¿Está bien o mal que tus hijos varones jueguen con muñecas? Los expertos responden algo inesperado y hasta Obama participa

La mayoría de las niñas se inclinan por las muñecas y lo rosado, y los baroncitos lo hacen por los autitos y lo azul, pero a veces no sucede así. Esto es lo que dicen los expertos.

Mariel Reimann

¿Es un problema? ¿Debemos corregirlo?

De acuerdo al Dr. Alan Greene en un artículo escrito para Parents, la información que él presenta arroja luz al asunto que a algunos padres llega a preocupar más de la cuenta.

En su opinión Greene explica que si vemos un bebé con sólo el pañal y sin ninguna indicación de su género como aretes (si es niña) o algo en el pelo, lo más probable es que nos cueste un rato determinar si es varón o mujer. La diferencia la vamos marcando los padres con los colores, lo que ellos imitan de nosotros y recién cuando son más grandecitos ellos saben quienes son.

“Es entre los 18 y 30 meses de edad cuando ellos se dan cuenta de que hay una diferencia de género”, explica Greene.

Ellos imitan y eso no es un problema

La mayoría de lo que los pequeños hacen, es por que lo ven en alguien más, les llama la atención y deciden imitarlo mientras lo exploran.

¿Cuándo comienza a ser un problema?

Según Greene, hay alguna señales que deberían levantar nuestra preocupación:

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  • Un niño que no sabe su sexo a la edad de tres años

  • Un niño que constantemente dice que quiere ser del sexo contrario

De acuerdo a otro experto en el tema, el hecho de que un niño juegue con muñecas está bien

Brian Gresko, explica en Babble, luego de admitir que él mismo jugaba con municas en su infancia, que a lo mejor los adultos hacemos un problema en donde no hay ninguno.

Gresko relata haber visto una publicación en Facebook en la que se muestra a un varoncito empujando un carrito con una muñeca en su interior. La foto va acompañada de una pregunta:

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“¿Entonces tú dejas que tu hijo juegue con muñecas? ¿No te da miedo de que él termine siendo… UN BUEN PADRE?”

Al parecer esa publicación generó millones de reacciones, pero algunas fueron sumamente crueles. Sin embargo Gresko explica que el muchos varones ven en las muñecas a sus madres, o hermanas, o simplemente les atrae cómo se ven, y eso es parte de la definición de su género como varoncitos.

En la historia de Estados Unidos se han hecho cosas para quitar este estereotipo

De acuerdo a lo informado en el Boston Globe, el Presidente Obama apareció a modo de Santa (sin la barba y el traje) donando juguetes a los niños, en los que incluyó carritos y juguetes típicos de varón para las niñas y viceversa.

“Las niñas también juegan T-ball”, explicó el primer funcionario, tratando de hacernos ver que el juguete con el que jueguen los niños no los define en realidad.

Otro punto de vista: “Los niños deberían jugar con muñecas para ser mejores cuidadores”

Los dejamos que jueguen con armas, que jueguen a matarse y matar, que jueguen a las guerras, que tomen prisioneros, que pretendan que torturan como los indios y los caciques, y de eso no decimos nada.

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Sin embargo la razón por la que esos juegos existen, es por que son viejos y basados en las tradiciones de nuestros antepasados y los hemos ido imitando.

De acuerdo al Daily Mail, Lib Dem, un ministro de una religión piensa que si los niños juegan con muñecas (si así lo desean) se hacen más compasivos.

Por otro lado, Jo Swinson opina lo mismo y dice que esto los hace más sensibles y estar en conexión con la realidad que les tocará cuando crezcan, se casen y sean padres.

¿Qué hacemos?

El secreto es que todo debe ser en su medida. No debemos dejar que los varones sólo jueguen con muñecas y las niñas con autos. Todo debe tener un balance y si sientes o piensas que hay algo en tu hijo que te preocupa, antes de prohibírselo o castigarlo, busca la ayuda de un profesional.

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Mariel Reimann

Mariel Reimann es gerente de contenido en Familias.com. Estudió leyes en la Universidad de Córdoba, Argentina y vive en Salt Lake City, Utah. Es madre de dos hijas que son la luz de su vida.