Los 5 errores que estás cometiendo en la crianza de tus hijos

Lo haces todos los días, pero puede afectar el futuro de tu hijo. Infórmate para mejorar

Fernanda Gonzalez Casafús

No existe el manual para padres, y nos vamos haciendo “al andar”. Con el corazón, ponemos todas nuestras mejores intenciones tratando de criar lo mejor posible a nuestros retoños, pero nuestras acciones no siempre van de la mano con el objetivo, pues algunos errores pueden ser dañinos a largo plazo para la vida del niño.

Y aunque digamos que no existe el manual perfecto, por las redes pululan cientos de consejos para que los padres hagamos las cosas “bien”. Pero, ¿qué es hacer las cosas bien? No es darles todo lo que ellos piden cuando lo piden, o comprarle todos los juguetes de la televisión, o dejar que ellos manejen ciertas situaciones.

Por el contrario, hacer las cosas bien no es nada fácil, pues como padres nos encontraremos lidiando a cada paso con berrinches, con “peros”, con preguntas, y con situaciones que nos serán difíciles de afrontar. Pero estamos formando un pequeño árbol y si sus raíces prenden bien, y tiene un tutor que lo guíe, ese arbolito crecerá derecho.

Reaccionar a tiempo

La infancia es un momento en la vida en la que cada vivencia queda grabada a fuego en el cerebro, y son las responsables de crear ciertas conductas, hábitos y formar el pensamiento de los niños por el resto de su vida. Por lo tanto, a veces es necesario reaccionar a tiempo ante ciertas acciones que pueden ocasionar un mayor trastorno en el futuro.

Cuando un niño ronda el año o los dos años de vida, golpea, y dice una mala palabra, muchos adultos pueden llegar a encontrar gracioso ese comportamiento. Sin embargo, si no se corrige a tiempo puede llegar a ser perjudicial. O por ejemplo, cuando un pequeño de 5 años se tira en el medio de supermercado porque no le compras algo que él quiere, el peor error es comprárselo para que deje de gritar. Y así, la lista continúa. A veces hacemos las cosas por miedo a la reacción de los niños, o por el placer de complacerlos, y otras veces por la propia comodidad de no tener que lidiar más con la situación. Sin embargo, es importante reaccionar a tiempo, pues si sólo te esfuerzas en la primera e importantísima etapa de la infancia, luego no lo lamentarás.

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Los errores más comunes en la crianza

Como padres, cometemos cientos de errores. Algunos podremos repararlos a lo largo de nuestras vidas, y otros pueden llegar a ser irreparables. Pero si buscas ser un mejor padre cada día, es bueno escuchar las experiencias de otros padres y hasta analizar tu propia experiencia como hijo, para intentar mejorar tus actitudes tendientes a lograr que tu hijo crezca con valores, con buena moral, y con buena educación.

1. Tenerles miedo

Si, suena raro, pero muchos padres tienen miedo de sus hijos. Y para que no protagonice un berrinche, o con el temor de que sus hijos los “quieran menos”, les conceden todo tipo de pedidos. Y si esto comienza a la tierna edad de los 2 años, no podrás frenarlo después. De acuerdo a Clarín, y según la psicoanalista Graciela Faiman, el punto está en la falta de límites: “El chico al que le dejan hacer cualquier cosa está desprotegido, y si no encuentra amparo en su familia, lo busca afuera” Y los límites comienzan desde la más temprana edad y con las cosas más simples de la vida cotidiana. Si tu hijo de 2 años hace un gran escándalo porque no le haz comprado caramelos, y tú cedes, quien ha ganado es el niño, puesto que sabrá que para él no hay límites y que sus padres responden a todo lo que él quiera. No debemos tener miedo, y aunque a veces duela tenemos que actuar en consecuencia.

