Ama tu cuerpo y te darás el mejor regalo para el día de las Madres

¿Buscas un regalo con un valor perenne y siempre actual, y que además tiene la ventaja de que sembrarás esperanza, amor y autoestima en quien te vea disfrutarlo? ¡Este artículo es para ti!


Marilú Ochoa Méndez

¡Cuidado! Ojitos atentos te observan

Mi hijo de ocho años me veía probarme unos nuevos pantalones dos tallas menores a la que había estado usando, y estaba por decirme que me veía hermosa cuando lo interrumpieron mis comentarios negativos, pues yo solamente veía que mis piernas aún no son perfectas. Su desconcierto y extrañeza, y el comprobar que a partir de ese momento “notó” la imperfección de mis piernas, me abrieron los ojos: yo comunico mucho más de lo que creo, con mi actitud ante mi cuerpo.

El vaso medio lleno o el vaso medio vacío

Seguro has escuchado esa frase: ante la vida, tenemos dos opciones: tomar lo que sí hay y disfrutarlo, o quejarnos por lo que falta. Ahora, imagínate frente al espejo y sola. Si tu mirada es de amor y aceptación, ¡felicidades! Si tu mirada recrimina o se entristece, hay mucho qué trabajar. La buena noticia es que voy a sugerirte cómo amar tu cuerpo.

1. Mira sus maravillas

Desde que te despertaste hoy por la mañana, tu cuerpo ha hecho de todo por ti: oxigenarse, prestarte las manos y los brazos para estirarte, la espalda te ha sostenido, los oídos te han dado equilibrio y una conexión con el mundo. Tu cuerpo ha engendrado la vida, la ha dado a luz, la ha alimentado, la ha acunado, la ha sostenido. Has apretado manos, has eliminado la tensión con una carcajada o con un abrazo. Tu regazo es el mejor lugar para dar amor, y a quien abrazas no le importa si eres delgada o gorda, arrugada o con piel tersa como bebé.

Para profundizar en este tema, consulta: Las marcas de tu cuerpo cuentan una historia de amor

2. Ama a la que eres hoy

La mujer ideal de tus sueños, está ahí, en tus sueños. Esta que miraste al espejo hace rato es la que eres tú. ¡Date un abrazo! Sonríete. Sabes que una labor importantísima que tienes como madre es forjar una sana autoestima para tu hijo. ¿Sabías que es para el niño imposible recibir una sana autovaloración si quien se la pretende brindar no se ama y se acepta? ¡Qué excelente oportunidad para hacernos conscientes! Amando tu cuerpo enseñas a tu hijo a amar el suyo.

3. Autoestima y comentarios positivos

Si piensas que te sentirás mucho mejor contigo misma cuando bajes esa talla extra, o logres eliminar esas lonjitas, estás en un error. Seguro que te verás guapa, pero seguirás siendo tú, y probablemente encontrarás algo más de qué quejarte o qué querer resolver. Hoy te tienes así como eres, dedícate cada día frases alegres y amorosas, recalca tus cualidades y extiende ese amor para quienes están a tu alrededor.

Si quieres leer más sobre cómo desarrollar tu autoestima, te recomiendo leer: La autoestima no se tiene, se crea

4. Ojo con las dietas

Hay mujeres que viven eternamente a dieta, y que están constantemente preocupadas por verse mejor, y culpables. Elige cuidarte porque te quieres y quieres estar sana, y deja que venga por añadidura perder los kilos de más que guardas. Disfruta la comida, elige lo natural, lo fresco y lo rico. Busca tener siempre una relación sana con los alimentos, y trata de borrar los “premios” de comida para ti y para tu familia. Seguro encontrarás algún otro reconocimiento que puedas darte o dar a alguien más que un dulce o golosina.

5. Agradece

Tus brazos podrán no ser exactamente como querrías, pero están ahí y te sirven enormemente. Agradece cada día por lo que sí tienes, y ora por quienes tienen menos que tú: las personas que no pueden ver, quienes son mudos, quienes no cuentan con alguna o varias de sus extremidades. Si lo miras así, ¡eres tan afortunada!

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No lo olvides, y hoy y siempre, siéntete tan bella como eres.

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Marilú Ochoa Méndez

Esposa y madre "en construcción", agradecida por el regalo de Dios de mi esposo y mis cinco hijos, me atrevo a compartirte mis luchas y aprendizajes para crecer contigo.