5 verdades acerca del primer año de la maternidad

De repente entiendes que no todo es como lo esperabas.

Fernanda Gonzalez Casafús

Un bebé nos cambia la vida. De repente te encuentras con ese pequeño en brazos que te mira llenándote de responsabilidades imprevistas y de miedos que no quieres reconocer. Luego, te das cuenta que ese sentimiento inexplicable que se apodera de tí es el amor más puro que jamás hayas sentido.

La maternidad nos cambia. Nos mejora. Hace de nosotras alguien dispuesto a llevarse el mundo por delante. Pero nadie dice que sea fácil. Y el primer año de tu bebé puede ser una prueba de fuego.

La maternidad cambia nuestro cerebro

De acuerdo a una investigación publicada en la Asociación Americana de Psicología, y titulada “La plasticidad del cerebro materno humano: cambios longitudinales en la anatomía del cerebro durante el período posparto temprano”, en el cerebro de las madres se produce un cambio estructural durante el postparto.

Los resultados de ese estudio evidencian que los primeros meses de maternidad en las mujeres se acompañan de cambios estructurales en las regiones del cerebro implicados en la motivación y el comportamiento maternos.

Tu cerebro cambia, y con él tu forma de ver la vida y la maternidad misma. El primer año de tu bebé pondrá de manifiesto todas aquellas verdades que ahora compruebas; y pondrá a prueba todos aquellos mitos que tienes la posibilidad de desterrar.

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Las 5 verdades

Cuando me convertí en madre había leído decenas de libros, entre ellos los del Pediatra Carlos Gonzalez, o los de la terapeuta Laura Gutman. También comencé a investigar cómo se daba el desarrollo infantil mes a mes y qué debía esperar yo como madre durante el crecimiento de mi bebé.

La información siempre es valiosa y nunca está de más. Pero lo cierto es que hay ciertas verdades que comienzas a descubrir cuando ejerces la maternidad cotidianamente.

Y ésta es mi lista acerca de algunas verdades del primer año de mi bebé, que nunca me habían dicho.

1  No todo es como lo esperabas

Mientras tu bebé está en el vientre la fantasía se apodera de nosotras. Imaginamos que seremos como esas madres de revista. Si ellas pueden ¿Por qué yo no? Tomas notas mentales de todo lo que no harás cuando nazca tu bebé. Te compadeces del rostro de cansancio de tu amiga que ha sido madre, y estás segura que a tí no te pasará.

Pero luego, todo sucede. Te miras al espejo y no te encuentras. Tu bebé llora y no puedes calmarlo. Te sientes triste y no sabes bien por qué. Y el idilio amoroso que vivían con tu pareja ahora se ha convertido en un frío distanciamiento.

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Deja que fluya. No importa que no sea como lo esperabas. Pues la maternidad la vas construyendo día a día con tus aciertos y errores. Deja de lado la autocompasión y pone toda esa garra que tienes al servicio de la maternidad. Y siempre apóyate en esas personas que estarán a tu lado incondicionalmente.

2  Algunas veces sentirás una gran frustración

Cuando mi hija tenía apenas semanas de vida recuerdo cuántas veces me costaba calmar su llanto. Yo comenzaba a ponerme nerviosa y ella lo presentía. Luego, venía mi marido o mi madre en auxilio, y mi bebé se calmaba de inmediato.

La frustración me invadía ¿Por qué yo no podía calmar a mi hija? ¿No se suponía que las madres lo podíamos todo? La frustración puede aparecer en cualquier momento de la maternidad, pero durante el primer año es cuando más hace mella, pues aún nos toma por sorpresa.

No bajes los brazos. Lo estás haciendo muy bien. No te desanimes. Todas pasamos por ello. Y créeme que para tu bebé tú eres su mundo. No dejes que la frustración te impida avanzar y proponte a tí misma ser mejor cada día.

3  Quedarán postergados tus rituales de belleza

Yo era de las que jamás iba a la cama sin quitarme el maquillaje. Me escandalizaba cuando escuchaba a aquellas madres que decían “no tuve tiempo de bañarme” ¿Cómo no iba a tener tiempo? Y luego, cuando tuve una bebé de 3 meses que lloraba apenas se despegaba de mí, comprobé que en verdad no había demasiado tiempo para mis rituales.

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La preparación de mi piel que hacía cada noche se redujo a una lavada de rostro rápida y un cepillado apresurado. Eso cuando el sueño no se apoderaba de mí antes de tiempo. A medida que mi bebé fue creciendo fui ganando algunos minutos para morigerar los estragos que el cansancio estaba haciendo con mi piel.

Ya habrá tiempo. Créeme que pasa muy rápido. Te encontrarás muy pronto volviendo a tus uñas pintadas y cuidadas, tu piel reluciente y tu cabello espléndido. Ahora, tu bebé merece toda tu atención. Y tú tienes la libertad de sentirte a gusto y orgullosa de ese cabello enmarañado y ese rostro sin una gota de maquillaje.

04  Apreciarás a tu madre más que nunca antes

Ahora entiendes acerca de ese amor infinito del que siempre habló tu madre. Y puedes descifrar fielmente esa mirada de cariño, pues es la misma que tienes ahora con tu bebé.

Tu madre ahora es un tesoro invaluable, y más que nunca comprendes cuánto esfuerzo, dedicación y amor le puso a tu crianza. Y ahora, que está allí a tu lado, aprecias aún más sus consejos, su ayuda y su dulzura especial.

Aprovecha su compañía. Agradécele todas las veces que puedas su presencia y su ayuda. Después de todo, lo más lindo de tenerla como madre, es que sea la abuela de tus hijos.

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05 No podrás entender cómo tu corazón puede latir fuera de tu cuerpo

Ahora más que nunca aprenderás de tus propios errores. Te plantearás las cosas muchas veces, para no equivocarte. Y todo lo que hagas lo harás pensando en tu hijo.

Pero hay algo que aprenderás durante este primer año,  y es que tu corazón late fuera de tu cuerpo. Tu bebé es la razón por la que luchas día a día y sólo ahora entiendes ese amor inconmensurable que nació en el mismo instante en el que te supiste embarazada.

 

El primer año de la maternidad es un camino tan arduo como bello. Verlos crecer, aprender a caminar, o  balbucear sus primeras palabras, nos llenan de orgullo y emoción.

Tú puedes crear tus propias verdades acerca del primer año de la maternidad, pues es un camino que se hace al andar. ¡Que lo disfrutes mucho!

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Fernanda Gonzalez Casafús

Fernanda es argentina y mamá de dos. Licenciada en Periodismo, especialista en Redacción Digital y Community Managment. Editora de contenidos y redactora en Familias.com. Ama los animales, la danza, la lectura y la vida en familia. Escribir sobre la familia y la maternidad se ha convertido en su pasión.