7 hábitos diarios que no tenías ni idea que podían enfermarte

Los eventos más cotidianos podrían estar enfermándote si no los haces de la manera más adecuada.

Erika Patricia Otero

Cada día de nuestras vidas, desde que nos hacemos capaces de manejarnos por nosotros mismos, nos manejamos bajo cierta rutina.

Muchos se levantan, se ponen su ropa de salir a correr, ponen el arnés a sus perros y salen a dar una caminata. Otros, antes de ir a trabajar, se toman algún energizante a manera de desayuno. Así, cada persona a lo largo del día emprende una serie de actividades que afectan para bien o para mal su salud; y eso es inevitable.

Muchas de esas pequeñas cosas que hacemos cada día, son tan cotidianas que no creemos que puedan ser tan malas para nosotros. Lo anterior lo debemos no solo a desconocimiento, sino también a la información que nos llega a través de los medios de comunicación.

Ahora supongo que he calado profundo en tu curiosidad, por eso a continuación encontrarás varias actividades cotidianas que muchos llevamos a cabo sin tener ni una mínima idea de lo perjudiciales que pueden llegar a ser.

1 El uso indiscriminado de jabón antibacterial

Desde que se popularizó el uso de el antibacterial, ya es normal el uso continuo del mismo con la falsa creencia de que éste nos “libra” de todo tipo de bacterias y gérmenes.
Resulta que sí, efectivamente, nos protege de enfermedades, pero también se lleva consigo microorganismos benéficos que viven en nuestra piel y nos protegen de algunas bacterias.
Es muy bueno que te laves las manos y limpies con antibacteriales, pero procura que no se vuelva una obsesión. Para ellos recurre solo agua y jabón normales.

2 Tocar tu cara

Tocar nuestra cara es algo tan natural como sonreír. Lo que ninguno de nosotros podría imaginar  es que puede enfermarnos.
Tocar nuestros ojos, boca, frente o mejillas es dañino. La razón es que a veces vamos al baño y no lavamos nuestras manos o agarramos dinero, tocamos objetos o superficies que no sabemos si fueron aseadas. Así, llevamos en ellas un sin número de gérmenes que terminan enfermándonos.
Males como el acné, gripe, e incluso algunas infecciones estomacales pueden ser causadas por tocarnos la cara. Lo bueno es que puedes evitarlo lavándote las manos de manera regular a lo largo del día.

2 Consumir agua de bebederos

Puede que nos saquen de un apuro; el problema es que no sabes cuántas de las personas que los han usado estén en esos momentos con una enfermedad contagiosa.
El problema no es el agua en sí, sino los usuarios. Por eso lo recomendado es que siempre lleves contigo un termo con agua potable fresca disponible para saciar tu sed cuando lo necesites.

3 Tomar vitaminas y suplementos que no necesitas o de manera abusiva

Está de “moda” el cuidar nuestro cuerpo a través de rutinas de ejercicio, comiendo sano, practicando algún deporte e incluso  consumiendo vitaminas o suplementos. El asunto es que especialmente las 2 últimas pueden ser muy malas para ti.
Lo que ocurre es que la razón es que la sobredosis de cualquier tipo de suplemento o vitamina puede enfermarte gravemente e incluso ser fatal. Acá los datos:
-El exceso de vitamina A puede hacer que tu piel se despegue y pierdas el cabello.
-El consumo abusivo de vitamina B12 puede hacerte sufrir urticaria, pérdida del apetito y disminuir el potasio de tu organismo.
-El exceso de vitamina C puede hacerte enfermar del sistema digestivo.
-El abuso de vitamina E puede ocasionar dolores abdominales, náuseas y hasta alteraciones en la coagulación sanguínea.
-El consumo indiscriminado de vitamina D puede generar calcificación de los tejidos blandos, disminución de los deseos de comer, náuseas, fatiga, retienen el crecimiento y afectar a la larga el sistema cardiovascular y renal.

4 No cuidar la manera en la que nos relacionamos con nuestras mascotas

Amamos a nuestros animales de compañía, procuramos que tengan la mejor salud y alimentación posible no solo por la salud de ellos, sino también porque ellos conviven con nosotros.
El asunto es que a veces no ponemos atención y permitimos que nos laman, los abrazamos, les damos de comer con nuestras manos e incluso con el cubierto con el que comemos.. Si a lo anterior le añades que sueltan pelo, si no se bañan y se llevan de manera regular al veterinario, tanto perros, gatos y aves puedes soltar una especie de caspa que puede generarte alergias y enfermedades de tipo cutáneo.
En el caso de los gatos es conocido que puedes contraer toxoplasmosis a causa de sus heces y los perros pueden pasarte infecciones como leptospirosis y salmonella, a través de su orina o las heces de los perros.
Para evitarlo, lávate las manos de forma adecuada, limpia sus recipientes de comida, juguetes, cajas de arena y camas de forma apropiada.

5 No ir al odontólogo con frecuencia

Las visitas recomendadas como mínimo son 2 veces al año para limpieza y cuidado. Hay personas que le temen al odontólogo (yo soy una de ellas), pero es importante ya que la boca es entrada directa de enfermedades. Es más, la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardíacas tienen su raíz en enfermedades de las encías.

Advertisement

6 Descongelar los alimentos a temperatura ambiente

Muchas personas solemos sacar los alimentos del congelador y dejarlos que se descongelen con la temperatura que sea que haga en casa.
El problema es que cualquier alimento que tienda a descomponerse pronto como la carne, frutas o verduras después de 2 horas en este proceso comenzarán tener bacterias. Lo que puedes hacer es usar el microondas o deja que se descongelen al interior de refrigerador.

7 No darle importancia a cortadas o rasguños leves en la piel

El asunto con esas pequeñas cortadas o rasguños es que se pueden infectar. El proceso es sencillo, solo límpialas y ponte gasa o una cura (bandita), aplica una crema desinfectante y tendrás un dolor de cabeza menos.

Es importante que ahora que sabes que estás acciones pueden ser la causa de algunas enfermedades, las consultes con tu médico para mayor seguridad.

Toma un momento para compartir ...

Erika Patricia Otero

Psicóloga con experiencia en trabajo con comunidades, niños y adolescentes en riesgo.