¿Cuán emocionalmente inteligente eres? 6 Hábitos para ejercitar nuestra inteligencia emocional

Sorpréndete al descubrir quién manda en tu vida, ¿tu cerebro o tu corazón?

Fernanda Gonzalez Casafús

La inteligencia es una aptitud muy valorada en nuestra sociedad, y esta cualidad se relaciona a menudo directamente con la inteligencia intelectual y académica. Sin embargo, la inteligencia emocional es igualmente importante y nos garantiza un correcto manejo de nuestras emociones.

Se conoce a la inteligencia emocional como la capacidad que tiene un ser humano de manejar sus propias emociones; virtud que puede servir para desarrollarnos interpersonalmente a lo largo de nuestras vidas. Si eres de los que te enfadas con mucha facilidad, pierdes la paciencia demasiado rápido o rompes a llorar con cualquier cosa, entonces probablemente debas ejercitar tu inteligencia emocional.

Existen algunos factores que determinan cuán emocionalmente inteligente eres. Si cumples muchos de ellos entonces tal vez estés emocionalmente fuerte y eres de los que saben lidiar con sus propias emociones y las de los demás.

Empatía

La empatía es la capacidad de ponernos en el lugar del otro. Si sabes manejar las emociones de los demás es porque probablemente sepas controlar las tuyas. Cuando alguien te grita o se enoja contigo o cuando alguien demuestra alguna emoción que te sorprende la clave está en comprender a esa persona y tratar de ponerse en su lugar ¿Qué le puede estar pasando?, ¿Qué me gustaría que me dijeran si yo estoy en su lugar? Respetar las emociones de los demás te dará lugar a ser respetado.

Manejo de la situación

Ante una situación imprevista muchas veces nos ganan las emociones. Pensar antes de actuar nos hace tomar las cosas con más calma y lograr mejores resultados. Cuando nos dejamos ganar por la ira, la frustración o la tristeza no podemos ver “más allá”. La inteligencia emocional tiene mucho que ver con esto, con actuar racionalmente dando lugar a nuestras emociones, pero que siempre vayan de la mano con la razón.

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Aceptar las críticas

Las críticas no siempre son ofensivas, también pueden ser constructivas. Normalmente cuando alguien critica en forma constructiva es porque quiere ayudarte o darte su punto de vista. Si te ofendes de inmediato ante cualquier tipo de crítica y no aceptas opiniones estás demostrando que tu inteligencia emocional no está desarrollada.Ahora bien, ante una crítica negativa, y cuando alguien te dice algo de mala forma, no se trata de ceder sino de no dejarse ganar por el enfado y pedirle a esa persona que la próxima vez diga las cosas de otra manera.

Aceptar los errores

Fallar es humano. Cuando tomamos nuestras equivocaciones y aprendemos de ella en vez de tirarnos abajo y castigarnos estamos usando nuestra inteligencia emocional a nuestro favor. Reconocer cuando nos equivocamos nos hace mejor persona y favorece a nuestro crecimiento personal. Asimismo, cuando te equivocas con alguien y sientes que le has hecho daño es una actitud muy inteligente y positiva pedir disculpas.

Ver el vaso medio lleno

Enfocarse en lo positivo es la clave. Antes las adversidades es necesario tener el hábito de ver las cosas positivas en vez de volcarse hacia lo negativo de la situación. Si aún no encuentras nada de positivo en esa situación que estás atravesando, pues lo primordial es levantar la cabeza y seguir adelante. Una persona emocionalmente inteligente no se agobia ante los problemas sino que intenta encontrar la solución.

Saber decir No

Los límites siempre son necesarios. No es posible agradar siempre a todos. En el afán de ser gentil con quienes nos rodean, solemos caer en el error de no saber negarnos ante ciertas situaciones. Saber decir no nos pone en un lugar donde respetamos los derechos de los demás respetando también nuestro propio deseo.

Ante todo, la inteligencia emocional es una forma de vida. Ser feliz es la clave, entendiendo la felicidad como una decisión y no esperando que la felicidad venga sólo de buenos momentos o cosas materiales. Es fundamental valorar las experiencias que nos da la vida, porque son las que nos hacen crecer y fortalecen nuestras emociones. Y tú, ¿cuán emocionalmente inteligente eres?

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Fernanda Gonzalez Casafús

Fernanda Gonzalez Casafús es argentina, mamá y Licenciada en Periodismo. Ama los animales, la danza, la lectura y la vida en familia. Escribir sobre la familia y la maternidad se ha convertido en su pasión.