La vida continúa en vacaciones, así que no rompas las reglas en casa

Las vacaciones son para divertirse y descansar y no perder de vista las reglas sigue siendo tan importante como siempre.

Emma E. Sánchez

Todos esperamos con ansias las vacaciones; bueno, casi todos, porque para muchas madres de familia el tiempo vacacional significa tener una casa de locos durante un mes completo, o a veces hasta más.

El tiempo de receso escolar es para descansar de todo el trabajo y esfuerzo que implicó el ciclo educativo y sí, efectivamente, descansamos, porque muchas rutinas y reglas se relajan y de repente no hay mucho qué hacer en casa, pero entonces empiezan los problemas.

Cuando se tienen hijos en educación básica, incluso adolescentes, es importante continuar con los buenos hábitos en casa y no perder de vista las rutinas saludables para todos.

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La hora de ir a la cama y de levantarse

Levantarse temprano cada día del año escolar es tremendo, por lo que lo primero que hacemos en vacaciones es dejar de hacerlo y dormir un poco más, ¡pero sólo un poco más! Levantarse más tarde no significa despertar a mediodía, por lo que la rutina no debe omitirse en su totalidad. Así que establece, junto con tus hijos, cuál será la hora en la que a más tardar todos ya deberán de estar en pie y recoger su cama.

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Lo mismo sucede con la hora de irse a la dormir. Tener más tiempo para ver televisión, una película o jugar no está mal, pero de nuevo, esto no implica dejar de dormir para pasar la noche entera en el chat o pegados a los videojuegos.

En los periodos recreativos, reorganizar las rutinas tiene como propósito fundamental cuidar la salud y no perder los buenos hábitos, lo demás es descanso y diversión.

El aseo personal

Este desafío es principalmente con los adolescentes, pues ellos entienden la palabra vacaciones como “periodo de hibernación”, no salen de su cama y pueden llegar a pasar semanas sin bañarse o cambiar su ropa.

Es cierto que hay que ahorrar agua, pero por salud de toda la familia, ¡hay que bañarse!

Los alimentos, sus horarios y calidad

En estos tiempos en los que 90 por ciento de nuestra sociedad padece de trastornos alimenticios es importante no caer en la trampa de la comida rápida o chatarra diariamente, omitir comidas o beber más soda (refresco) que agua natural.

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Nuevamente, este tiempo de descanso es para disfrutarse y comer algo delicioso, cocinar juntos, preparar comidas que por lo laborioso que implica su preparación no lo harías en época de clases y sí en estos días. Invita a los niños a cocinar o asigna a tus adolescentes la responsabilidad de preparar los alimentos, tendrán algo que hacer y aprenderán mucho sobre cómo preparar sus comidas de manera balanceada.

El trabajo y el servicio

Aprovecha las vacaciones para que tus hijos hagan actividades nuevas, divertidas y que les dejen buenos recuerdos y experiencias. A los mayores se les puede animar a buscar algún trabajo de verano o por horas en los que puedan ganar algunos recursos, comprar algo que les guste o necesiten y aprendan un oficio.

Para toda la familia, ayudar en el hogar, tener un proyecto como el huerto familiar o pintar la casa pueden ser muy buenas oportunidades de convivencia.

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Otra gran oportunidad que nos da el verano tiene que ver con el servicio que podemos brindar a otros. Participar en algún comité social, actividades de servicio en la iglesia o alguna asociación civil dará a tus hijos una nueva visión de su vida que les permita ser más sensibles y agradecidos por lo que son y por lo que tienen.

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“Una mente ociosa es oficina del diablo”

Esta es una frase muy vieja y muy cierta: una mente ociosa o pegada a la tecnología sin propósito no tiene buen final. El cuerpo se atrofia y la mente se contamina con basura de fácil acceso.

Disfruta con tus hijos este tiempo platicando, saliendo a caminar, al parque y durmiendo bajo las estrellas. Pronto llegará el tiempo en que no podrán hacerlo más, por eso aprovecha tus días.

¡Felices vacaciones!

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Emma E. Sánchez

Escritora, esposa y madre de tres hijas. Interesada en el fortalecimiento y formación de la mujer, la familia y el hogar.