11 habilidades que tu hijo debería desarrollar hacia los 3 años

Tu niño de 0 a 3 años te llena de alegría con cada alcance logrado.

Erika Patricia Otero

Los niños son criaturas maravillosas que cada día, desde que nacen, llenan a sus padres de alegrías. Mucha de esa felicidad viene de cada uno de los avances que hace el niño en sus diferentes etapas.

Si eres madre de un bebé lo sabes; se suele esperar el momento que dé su primer sonrisa, en que salgan sus dientes, y esperas con ansias su primera palabra. Todo es una situación digna de celebrar.

Es por esta razón que a continuación expondré las cosas que todo niño de 3 años debe saber hacer.

1 Agarrar el lápiz

A su forma, misma que debes ir corrigiendo para que no tenga mal agarre a lo largo de su vida, esto depende de su motricidad fina. Expertos explican que la motricidad fina tiene que ver con los músculos más finos y pequeños de las manos muñecas y dedos.

Puedes ayudarle a tu hijo a desarrollarla poniéndolo a jugar con plastilina (masa moldeable), poniéndolo a que ruede palitos muy finos entre sus dedos o contra una superficie plana.

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También ayúdale permitiéndole que dibuje en un cuaderno lineas, círculos, figuras redondeadas. Con todos esos ejercicios a manera de juegos mejorarás las habilidades motrices de tu hijo para que se le faciliten tareas a mayor edad como dibujar bien, armar figuras, tejer e incluso construir artefactos más elaborados sin que se haga daño.

2 Sube y baja escaleras

Empezará a subir «a gatas» y a bajar de nalgas, pero ya con más confianza y siempre bajo tu supervisión, podrá ir haciéndose más hábil en la tarea, hasta que ya no requiera de tu ayuda ni de que lo vigiles para que no se haga daño.

Esto está ligado a la motricidad gruesa. Ésta se trata de las habilidades del niño para correr, saltar, subir, bajar, y escalar.

Cuando le permites a tu niño saltar en un pie, ir por los bordes de las aceras agarrado de tu mano, o trepar montículos, le estás ayudando a fortalecer esos músculos mayores que le sostendrán y mantendrán firmes a edades mayores.

3 Come solo

Y hará uso de los cubiertos (cuchara principalmente). Lo mejor es que irá haciéndose más independiente en el uso de esa herramienta, al punto que ya no se ensuciará tanto.

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4 Puede peinarse y cepillarse los dientes él solo

Y aunque lo haga muy a su manera y a su estilo, necesitará que le ayudes un poco para que se vaya puliendo en esas labores.

5 Les gusta socializar

Si le llevas a un parque o el niño va a una guardería, te sorprenderá ver que va formando amistades de juego y se le hará mucho más fácil, pues los niños son inocentes y tienen en común los deseos de jugar y divertirse un rato.

6 Comienza a vestirse solo y aprende a amarrarse los cordones de los zapatos

Esto es parte de su independencia. Puedes incluso permitir que tu hijo elija la ropa que quiere ponerse, no temas explicarle con paciencia si se ha equivocado, lo que no ha hecho de manera adecuada.

Hay niños a los que se les facilita amarrarse las agujetas (cordones) de sus zapatos y hay otros a los que no; esto también es cuestión de que les enseñes con paciencia. Le puedes ayudar con una canción e ir guiándolo, un día verás que ya lo hace solo y será un triunfo más para celebrar.

7 Comienza a tener más conocimiento de su cuerpo y sus partes

Esto se da desde el primer año. Es típico que los padres les pidan que se señalen diferentes partes del cuerpo y ellos lo harán de manera efusiva.

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8 Identifica los géneros (masculino y femenino)

Expertos en psicología explican que los niños a esa edad están aprendiendo a ver las diferencias entre las personas y las cosas. Así que sabrás quién es su mamá y quién es su papá, sabrá distinguir si es un niño o una niña debido a las formas de su cuerpo o a la ropita con la que lo vistas, sus juguetes y demás.

9 Recuerda su nombre, identifica los colores

Por efecto de la repetición, aprenderá todas las cosas que les quieras enseñar: nombres de animales, personas, miembros de la familia, colores, memorizará canciones sencillas, los números, y todo lo que desees enseñarle.

10 Imita personas (gestos y sonidos)

Les gusta hacerlo, así que no te extrañe que si le sacas la lengua o le guiñas un ojo, tu hijo lo hará. Por eso siempre decimos que los niños observan y siguen lo que sea que les enseñemos.

Acá es el momento justo para que aproveches a hablar de manera muy clara, sin groserías, pues tu hijo hablará como tu lo hagas.

11 Puede comenzar a ayudar con pequeñas labores en casa (recoger sus juguetes, poner la mesa)

Como decíamos, los niños imitan lo que haces, y como seguramente te observa hacer las labores del hogar, pues lo natural es que quiera hacer lo mismo.

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Permítele e incluso pídele que recoja sus juguetes, sus zapatos de donde los dejó, o su ropa. Pídele que te  ayude a poner los cubiertos de la mesa a la hora de la comida, y que te ayude a limpiar si ha derramado algo.

Esas pequeñas labores van despertando inquietud, independencia y le ayuda a comprender lo que es capaz de hacer según su edad.

¿Y si mi hijo no cumple esos «requisitos»?

Cada niño es diferente, así que puede alcanzar algunos de estos logros antes de los tres años, o un tiempo después. Así que si tarda en perfeccionarse en algunas tareas unos meses, no te angusties.

Pese a eso, si tienes temores y muchas dudas al respecto, la mejor decisión que puedes tomar es que consultes a un pediatra sobre ese retraso que notas en tu pequeño.
Según pediatras expertos en el tema algunas de las dificultades que puede presentar son:
No puede lanzar una pelota por encima del hombro
Se le dificulta saltar en un mismo sitio
No puede montar un triciclo
No puede sostener los lapices entre el pulgar y el indice por lo tanto no puede dibujar ni escribir
Tiene miedo al abandono
No socializan con otros niños y son muy solitarios
No se viste solo, ni duerme solo y tampoco usa el inodoro
Su desarrollo del vocabulario es rudimentario pues no hace oraciones de más de 3 palabras
Se enojan con facilidad y no superan la frustración
Tu hijo va a ayudarte a conocerle mejor. Tú dale mucho amor, protégele y ayúdale en todo el proceso de su crecimiento, pues mucho de ello depende de ti y la relación que tengas con él.
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Erika Patricia Otero

Psicóloga con experiencia en trabajo con comunidades, niños y adolescentes en riesgo.