del cerebro y provocar cambios estructurales y funcionales en regiones del cerebro similares a las observadas en adultos con depresión.
  • Hay más chances de sufrir trastornos de déficit de atención y bajo rendimiento escolar.
  • La gran cantidad de adrenalina generada bajo el estrés del llanto provocan en un futuro niños más agresivos e inestables emocionalmente.
  • Disminución del desarrollo intelectual, emocional y social.
  • Cambios fisiológicos dañinos como arritmias cardíacas, disminución del sueño y aumento de la presión arterial.

Tienes la oportunidad de brindarte por completo

Ahora que tienes a tu retoño en brazos lo miras, sientes su aroma a bebé, acaricias su fino cabello y agradeces a la vida por haber sido premiada por este milagro. Tu oportunidad de brindarte por completo es ahora. Criar a nuestros hijos con el corazón es uno de los actos de amor más profundos del ser humano. Dejarlo llorar sólo porque unas cuantas teorías nos aseguran algo de lo cual no estamos demasiado de acuerdo, habla a las claras de que lo más importante es seguir nuestro instinto maternal y dejarnos llevar por el sentimiento de protección inmediato que sentimos al escuchar los llantos de nuestro bebé.

Los bebés están hechos para cargarlos en brazos cuando lloran, ajustarlos a nuestro pecho y darles la atención que merecen. El amor nunca los hará consentidos si ese amor es altruista y empático. ¡Adelante, lo estás haciendo bien mamá!

Y tú ¿has dejado alguna vez llorar a tu bebé?

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Fernanda Gonzalez Casafús

Fernanda Gonzalez Casafús es argentina, mamá y Licenciada en Periodismo. Ama los animales, la danza, la lectura y la vida en familia. Escribir sobre la familia y la maternidad se ha convertido en su pasión.