El uso de brasier puede provocar grandes daños a tu salud. ¡Conoce por qué!

Aprender a usar el brassiere de manera correcta puede liberarte de contraer cáncer de mama. ¡Cuida tu salud!

Adriana Acosta Bujan

¿Quién iba a imaginar que el uso del brassiere fuera dañino para la salud? Existen en el mercado millones de ellos, la mayoría son bellísimos por sus colores, encajes y materiales. Es una pieza indispensable que brinda seguridad, comodidad y soporte a la mujer; además de contribuir a lucir unos pechos espectaculares, son excelentes para ayudar a la espalda a aligerar el peso de las glándulas mamarias.

Aunque en ocasiones muchas mujeres desean llegar a casa para liberarse de esa pieza hermosa -para sentirse libres y cómodas- el no usarlo genera inseguridad, por formar parte de la vida cotidiana. Pero debes conocer que existen riesgos de contraer cáncer de mama si es que se usa de manera inapropiada. Afortunadamente, la ciencia y los medios de comunicación han realizado un gran trabajo para detectar a tiempo esta enfermedad proporcionando una cura.

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¿Qué debes saber al usar un brassiere, para evitar el cáncer de mama?

1. El ajuste incorrecto

Algunas mujeres, aunque no lo creas, llevan una talla incorrecta de brassiere: algunas veces es muy grande en la parte de la espalda y pequeño en la copa o al revés. Antes de comprar uno, asegúrate de saber tu talla correcta, es muy sencillo, lo único que requieres es una cinta métrica para medir tu espalda y copa, anotar los números y así sabrás tu talla.

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Si usas un brassiere apretado, oprimes tus pechos por lo tanto se cierran las vías que van a los nódulos linfáticos, lo que genera la acumulación de líquidos, provocando la formación de quistes. Además, provocas una disminución de oxígeno y nutrientes a las células del seno que inhiben acumulando toxinas.

Si los tirantes te aprietan causa dolor en los hombros y cuello, haciendo que los senos sean débiles y pierdan la habilidad para sostenerse por sí solos.

2. Uso del brassiere por largo tiempo

Algunas mujeres usan el brassiere hasta para dormir, porque no se sienten seguras al quitárselo. Lo recomendable es dejar espacios en el día para liberarte del sostén. Los especialistas explican que los vasos linfáticos son muy delgados y sensibles, por eso al mantener oprimidos tus pechos puede que se desarrollen células cancerosas.

Lo recomendable es dejar de usar el brassiere por lo menos por las noches, así dejarás que tus senos y el sistema linfático realicen su función adecuadamente.

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3. Sostén especial al ejercitarse

Saltar, correr, subir, bajar constantemente con un brassiere es totalmente incómodo: las varillas pueden dañar tus senos y al estar apretado causarás daños en la circulación, dolor de espalda y tensión en los hombros.

Para ello, existen unos sostenes especiales hechos de algodón que sirven para brindar apoyo liberando tus senos, sin dañar el cuerpo.

4. El mismo brassiere por mucho tiempo

Algunas mujeres solo usan el mismo sostén por años, perdiendo su objetivo principal que es brindarte seguridad y soporte. Para evitar que tu salud se vea afectada con el cáncer, es importante que cuides que tu brassiere se mantenga en buenas condiciones.

Procura lavar a mano tu sostén para evitar que se afloje su estructura y no pierda el ajuste perfecto que necesitas; cámbialo por lo menos cada tres meses.

Recomendaciones finales

Evita problemas de circulación y elige un brassiere con tu talla correcta, suave, acolchonada y con tirantes amplios y grandes para liberar la presión en los hombros. Recuerda que lo ideal es no usarlo por mucho tiempo.

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Si comienzas a sentir molestias, dolores o aparición de algunas bolitas extrañas en tus senos, es momento de acudir con un especialista para evitar el cáncer.

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Adriana Acosta Bujan

Adriana Acosta estudió comunicación, es madre de un adolescente, y actualmente se dedica a la enseñanza e investigación a nivel universitario en Puerto Vallarta. Publica sus escritos esperando que ayuden a las personas que leen sus útiles vivencias