Algunas técnicas de apoyo para hacer más fácil la crianza de los hijos

Eres responsable de tus hijos, críalos y edúcalos de manera adecuada y tendrás jóvenes y adultos de bien y exitosos, ellos te lo agradecerán.


Erika Otero Romero

Muchos estarán de acuerdo conmigo cuando digo que no hay nada más difícil que ser padre o madre. Y es que no hay un manual que guíe sobre cómo criar a los hijos. Los niños no vienen con instrucciones que den respuestas a todos los problemas y preguntas que surgen en cuanto a su educación.

Los hijos son tan diferentes como los dedos de la mano. Eso fue algo que escuché decir a mi abuela en reiteradas ocasiones, y ella sabía de qué hablaba. Ella fue madre de 7 hijos y mientras algunos de mis tíos fueron más traviesos, otros fueron más calmados o incluso, hasta más rebeldes. ¿Curioso, no? Siendo 7 hijos criados por los mismos padres, bajo las mismas reglas y con el mismo cariño y comodidades, ninguno tenía el carácter igual a otro.

Lo anterior es relevante, ya que el mismo castigo o reprimenda que puede servirle al hijo mayor para que deje de contestar mal a los padres, por ejemplo, muy probablemente no tenga el mismo efecto en el hijo menor. Es por eso que siempre es bueno tener un “as bajo la manga”.

Algunos recursos que puedes usar en la crianza de tus hijos

Es probable que algunas de las técnicas que te voy a sugerir no funcionen o ya las hayas aplicado sin ningún éxito. Mi recomendación es: llénate de paciencia y creatividad. Siempre hay algo que activará el chip de la obediencia en tu hijo.

1. Poner cara enojada y voz firme

Esta es una práctica que siempre me funciona con mi sobrino. Puede que me encuentre con unos deseos infinitos de soltar la carcajada por alguna de sus tonterías o alguna de sus ocurrencias, pero me planto frente a él y le digo: “¡¿Y qué estás esperando para obedecer a tu madre?!” Tan pronto como digo esa frase, se dispone rápidamente a hacer lo que se le pida.

2. Lidiar con las malas palabras

Sabes de sobra que los niños por lo general se sienten atraídos por lo que es novedoso y no necesariamente bueno, por ejemplo, las malas palabras. Muchos padres y madres desesperados tratan cada día con esta situación y a veces sin mucho éxito. Al respecto, puedes recurrir a dos opciones: ignorar la mala palabra, sí, puede parecer algo tonto pero si no se le presta atención con el tiempo y por falta de estímulo va a desaparecer; o hablar con el niño sobre la palabra como tal, no se trata de explicarle lo que significa, eso solo sería agrandar el lío; sino decirle que si deja de decirla a cambio recibirá un regalo. Algo así como un refuerzo positivo, casi siempre funciona.

3. Ser claro y honesto

Los niños tienen como una espacie de radar para detectar mentiras. De esta manera, si un niño te descubre haciendo o diciendo algo que no deseas que él conozca, no te queda otro recurso que explicarle de qué se trata o decirle que es aún muy pequeño para comprender.

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4. Si amenazas con castigarlo, hazlo

Si le dices que le vas a quitar el video juego o que no le dejarás ver el programa o la película que tanto le gusta si no se come las verduras o si no hace las tareas o lo que sea, debes cumplirlo. ¿Por qué es tan importante cumplir las promesas? Porque si no lo haces, tus hijos descubrirán de qué lado fallas y lo usaran a su favor, lo cual será dañino y se vendrá en tu contra cuando desees castigarlo. No me mal intérpretes, no estoy planteando que haya maldad en los niños; solo que en ocasiones son más hábiles en descubrir nuestras debilidades que nosotros las de ellos.

Tener hijos edifica de gran manera a los adultos, pero también debes recordar que tú serás el único responsable o beneficiado del éxito o el fracaso de tus hijos en el arduo camino de la vida. Para ello, a veces es necesario tener mano dura y agarrarse el corazón para buscar su bienestar en el presente y a futuro.

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Erika Otero Romero

Psicóloga con experiencia en trabajo con comunidades, niños y adolescentes en riesgo.