3 maneras en que afectas a tus hijos cuando trabajas de más

Tú puedes conciliar tu vida laboral con tu vida familiar sin dañar la salud de tus hijos. Evita que sean húerfanos emocionales, de padres exitosos.


Marta Martínez Aguirre

Cada día las empresas exigen más y más jornadas laborales, extensas y sin horario fijo. Desde el punto de vista emocional, millones de niños en el mundo pueden ser declarados huérfanos, pues si bien poseen una familia, sus padres pasan muchas horas fuera de casa.

Según un estudio llevado a cabo por la Oficina del Defensor del Menor en la Comunidad de Madrid, se ha podido saber que “los niños manifiestan claramente que ellos quieren pasar más tiempo con sus padres”.

Además, dicha oficina ha recibido quejas de los propios padres porque no pueden asistir a las reuniones de padres en los colegios de sus hijos, debido a sus horarios labores. También hay quejas del colectivo de profesores, por la poca cantidad de horas que los niños pasan con sus padres.

Por supuesto, estas circunstancias no son propias solo de España. Es una situación que crece cada día a nivel mundial: los niños y niñas de este mundo están cada día más solos que nunca. Esta dificultad para conciliar la vida laboral con la crianza de los hijos, está demostrando tener ciertas repercusiones que deberías conocer:

1. El bienestar y desarrollo emocional de tus hijos

En las consultas psicológicas se observa el creciente número de niños que plantean sentirse inseguros, desamparados y, sobre todo, sin alguien en quien confiar cuando tienen problemas. Por otro lado, los psicólogos sabemos bien que los niños que crecen inseguros poseen más probabilidad de tener problemas de baja autoestima, síntomas de depresión, falta de interés y desmotivación. Y en especial aumenta el número de niños manipuladores, que aprenden a manejar los sentimientos paternos de culpabilidad por pasar largas jornadas fuera de casa. De ese modo estos niños tiranos no aceptan límites, manejan a su antojo la economía del hogar y no poseen autonomía.

Para contrarrestar esto, procura estar en el desayuno con tus hijos, o en la cena. De este modo puedes demostrarle que trabajas pero estar con ellos es también muy importante para ti. Aprovecha al aire libre los fines de semana, ve con ellos a la iglesia, al parque o simplemente pasen juntos jugando y charlando.

2. Su crecimiento físico

Hay una estrecha relación entre la escasa presencia diaria de los padres en el hogar y el desarrollo físico de los niños. En general se asocia con el sedentarismo infantil, dado que pasan solos muchas horas mirando televisión o jugando videos juegos. También está aumentando la obesidad infantil, debido a que esas horas de soledad las pasan comiendo golosinas y picoteando diversos alimentos con grandes cantidades de sal y azúcares. Por otro lado, están aumentando las consultas a los psiquiatras infantiles por insomnio infantil, lo que trae consigo niños más irritables, impacientes y cansados.

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Evita que esto suceda con tus hijos. Deja viandas con alimentos sanos y nutritivos, así como bebidas saludables. Busca la ayuda de una abuela o vecina que pueda llevarlos a caminar, dar vueltas en bicicleta o les permita jugar a la pelota, vigilados en la plaza del barrio.

3. El nivel de su rendimiento escolar

Los niños que casi no ven a sus padres poseen serias dificultades escolares: no llevan sus tareas hechas y ven el espacio escolar como el único lugar donde pueden recibir atención y afecto. Este tipo de consecuencias está produciendo cambios en los maestros que deben muchas veces cumplir el rol de madre o padre, en vez de educador, sobre todo cuando un niño se siente desamparado. Por otro lado, se sienten verdaderos huérfanos porque sus padres no asisten a las reuniones escolares, no se implican en las actividades y necesidades del centro educativo.

Si es tu caso, corrige esto y llévalos al colegio o trata de estar a la salida. En lo posible, habla con la maestra, averigua cuándo hay tutorías y habla con tu jefe, dile que tú deseas que tus hijos sepan que son importantes para ti, que necesitas asistir a las reuniones escolares. Propón intercambiar turnos de trabajo con algún compañero en esas ocasiones.

Busca la forma en que puedas conciliar extensas jornadas laborales y el cuidado de tus hijos, y sé un agente de cambio, antes que tu hijo se reconozca como huérfano emocional.

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Marta Martínez Aguirre

Marta Martínez es de Uruguay. Posee una licenciatura en Psicología, y un posgrado en Logoterapia. Ama todo lo que hace y adora servir. Es especialista en atención psicológica domiciliaria. Contacto: