Ella volvió de la quimioterapia de su hija y quedó en shock cuando abrió la puerta de su casa.

Sus vecinos le prepararon una grata sorpresa que cambiará la vida de la pequeña, sus hermanas y su madre. ¿Hubieras hecho lo mismo?

Fernanda Gonzalez Casafús

Cuando Lucy, de Birmingham, Reino Unido, viajó a Estados Unidos para el tratamiento de quimioterapia de su pequeña hija Emily, de 3 años, nunca se imaginó que, al volver, encontraría en el sitio donde estaba su antigua casa, una casa completamente nueva y diferente. Cuando abrió la puerta no pudo creer lo que vió.

Según reporta Daily Mail, Lucy es una madre de 27 años que vive con sus 3 hijas en Stretchford, Birmingham. La vida se le hace cuesta arriba y le es muy difícil arreglar los desperfectos de su casa, y mucho menos, remodelarla. Hace poco tiempo a su hija de 3 años, Emily, le diagnosticaron retinoblastoma, un tumor maligno en la parte de atrás de su ojo, por lo cual tuvieron que viajar a Florida, Estados Unidos, para realizar un tratamiento de quimioterapia específico en pos de su curación.

El servicio sanitario nacional de Reino Unido financió parte de ese viaje para que Emily recibiera una terapia especial de protones para el retinoblastoma, la cual es menos invasiva y agotadora que la quimioterapia convencional.

Pero mientras tanto, sus vecinos le preparaban una gran sorpresa

Una mujer de gran corazón, que conoció el gran esfuerzo que Lucy hace para llevar adelante la vida diaria con sus tres hijas quiso dar una mano a esta madre, de forma desinteresada. Se trata de Georgie Mosley, quien lleva adelante una fundación llamada “Help Harry Help Others“, en alusión a su hijo Harry, quien falleció de cáncer en el año 2011. ¿De qué manera podía esta madre ayudar a Lucy?

Remodelando por completo su casa

Georgie tuvo una gran idea, junto a su fundación y la ayuda de vecinos, estudiantes y empresas que se fueron sumando al pedido de ayuda, lograron reunir el equipo perfecto para remodelar por completo la casa de Lucy. “Emily y Lucy han estado constantemente en el hospital, su vida ha estado patas arriba, y ellos deben volver a un lugar tranquilo, en el que puedan ser una familia“, dijo la voluntaria mujer, según informa Daily Mail.

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Una casa que se caía a pedazos

De sólo pensar que la pequeña Emily debía volver a esa casa en ruinas a Georgie se le partía el corazón. La cocina era oscura y añeja; además el lavabo estaba roto y Lucy lavaba los platos en el baño cada día desde hacía 5 años, pues no tenía dinero para arreglarlo. El techo del baño tenía demasiada humedad y una parte del techo de la cocina estaba a punto de derrumbarse. Las ventanas, las puertas y las paredes necesitaban ser remodeladas de inmediato; vivir en una casa así se hacía algo peligroso y poco recomendable para Emily, quien necesitaba de cuidados especiales luego de salir de su tratamiento contra el cáncer.

Abrir la puerta a una nueva vida

Le prometí a Lucy que nos gustaría hacer su hogar seguro y práctico“, dijo Georgie, según reporta el portal Metro. De hecho, Lucy sabía que iban a remodelar algunas partes de su casa mientras ella estuviera de viaje, tal cual le había dicho Georgie, pero jamás pensó que la reforma iba a ser tan grande.

La reforma fue tal que cuando Lucy abrió la puerta de su casa simplemente no pudo creerlo. Todo, absolutamente todo era nuevo. Tuvo que explicarles a las pequeñas que era la misma casa de siempre, pero que simplemente tenía nueva pintura, muebles, alfombras y juguetes.

Esto va a hacer una gran diferencia en nuestras vidas. Ahora, nuestro hogar es un lugar donde Emily puede relajarse después de su quimio, y podemos traer amigos sin sentir vergüenza”, dijo Lucy.

La remodelación costó 60 mil libras (unos 75 mil dólares americanos) y se involucraron unas 40 empresas, quienes junto a toda la comunidad colaboraron para realizar esta casa de ensueño.

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Ayudar sana y reconforta

Sin dudas esta mujer estará eternamente agradecida a este gran equipo que hizo que la vida de esta familia cambiara para siempre. No se trató sólo de un cambio estético, sino de calidad de vida. La recuperación de la pequeña Emily tendrá otra arista, en la que la alegría y la plenitud estarán presentes. Ya no deberán preocuparse por el peligro de infecciones o por los problemas de humedad; ahora lo importante es que la pequeña puedea recuperarse de la mejor manera de su tratamiento.

La satisfacción de ayudar a los demás es impagable; deja una impronta en nuestras vidas que nos hace más plenos y más felices. Cuando das, cuando ayudas, cuando regalas una sonrisa, el universo tendrá mucho para devolverte. Haz la prueba, y no te arrepentirás.

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Fernanda Gonzalez Casafús

Fernanda Gonzalez Casafús es argentina, mamá y Licenciada en Periodismo. Ama los animales, la danza, la lectura y la vida en familia. Escribir sobre la familia y la maternidad se ha convertido en su pasión.