Esto le pasa a tu cerebro cuando te quejas todos los días

Fernanda Gonzalez Casafús

La negatividad puede afectar no sólo a tu vida sino también a tu cerebro. Y si te quejas todos los días esto es lo que puede sucederte

Es sabido que la negatividad puede afectar nuestro día a día. Quejarse de cualquier cosa suele ser algo que muchas personas toman por costumbre. A menudo solemos quejarnos de cosas pequeñas sin saber que ello puede afectar no sólo a nuestra vida diaria, sino también a las conexiones neuronales, y así, a nuestro cerebro.

Todos nos quejamos por algo de vez en cuando. En algún momento te encontrarás refunfuñando por el tránsito, o por la espera en el supermercado, o por el calor, o por el frío. El punto es que quejarse muy a menudo puede impactar en nuestro cerebro, según los expertos.

Nadie dice que de repente dejes de quejarte por completo y te conviertas en un predicador de la positividad. De hecho, quejarte es normal, y muchas veces nos empodera y hace que logremos lo que deseamos. Pero sí podemos intentar comenzar a comprender por qué nos quejamos y de qué nos estamos quejando. No olvidemos que la negatividad engendra más negatividad Y eso es justamente lo que los expertos quieren que entendamos.

El cerebro que se cambia a sí mismo

La neuroplasticidad es la capacidad que tiene el cerebro de moldearse a sí mismo.  Es decir, que en base a nuestras experiencias, nuestros pensamientos y acciones, el cerebro irá moldeándose en función de ello. Es simple: más positivos seamos, mayor positividad traeremos a nuestra vida. Más negativos seamos, mayor serán los pensamientos negativos.

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Cuando le digo esto a una persona de mi entorno que prefiero no nombrar, lo toma a broma. Y no es casual. Muchas personas piensan que ser positivos en la vida es algo que está “de moda” o que tiene que ver con los astros y el llamado al Universo. Pero ahora vemos que la ciencia afirma que es un hecho. Moldeamos nuestro cerebro con simples pensamientos.

La neuroplasticidad funciona en las mismas condiciones que el ejercicio físico para el cuerpo. Una sola clase de baile aeróbico no hará mucha diferencia. Sin embargo, las mismas prácticas realizadas a través del tiempo, tendrán gradualmente efectos perceptibles y duraderos. Lo mismo sucede con el cerebro.

No es posible estar todo el tiempo despreocupado y feliz. Pero vale la pena intentarlo ¿verdad?

Las quejas afectan tu cerebro y tu salud general

Tu cerebro recrea tus pensamientos una y otra vez. Por ejemplo, cada vez que pensamos algo o tenemos un sentimiento, miles de neuronas se activan y todas se juntan para formar una red neuronal. El cerebro aprende a desencadenar las mismas neuronas con un pensamiento repetitivo.

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De acuerdo al neuropsicólogo Donald Hebb, nuestros patrones de pensamiento conectan nuestros cerebros para reaccionar positiva o negativamente a las situaciones que se nos presentan. esto podría evitar la depresión a mediano y largo plazo.

Por lo tanto, si mantienes tu mente enfocada en la crítica, la preocupación y las cosas malas que suceden en tu vida, a tu mente le resultará más fácil plantear esos mismos pensamientos para situaciones similares. Es decir que la queja condiciona negativamente el cerebro y deteriora o elimina las conexiones neuronales, haciendo que sea cada vez más difícil encontrar la solución a lo que nos preocupa.

Tu salud en general puede verse afectada cuando tu cerebro repite a menudo pensamientos negativos. Tu cuerpo puede manifestar la negatividad de tu mente a través de éstos síntomas y afecciones:

  • Mayor riesgo de accidente cerebrovascular
  • Aumenta las posibilidades de cáncer
  • Ansiedad crónica
  • Sistema inmunológico debilitado
  • Dolor de cabeza
  • Dolores y molestias en general

Cómo pensar en positivo

Cuando me siento desanimada por algo mi madre siempre me dice “Determina con tus palabras lo que quieras que suceda”. Sin ser neuropsiquiatra, mi madre que es sabia, intenta enseñarme a darle la orden a mi cerebro a que cierre la puerta a la negatividad.

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Algunos consejos prácticos que puedes aplicar en tu vida cotidiana:

Reconoce tus pensamientos negativos: El primer paso para evitar la negatividad es reconocer que está apoderándose de nuestra mente. Cuando sientas que comienzas a ver el vaso “medio vacío”, simplemente barre esos pensamientos y evoca sensaciones placenteras y pensamientos limpios. Es un ejercicio que cuesta al principio, pero doy fe que el cerebro se acostumbra. Yo suelo pensar la frase “eso no va a suceder” y acompaño mis pensamientos con alguna visualización de algo que sí quiero que suceda.

Sé agradecido: Agradecer cada cosa por más pequeña que sea nos hace ser personas positivas y ver las cosas buenas de la vida. Nuestro cerebro, así, se acostumbrará a reconocer lo positivo de cada situación.

Ayuda a tu cerebro: Si creamos un patrón de pensamientos positivos, más ayudaremos al cerebro a seguir recreándolos. Recuerda que mientras más cosas negativas traigamos a la mente, el cerebro más se empeñará en repetirlas. Por lo tanto, el ejercicio debe ser diario: pensar en cosas lindas, realizar acciones que nos gratifiquen y traer buenos recuerdos a la mente. (Si eso no sucede, volver al consejo número uno)

Encarar la vida con una actitud positiva es algo que nos traerá múltiples beneficios al cuerpo, al alma, y en especial, a nuestro cerebro. Cuando la negatividad comience a ganar la partida no olvides que hay mucha gente que te quiere y puede ayudarte, y que tienes mucho por lo cual debes sentirte agradecido.

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¡Sé positivo! y todo lo bueno vendrá a ti.

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Fernanda Gonzalez Casafús

Fernanda Gonzalez Casafús es argentina, mamá y Licenciada en Periodismo. Ama los animales, la danza, la lectura y la vida en familia. Escribir sobre la familia y la maternidad se ha convertido en su pasión.