Castidad en el matrimonio, ¿moda, estilo de vida o convicción personal?

Los matrimonios sin encuentros íntimos también funcionan, según algunos expertos. ¿Qué tan importante es la intimidad física en una pareja?

Erika Patricia Otero

Aunque pueda parecer un pensamiento anticuado para muchos, la castidad es una decisión consciente a la que cientos de jóvenes de hoy se suman, adoptándolo como un modo de vida que les hace ciertamente felices. Mientras tanto, esta tendencia también está tomando mucho auge en parejas ya conformadas y sólidas.

La realidad es que aunque puede parecer algo anormal para estas épocas, no es tan raro como se cree.  Pero antes de pasar a explicar éste «fenómeno», primero vamos a esclarecer qué es la castidad.

¿Qué es la castidad?

La castidad siempre se ha asociado con el tema religioso. Consiste en una especie de «pacto» o votos que se hacen con uno mismo para mantenerse en abstinencia sexual hasta el matrimonio.

Según la iglesia católica, la castidad es el dominio de uno mismo orientado al control del instinto sexual para honrar al amor y canalizar esa fortaleza al desarrollo personal.

Cuando una persona decide mantenerse casto, lo que hace es abstenerse de las relaciones sexuales antes del matrimonio. Con esto no solo honran a su pareja bajo el respeto por ella, sino que se honran a sí mismos, mostrando de esa manera respeto por su persona.

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Para algunas otras creencias religiosas la castidad no solo está ligada a la pureza sexual, sino que incluye el cuidado de la apariencia física vistiendo de manera decorosa, mantener un lenguaje puro, pensamientos puros, entre otras cosas.

Castidad ¿moda, estilo de vida o convicción personal?

Hace unos años atrás se divulgó la noticia de que algunos famosos habían hecho voto de castidad. Ese voto estaba sellado con un anillo simbólico que muchos de ellos portaban con orgullo.

Podría decirse entonces que eligieron hacer este tipo de compromiso con ellos mismos, no por pertenecer a una religión determinada, sino porque de cierta manera creían que eran capaces de mantenerse firmes en su propósito. Algunos de esos personajes famosos fueron los hermanos Jonas, la cantante Jessica Simpson y la modelo Adriana Lima, entre otros.

La otra cara de la moneda: los matrimonios sin relaciones íntimas

Una cosa es la castidad, que dicho de otra manera es poner todo de tu parte para mantenerte puro hasta tu matrimonio, otra es el hecho de no tener relaciones sexuales estando ya casados. Esta última es una opción por la que están optando muchos matrimonios en la actualidad, según algunos estudios.

El estudio en cuestión explica que alrededor del 15% de las parejas jóvenes casadas, con el paso del tiempo deciden no tener intimidad. Al parecer, deciden invertir el tiempo que pasan juntos en otras actividades que no incluyen las relaciones íntimas.

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Es más, muchas parejas jóvenes admiten tener encuentros íntimos 1 vez cada 6 semanas admitiendo que «si hay sexo sin amor, ¿por qué no puede haber amor sin sexo?»

Otro estudio llevado a cabo en Japón, un país donde al parecer la relaciones íntimas quedan relegadas al segundo plano en el matrimonio, se descubrió que hay poco interés en el sexo.

Al respecto, el gobierno de Japón hace una consulta cada cierto periodo de tiempo sobre el tema. Las encuesta a los ciudadanos abarca persona de entre 16 y 49 años y el muestreo general del año 2016 fue de 3000 personas. Los resultados fueron los siguientes:

Un récord de 47.2% de los hombres y mujeres casados ​​dijeron que estaban en matrimonios sin sexo; 2,6 puntos porcentuales más que en la encuesta similar a esta llevada a cabo en el 2014.

Pero estos resultados no deben extrañar ya que los ciudadanos de este país parecen tener poco interés en el sexo; es tanto así que hay quienes llegan a los 30 años y aún no han tenido relaciones íntimas.

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¿Es necesaria la intimidad sexual para ser felices?

Eso depende de la persona a la que le preguntes. Algunos dirán que no se puede ser feliz si por lo menos la pareja no tiene una actividad sexual regular a la semana. Sin embargo, otras parejas te dirán que al tener hijos pequeños, la posibilidades de tener tiempo para estar juntos como pareja se reducen, y que entre cuidar al bebé, el trabajo y el mantenimiento de la casa terminan agotados, así que prefieren pasar tiempo descansando que teniendo intimidad.

Esto es muy relativo y depende mucho de los acuerdos a los que haya llegado la pareja. Si hay un buen entendimiento, saben hablar y escucharse sobre sus necesidades sexuales, seguro que no hay problemas al respecto, pero eso depende mucho de las necesidades de cada persona.

La intimidad sexual: ni tan básica ni tan simple

Muchas son las parejas que tras estar 20 años casados, por una u otra razón dejan de tener encuentros íntimos; las razones para que esto ocurra son múltiples y van desde problemas emocionales de cada miembro de la pareja, así como disfunciones físicas de una de las partes.

Aparte de eso también hay problemas conyugales que pueden llegar a desencadenar una pérdida definitiva en el deseo hacia la pareja.

Otras causas también pueden ser el estrés, la falta de tiempo, el intereses por llevar a cabo otro tipo de actividades juntos, lo que puede hacer que la pareja, por mucho que se ame, prefiera deliberadamente vivir sin relaciones íntimas.

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Si como pareja ustedes notan que de verdad la carencia de intimidad está haciendo mella en la relación afectiva, entonces es momento de buscar la ayuda profesional adecuada que les permita encontrar una solución.

Pero si por el contrario, esa situación se les hace llevadera, entonces permítanse explorar otros ámbitos que les enriquezcan como cónyuges, les ayude a amarse más y mejor y que así el amor se fortalezca entre ustedes.

Las parejas sin intimidad sexual también existen, y como ves, cada vez son más los jóvenes que optan por amarse de esta manera. No es ni bueno ni malo, solo es una opción voluntaria que les hace felices.

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Erika Patricia Otero

Psicóloga con experiencia en trabajo con comunidades, niños y adolescentes en riesgo.