2. No dejas que otros lo regañen

En la sociedad actual, los maestros no pueden regañar a los alumnos porque detrás de ello viene una horda de padres enfurecidos. No hablamos de volver al maltrato físico al que tenían libre acceso algunos maestros (algunos pegaban a sus alumnos en las manos), pero sí debemos dejar de justificar siempre al niño y culpar al docente por el mal desempeño de nuestro hijo. Los niños tienen que aprender el respeto hacia los mayores desde que son pequeños y si tú descalificas a sus maestros les estarás haciendo un gran daño para su futuro.

3. Lo sobreproteges

Es sano y normal que quieras cuidar de tu hijo. Pero cuando la protección es desmedida afectará en el futuro su desempeño como ser social, pues le creará inseguridades y temores que le serán muy difíciles de afrontar si no se han podido superar en la infancia. Para crecer, los niños deben experimentar y enfrentarse a los riesgos y a los obstáculos. Es un mal común de esta sociedad que los padres sobrevuelan todo el tiempo la vida de sus hijos: hacen las tareas con ellos, los ayudan a estudiar todos los días, les dejan todo preparado y ordenado para el día siguiente, se disculpan ante sus maestros ante sus faltas, y le van evitando disgustos a cada paso. De acuerdo a una entrevista para La Vanguardia, y según palabras de Javier Urra, pedagogo, y doctor en Psicología: “Esta sobreprotección resulta muy perniciosa porque hace ciudadanos dependientes y a veces muy tiránicos, porque crecen pensando que el mundo gira a su alrededor, que son los reyes de la casa, no uno más de la familia”.

4. Lo consientes con la tecnología

Sí, los niños de hoy son nativos digitales, y no podemos evitar que sean adeptos a cualquier aparatito electrónico que se les cruce por el camino. Pero sí podemos recortar el tiempo que pasan frente a las pantallas y podemos administrar ese tiempo de forma inteligente y complaciente para todos. Es un error que se ve en muchos padres que, ante el primer llanto del niño lo sientan junto a la Tableta o el móvil a ver videitos que “lo calmen”. Claro, el niño deja de llorar y el mal momento pasa, pero el daño es enorme. Como también está contraindicado hacer abuso de la tecnología cuando el niño está aburrido, pues ello no les enseña a ser pacientes y esperar, además de que ese precioso tiempo de aburrimiento es el tiempo en el que el cerebro de los niños está en su máximo esplendor y listo para “crear”. Dándole un móvil o tableta, estaremos matando su creatividad. No está mal la tecnología de vez en cuando, pero siempre de forma medida. Hace unas semanas salimos de vacaciones con mi familia. El viaje duró 6 horas, y aunque mis hijos al principio del viaje ya me pedían ver videos, lo que hice fue llevar muchos libros de cuentos y con ello se entretuvieron bastante, y pudimos conversar e interactuar toda la familia.

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5. Comparar

En el afán de que el niño haga determinada cosa o se comporte de algún modo, muchos padres suelen comparar al pequeño con otros hermanos, primos, o compañeros. Javier Urra advierte: “Las comparaciones continuadas entre hermanos suscitan celos, envidias y dañan”, y es por ello que cada niño necesita una educación personalizada sin tener que pasar por la tediosa comparación entre sus pares. para el niño es estresante y frustrante y puede crearle serios conflictos en el futuro. Antes de comparar piensa bien en lo que vas a decir para no herir los sentimientos de tu hijo.

La infancia es el momento más precioso de nuestras vidas y si criamos a nuestro hijo pensando en cada palabra que decimos y en cada acto que hacemos, evitaremos ciertos errores que ciertamente no queremos cometer. Ser padres no es nada fácil, pero es una tarea altamente gratificante cuando se pone todo el corazón. Y tú ¿qué otro error crees que cometemos los padres?

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Fernanda Gonzalez Casafús

Fernanda es Licenciada en Periodismo, especialista en Redacción Digital y Community Managment. Editora de contenidos y redactora en Familias.com. Nacida en Argentina y mamá de dos, ama los animales, la danza, la lectura y la vida en familia. Escribir sobre la familia y la maternidad se ha convertido en su pasión.