Comencé a consumir estas 4 semillas y mi organismo reaccionó de una forma asombrosa

Los beneficios que nos aportan las semillas son muchos ¿Sabes cómo consumirlas?


Fernanda Gonzalez Casafús

Hace algunos años el boom de la alimentación saludable ha impactado en la sociedad generando una concientización acerca de los beneficios de aportar nutrientes a nuestro organismo que afecten positivamente a la salud, dejando de lado aquellos alimentos que deterioran el organismo. Las semillas han ido ganando protagonismo y hoy se posicionan en un lugar de gran importancia dentro de la alimentación consciente. ¿Ya las has incorporado?

Cuando dos años atrás buscaba bajar de peso luego de mi segundo embarazo, buscando información sobre la alimentación saludable, alguien me comentó acerca de las semillas de chía, y de sus propiedades adelgazantes. En ese entonces comencé a consumirlas y no sólo bajé los kilos que necesitaba bajar, sino que me sentí mucho más energizada y mi cabello y mi piel se veían relucientes. Hoy, la chía y otras semillas que te contaré a continuación, son infaltables en mi cocina y las incorporo a diario para brindarle a mi familia comidas más nutritivas y saludables.

La importancia de las semillas

Hace miles de años las semillas eran utilizadas en la antigüedad, debido a sus excelentes propiedades nutritivas, o sea que no es ninguna novedad que consumir semillas hace bien a la salud. Pero lo cierto es que, debido al proceso de industrialización, a través de los años los alimentos fueron perdiendo cada vez más fibras y nutrientes, y es por ello que ahora se busca volver a lo sano y naturala través de alimentos que nos aporten grandes cantidades de vitaminas, proteínas, fibras y minerales. Y las semillas tienen todo eso y mucho más ¡Y son muy fáciles de incorporar!

Las semillas son excelentes para nuestro organismo porque aportan grandes cantidades de ácidos Omega 3, 6 y 9, y estos ácidos esenciales no siempre los incorporamos correctamente en nuestra alimentación diaria. Por ello, colocando una o dos cucharadas diarias de algunas semillas, puedes estar cubriendo las necesidades nutricionales de tu organismo y verás además cambios increíbles en tu cuerpo.

No es magia, es la naturaleza misma. Desde que comencé a consumir semillas mi vida cambió bastante. No estoy exagerando; no nos olvidemos de que “somos lo que comemos”, y si la alimentación no es buena, ello repercutirá en nuestra salud, y en nuestro estado de ánimo. Te contaré cuáles son las semillas que consumo a diario -o casi a diario- las cuales hacen que me sienta física y anímicamente mejor que nunca.

Debo decir que, el hecho de hacer un cambio positivo en la alimentación hace que te den ganas de seguir cuidándote. Por lo tanto, además de incorporar semillas a la alimentación diaria de mi familia, también comencé a preparar comidas menos grasosas, menos fritas y desayunos y meriendas más nutritivas (por ejemplo, menos galletas, y más pan tostado con queso y mermeladas).

1. Lino

Son mis predilectas. Y a mí, que no me gusta demasiado el pescado, me vienen de maravillas, porque las semillas de lino son ricas en Omega 3, (superando al pescado o a cualquier otro vegetal). También son ricas en Omega 6 y 9, y su consumo es importante porque estos ácidos escenciales no los produce el organismo y se necesita obtenerlo de los alimentos. Las semillas de lino son excelentes para la función intestinal por su gran aporte de fibras, combaten la acumulación de toxinas en el colon y reducen el nivel de colesterol malo. También aportan vitamina C, E y B y reducen el azúcar en sangre.

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Para que el organismo pueda asimilarlas, es necesario consumirlas trituradas. Pues si se comen sin triturar o masticar, sus propiedades no se asimilan de la mejor manera. Yo lo que hago es consumir una cucharada de té a diario. Simplemente las voy poniendo de a poco en mi boca y las mastico, luego bebo agua. También puedes machacarlas con un triturador.

2. Chía

Para los aztecas las semillas de chía eran sagradas.Y no es para menos, pues es la semilla con la mayor concentración de ácidos esenciales y todos sus beneficios son enormes. Su consumo aporta gran cantidad de calcio, potasio y fósforo así como vitamina B; además favorece el aumento del colesterol bueno. Son consideradas como un superalimento debido a todas sus propiedades y a su aporte de fibras, lo que nos ayuda a sentirnos más saciados, controlando así el apetito (y por ende, son buenas para ayudar a bajar de peso).

Doy fe de sus beneficios, puesto que la consumo a diario. Es importante saber que estas semillas deben consumirse “activadas”, es decir, deben ser previamente remojadas en agua. Yo dejo una cucharada sopera en un vaso con agua toda la noche. A la mañana siguientes se habrá formado un gel, y se consume así tal cual está; se puede agregar más agua cuando no sea agradable la sensación gelatinosa de las semillas remojadas.

3. Quinoa

Creo que me volví fanática de la ensalada de quinoa, tomate y albahaca. Además de riquísima, es altamente nutritiva. La quinoa es considerada uno de los alimentos más completos. Se consume cocinada, y una taza de este pseudo-cereal aporta grandes cantidades de fibra, proteína, hierro, fósforo, zinc, potasio y vitaminas B.

Es fácil de preparar. Primero, se debe lavar para retirar toda la saponina que recubre al grano; así el agua puede salir como “jabonosa”. Una vez lavada, se pone a hervir y listo. Se puede agregar a ensaladas, pastas, sopas, arroces y también a albóndigas, carnes, licuados de frutas, etc. A mi me gusta consumirla en ensalada porque debido a su gran aporte de fibras, produce saciedad (y me ayuda a regular las porciones).

4. Sésamo

Además de consumirlas en el pan de hamburguesa, esta semilla debería estar en todas las alacenas, debido a que son ricas en Omega 6 y proteínas. Debido a su sabor suave y delicioso, puede combinarse prácticamente con cualquier alimento. Es la semilla con mayor contenido de calcio, y al no poseer gluten puede ser consumida por celíacos. Además, el sésamo posee grandes cantidades de grasas insaturadas, lo que hace a esta semilla una aliada del sistema cardiovascular.

Yo suelo usarla en preparaciones con carne como empanadas, albóndigas, guisos, y también en ensaladas, panes, y licuados.

Ten las semillas a mano

Busca algunos frascos de vidrio pequeños y coloca estas semillas con su correspondiente rótulo. Comienza a incorporarlas a tus comidas diarias y dedícate algunos minutos a investigar más recetas en las que puedas incorporar estas y otras semillas en tus comidas.

Desde que las consumo me siento más energizada, con menos apetito y con muchas más ganas de cocinar rico y saludable para mi familia. No dejes de consultar con tu médico, pues no todas las personas pueden consumir semillas y también debes tener cuidado en no sobrepasar la dosis diaria recomendada, pues al principio puede provocar distención abdominal.

Comer sano y natural trae grandes beneficios, ¡anímate a incorporar semillas a tus comidas!

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Fernanda Gonzalez Casafús

Fernanda Gonzalez Casafús es argentina, mamá y Licenciada en Periodismo. Ama los animales, la danza, la lectura y la vida en familia. Escribir sobre la familia y la maternidad se ha convertido en su pasión.