¡La maestra ya no soporta a mi hijo, y yo no sé qué hacer con él! ¡Auxilio! ¡¿Qué hago?!

Si la maestra ya te mandó llamar porque tu hijo no sabe comportarse en el grupo, es agresivo, no puede estar en un sitio o no aprende, ¡no te enojes! Mejor revisa que no padezca uno de estos diez problemas.

Emma E. Sánchez

Infortunadamente, cada día es más común encontrar en un salón de clases más niños que presentan desafíos conductuales y disciplinarios. La American Academy of Child & Adolescent Psychiatry, de Estados Unidos, ha revelado que en un grupo de educación primaria, 12 por ciento de los alumnos tiene problemas de aprendizaje y 7 por ciento presenta problemas de conducta; 8.5 por ciento problemas familiares y 2 por ciento de salud; por lo que un profesor tiene a diario un serio problema (y desafío) al tratar de cuidar, educar y enseñar a un grupo. ¿Puedes imaginar cómo es tener un grupo de niños con tantas dificultades?

Si es el caso que el profesor de tu hijo te ha mandado llamar para comentarte que tu hijo tiene alguna dificultad, por favor, toma en serio sus palabras, no te molestes porque tal vez te está avisando con tiempo de un problema que, de no atenderlo oportunamente, se puede convertir en un asunto bastante serio.

A continuación encontrarás una lista de diez problemas de conducta que debes de considerar como dificultades serias y que, por consiguiente, hay que atender a la brevedad:

1. Agresión a compañeros, maestros y animales

El malamente famoso bullying -o acoso escolar- y todo tipo de agresión o violencia hacia maestros y compañeros de aula, incluso animales, debe de considerarse como una falta seria, pues la violencia en estos tiempos avanza con rapidez y provoca severos daños en todos aquellos que rodean al niño.

2. Intimidación o peleas físicas

No es normal, ni cosa de niños, las paleas entre ellos. Tampoco se debe dejar a “que ellos se arreglen”, porque muchas veces llegan a los golpes. Los adultos deben de estar atentos para evitar la lucha entre niños, porque pueden infligirse severas lesiones, e inclusive, en casos drásticos, la muerte. Basta ver los noticieros para que sepas de lo que estamos hablando.

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3. Objetos (armas) para amenazar

Blandir navajas, palos, lápices, tijeras o cualquier otro objeto que pueda dañar es una señal seria e importante que nos habla de la explosión de algo que había estado gestándose en el interior y que está buscando cauce para salir. Ten mucho cuidado y atiende las señales.

4. Usar fuego

El uso particular del fuego para agredir o destruir un objeto o a una persona puede ser el inicio de un serio trastorno psicológico. Si tu hijo tiene un reporte que se refiere al uso de fuego, es necesario que abordes el tema con mucha seriedad y vigilar que nunca se repita el incidente.

5. Echar mano de lo ajeno

Si tu hijo ha robado es importante que detengas esta conducta de tajo, que la trates a fondo. Identificar a tiempo y no minimizar el problema en la niñez o adolescencia puede salvar a tu hijo de delinquir en el futuro, unirse a una banda criminal y terminar sus días en una cárcel. Nadie, incluido tú, quiere ese horizonte para sus hijos.

6. Embustes como actitud cotidiana

Mentir de manera constante, reincidente o crónica te está avisando de un problema serio, así que, por favor, no lo minimices, porque no es pasajero ni gracioso. Cuida que la mentira no sea algo habitual en tu vida familiar.

7. Situaciones que implican cuestiones íntimas…

…Son otro de los grandes retos de padres y docentes en estos días. Todo tiene su tiempo y su lugar, y las cuestiones sexuales deben de enseñarse y tratarse con respeto y prudencia. Hay padres tan ocupados que no se dan cuenta de que sus hijos en casa están viendo pornografía, que tienen acceso desde la comodidad del hogar a todo tipo de conductas violentas y lascivas que luego reproducen en la escuela con sus compañeros de clase.

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Este tema, si no lo enseñas de forma adecuada y a la edad correcta, puede llegar a convertirse en un problema de salud mental y físico en la adolescencia y la vida adulta con consecuencias terribles.

8. Destrucción de la propiedad

Otra conducta delictiva que tiene sus orígenes en la infancia y juventud que más problemas legales les cuesta a los padres de familia es la destrucción de la propiedad ajena. Que no sea tu caso, por favor.

9. Sospecha o uso de sustancias

Alcohol, cigarros y muchas otras sustancias dañinas para la salud también, desgraciadamente, se inicia en su consumo cada día en edades más tempranas. Tus hijos y su felicidad merecen que estés al pendiente en este rubro.

10. Escapar de la escuela o de casa

Llegar a estos extremos significa que tu hijo ya no tiene el mínimo respeto por tu autoridad, que ya no teme las consecuencias que puedan sobrevenir al violar las reglas y las órdenes que has estipulado por su bien. En este punto, tu hijo ya ha sobrepasado muchos límites y tu trabajo de padre tienes que retomarlo a conciencia y con “mano dura”.

Si alguna autoridad, un docente, un familiar o un buen amigo te dice que tu hijo está haciendo algo indebido, escucha y revisa sus conductas, porque es preferible descartar un problema a no saber que lo tienes.

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Cuida con esmero y entrega a tus hijos y jamás permitas que el amor de padre te ciegue a las cosas incorrectas que hagan. Corregir y disciplinar también es amor.

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Emma E. Sánchez

Escritora, esposa y madre de tres hijas. Interesada en el fortalecimiento y formación de la mujer, la familia y el hogar.