Errores que NO debes cometer con tu segundo hijo

¿Estás esperando a tu segundo hijo? ¿Qué errores no estás dispuesta a cometer nuevamente? Hay que ser valiente, muy valiente para "ser mamá por segunda vez".


Camila Ignacia Gómez González

María y Francisca son amigas desde hace muchos años, para hablar con exactitud se conocen desde el colegio. Hoy tienen treinta años y vidas muy diferentes; sin embargo, siguen siendo de esas amigas que no necesitan verse con una periodicidad semanal o mensual para saber lo que está pasando con la otra.

La vida de María es solitaria, ha optado por vivir sola en un cómodo departamento en pleno centro de la ciudad, de manera que todos los días camina a su trabajo, una prestigiosa empresa multinacional en la que se desempeña como arquitecto. Francisca, en cambio, decidió casarse a temprana edad y formar una familia; caso contrario al de María, se tituló cuando su hijo tenía cuatro años, vive en una casa con mucho terreno y en una zona alejada del bullicio de la metrópoli. Trabaja en una entidad gubernamental, donde se desempeña en el área de las comunicaciones.

Hoy se han reunido para conversar acerca de cómo les va en la vida. Francisca, muy emocionada, le cuenta que está embarazada de su segundo hijo y María, luego de felicitarla, le pregunta qué cosas no volvería a repetir con su hijo menor; la respuesta tardó un poco en llegar, pero fue la siguiente:

No habrá tanta sobreprotección

Los niños no son de cristal y se puede mudarlos perfectamente en cinco minutos y no en media hora (el miedo a quebrarle algo al recién nacido es más grande que el mismo ego).

No volverá a comprar como si estuviera esperando trillizos

Un coche (carriola, carrito) basta, con una cuna donde dormir es suficiente y la habitación no tiene por qué ser sacada de revista. Seamos sinceros, Francisca, en su primer embarazo, se dejó llevar de tal manera por la emoción que ni cuenta se dio cuándo fue que comenzó a acumular coches, ropa, cunas y andadores.

No apresurará los tiempos

Da igual si es que deja los pañales a los dos o tres años, lo hará cuando esté preparado, no cuando los consejos de la sociedad lo fuercen a hacerlo.

Dejará de suscribirse a tantos boletines de “cómo hacer esto o lo otro”

El instinto materno basta para saber cuándo y cómo sacar los gases del bebé o tantas otras cosas de las que la primera vez no se saben manejar del todo.

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Dejará de creer que no puede amar a dos hijos

Una de las principales razones por las que Francisca decidió ir retrasando “ser mamá por segunda vez” se basa en que le aterra no poder amar a otro hijo, casi como si tuviera que dividir el corazón y no agrandarlo para dar amor. Hoy por fin se ha dado cuenta de que esto es falso, pues se siente capaz de amar mucho más a ambos.

Luego de una larga conversación, María miró fijamente a Francisca y le dio un abrazo, la felicitó de nueva cuenta y le dijo que admiraba su capacidad para amar a dos seres pequeños más que a ella misma. Después de todo hay que ser valiente, muy valiente para embarcarse en esta aventura.

Si viene en camino un segundo hijo, también te va a interesar esto. Lee: ¿Celos del niño cuando llega un hermanito? Consejos para evitarlos.

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Camila Ignacia Gómez González

Camila, es Relacionadora Pública, con orientación en Marketing, actualmente reside en Villa Alemana, Chile. Es esposa y madre, y ama escribir para ayudar a fortalecer los lazos familiares.