Esta es la mejor forma de que tu hijo aprenda buenos modales

Tus hijos son tu reflejo y el futuro de nuestra sociedad.

Erika Patricia Otero

De mi infancia recuerdo a la perfección que cuando mi madre me llamaba, yo debía responder: «¿Señora?». ¡Ay de mí si respondía «qué»! Porque esa mirada especial que sólo saben hacer las madres, no se hacía esperar.

La misma situación se daba cuando yo pedía un favor o llegaba a algún lugar; siempre debía mostrar respeto a mis mayores y decir «por favor», «gracias» y saludar como era debido. Su argumento siempre fue que los hijos son el reflejo de sus padres. Para ser franca, esa fue una de las más grandes enseñanzas que me dio y que valoro mucho en mi edad adulta.

Es por eso que me sorprende que muchos padres no se esmeren en educar a sus hijos en esa sana costumbre de ser respetuosos con los demás.

¿Por qué es importante enseñar a los niños buenos modales?

Porque no solo muestra a los demás cómo el niño está siendo educado por sus padres, sino que ser corteses y amables abre muchas puertas, y les ayuda a ser buenas personas.

Pero no es solo una cuestión solo de forjarse como buena persona; es que si queremos un mundo diferente, debemos ser el cambio que queremos.

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Vivimos en una sociedad en la que todos van a un ritmo acelerado, sin considerar a veces ser amables o respetuosos con los demás. Por si fuera poco, muchos creen que tener éxito, conseguir dinero y reconocimiento es lo mejor que pueda alcanzarse. Pero ¿y si mejor incentivamos a los niños a buscar ser mejores seres humanos; a vivir en paz, armonía y a lograr el éxito pero sin llevarse a los demás por delante?

Al respecto, hace unos días vi una entrevista que le hicieron a Brad Pitt cuando grababa el film 7 años en el Tibet. Recuerdo algo que dijo, que me quedo «sonando». Expresó que en Estados Unidos era habitual que los padres educaran a sus hijos para que fueran en busca de éxitos y bienes materiales para que fueran felices; pero que había sido maravilloso encontrar que las personas tibetanas tenían un nivel de paz y armonía increíbles sin tener bienes materiales, y que eso es algo que todos deberíamos perseguir.

Pienso que mucha de la paz y armonía que los seres humanos logramos obtener a lo largo de nuestras vidas, va de la mano con estar en paz con quienes nos rodean; y una de las formas de lograrlo es tratarlos con respeto.

Trata a los demás como quieres que te traten a ti

Éste es tal vez uno de los principios y frases más populares escuchado en el mundo. El asunto es que parece ser que no es tan práctico en la actualidad.

Para no ir más lejos, los psicólogos organizacionales saben que ser amable con los demás en el mundo empresarial no es algo factible, pues lo que importa es ser competente y alcanzar las metas, y esto va más allá de establecer buenas relaciones con los compañeros de trabajo.

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Sin embargo, nadie trabaja a gusto con una persona déspota, que no es capaz de decir «buenos días» o «gracias»,  y que pide las cosas como si fuera una obligación de los demás servirle sin sentirse incomodo.

Y es que piénsalo un poco; un mal día puede cambiar mucho cuando encuentras a alguien que te da una sonrisa y dice «buenos días», o pide permiso para pasar o se disculpa por empujarte mientras intentaba hacerse paso en el transporte público. Es seguro que tú vas a hacer lo mismo porque la amabilidad se contagia.

¿Cual es la mejor manera de enseñar a tus hijos a ser corteses y amables?

Podrá parecer la frase de cajón más leída y escuchada de los últimos tiempos, pero qué le vamos a hacer si es la verdad: tú eres el ejemplo de tu hijo y por ello, como tu actúes, tu hijo lo hará, pues seguirá tus pasos.

Muchas personas consideran que no debe recalcarse a los niños todo el tiempo que no olviden el»gracias», «por favor», «disculpe» o «buen día», pero ésta es otra opción. Es que es mejor decirle a tu hijo : «no olvides lo que te enseñé», ¿Cómo es que se dice?» y entonces el niño recordará y dirá «gracias» o lo que sea según el caso. E mejor eso a que no lo haga.

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Otro truco que es usado por muchos padres de «la vieja escuela» es decirle a sus niños cuando (por ejemplo) piden algo y olvidan ser corteses cosas como: «¿Y la palabra mágica donde está?» o «¿Cómo es que se dice?».

La verdad es que no veo algo malo o agresivo en decirle a un niño de esa manera, que se olvidó de usar los modales que les han enseñado; tú escoges la manera que consideres más adecuada para educar a tu pequeño.

Estamos conectados

Para bien o para mal, todos estamos unidos por una amplia red de circunstancias que nos influyen tanto de forma positiva como negativa. Pero está en nosotros hacer que tú y tus hijos se beneficien de las cosas buenas de la vida; una pequeña parte de eso va en la manera cómo le das las herramientas a tus niños para que logren ser mejores para ellos y la sociedad en la que viven.

Los neurólogos argumentan que el cerebro de un niño viene preparado para conectarse con los demás.  Tu hijo está influenciado de manera constante con las personas con las que se relaciona. Por lo tanto, si tu hijo desde la más tierna infancia aprende a ser tratado con respeto y amabilidad, responderá de igual manera al trato que le den los demás.

Pueda que un niño pequeño no comprenda mucho a lo que sus padres se refieren con «gracias» o «buen día», pero a la edad de 7 años ya estará preparado para comprenderlo y ponerlo en práctica.

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Un niño que es capaz de desarrollar su inteligencia emocional y social, es uno que tiene en sus manos la posibilidad no solo de ganarse al mundo, si no que será admirado y un ejemplo a seguir por quienes le vean actuar de manera genuina y natural con sis iguales.

No olvides el papel importante que como padre o madre tienes sobre tu hijo, su felicidad depende mucho más de las cosas básicas que le enseñas en casa, que de lo que pueda aprender en la calle y por manos de otros menos capaces.

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Erika Patricia Otero

Psicóloga con experiencia en trabajo con comunidades, niños y adolescentes en riesgo.