7 consejos para dejar de pelear con tu hija adolescente

No siempre las relaciones entre una madre y una hija adolescente son amorosas, también existen conflictos. Y se pueden solucionar con estos consejos.

Adriana Acosta Bujan

Una de las más complicadas etapas de la crianza es cuando nuestros hijos son adolescentes. Por sus cambios hormonales, su búsqueda de identidad y personalidad, provocan que la relación con ellos se torne un tanto difícil. Por lo regular, ellos están de mal humor, suelen desafiar las reglas y límites y rara vez estarán de acuerdo con la manera de cómo sus padres los educan.

Es una etapa de desafíos, conflictos y retos para ambas partes, sin embargo, no siempre debemos pensar que es imposible llevarse bien con los hijos adolescentes, al contrario, mientras más nos acerquemos, mejoremos nuestra comunicación y la manera de relacionarnos, la armonía en casa volverá.

Los retos de una madre

Terri Apter, autora del libro “En realidad no me conoces”, nos da una serie de recomendaciones que podemos aplicar durante la crianza con nuestras hijas adolescentes que harán que dejemos de discutir con ellas.

1. Sin violencia física o emocional

Cuando estés en medio de un conflicto con tu hija adolescente lo recomendable es no actuar impulsivamente sin control de tus emociones; deja los gritos, golpes y demás actos de violencia guardados en un cajón imaginario y mejor comienza a escuchar con atención los argumentos de tu hija.

Deja de echar la culpa o juzgarla de sus acciones o comportamientos sin antes conocer el problema real, es decir, analiza qué está provocando que ella se comporte de tal manera, qué necesidades puede tener que no son satisfechas. Es tiempo de desmembrar el porqué del problema viéndolo con objetividad.

Advertisement

2. Dale su espacio

Saber controlar las emociones negativas no es una cosa sencilla, se lleva tiempo y práctica, por ello debes ser empática con tu hija cuando estén en medio de una pelea. En estos casos lo que puedes hacer es no tomar de manera personal los insultos o gritos que tu hija te diga, tal vez su manera de desahogarse es haciendo berrinches como una niña pequeña.

Eso no quiere decir que no te ame o que tu autoridad no la respeta, sino que es bueno para ella explotar y dejar salir sus emociones, luego de un tiempo se calmará y podrán platicar con cordura.

3. Busca una conversación positiva

Una vez que has dejado que tu hija se calme, será momento de acercarte a ella y entablar una buena comunicación, para ello se recomienda usar un tono de voz suave, así sabrá que no estás enojada y que el problema se puede llegar a solucionar.

Ahora bien, en este primer acercamiento será importante escuchar con atención, no interrumpas cuando tu hija te hable y explique las cosas. Luego podrás intervenir y decir tus argumentos para que las dos puedan llegar a tener acuerdos que beneficie a ambas partes.

4. Pide perdón si es necesario

Reconocer cuando nos hemos equivocado y pedir perdón a nuestra hija adolescente es una manera de enseñarle que todos somos imperfectos y que podemos tener perspectivas distintas de las situaciones.

Advertisement

Si tu pides perdón ella aprenderá a hacer lo mismo cuando esté equivocada y así podrán resolver sus diferencias. Ten en mente que una disculpa es más poderosa que un castigo o una reprenda.

En caso de que tu hija esté equivocada y esté a punto de cometer un error, será mejor que la invites a analizar las consecuencias de sus acciones, y dejarla que cometa los errores, pues al final de cuentas todos aprendemos de nuestras equivocaciones.

5. Explica tu enojo

Comúnmente, los adolescentes no quieren escuchar a los padres porque no les gustan sus reglas, sin embargo, deberás explicar tu sentir y enojo a detalle para que entienda el porqué de la discusión.

Explica que te sientes preocupada, triste, abrumada y que solo quieres lo mejor para ella, así tu hija podrá entenderte y tratará de no lastimarte. Incluso explícale que sus palabras hirientes te lastiman porque a pesar de todo la amas de manera incondicional.

6. Reconoce las buenas obras o acciones

Por supuesto no todo tiene que ser malo, así que cuando se dé la oportunidad reconoce a tu hija sus logros y sus buenas acciones. Hazle saber que ella es una persona inteligente, independiente y capaz de resolver sus problemas por sí sola, incluso que te sientes orgullosa de que ha aprendido a tomar buenas decisiones sin necesidad de consultar tu opinión.

Advertisement

De esa manera podrás fortalecer tu relación emocional con ella. Al final de cuentas lo que tu hija quiere escuchar es que la amas, la respetas y que la apoyas en sus decisiones, sean buenas o malas.

7. Deja de amenazar

Amenazar es el peor error que podemos hacer como madres de hijos adolescentes. Evita hacerlo cuando estén discutiendo, puesto que solo tensarás las cosas y tu hija tendrá una actitud a la defensiva, tratando de sacarte de tus casillas, desafiando las reglas.

No debes amenazar, al contrario, si quieres imponer un castigo será mejor cumplirlo. Explícale a tu hija por qué decidiste castigarla y sobre todo lo que esperas obtener después de que el castigo haya finalizado. Déjale ver que esperas un cambio de actitud.

Recuerda que tu hija adolescente está experimentando cambios hormonales, que le provoca un descontrol tanto físico como emocional, es por ello que debe existir la empatía para que los conflictos no se salgan de control y logren llegar a acuerdos de manera pacífica y amorosa.

Toma un momento para compartir ...

Adriana Acosta Bujan

Adriana Acosta estudió comunicación, es madre y abuela, y actualmente se dedica a la enseñanza e investigación a nivel universitario en Puerto Vallarta. Publica sus escritos esperando que ayuden a las personas que leen sus útiles vivencias.