No te refugies en la tristeza cuando la Navidad puede darte felicidad

Porque no hay razones para estar triste en estas fiestas.

Erika Otero Romero

Cuando era niña, navidad era una época que esperaba con mucha ansiedad.

Diciembre era apología de todo lo bonito que podía traer consigo el año. No solo lo amaba porque llegaban las vacaciones, además podía dormir hasta tarde, jugar, y también iba a recibir regalos.

Pero lo más bonito de todo es que llegaban de visita mi abuelita y primos a pasar esta temporada con nosotros. En ese tiempo todo era alegría porque ella venía a alegrar los día grises. Las cosas cambiaron mucho desde que ella murió. Ahora tanto noche buena como Navidad pasan casi que desapercibidas.

No es que no sintamos el espíritu navideño, sino que ya no es lo mismo. No podemos evitar sentirnos vacías, como que hace falta magia. Además de eso, ella y tantos otros miembros de mi familia que están pasando por situaciones difíciles y que están lejos nos hacen falta, no puedo negarlo.

No somos los únicos

En muchas partes del mundo hay familias y personas como nosotros, que pasan por sus propias penas y dolores en éstas fechas. Y es que ésta temporada es ambivalente; así como se presta para ver a los niños ser felices, nosotros los adultos sentimos algo de dolor por los que no están, así como por las cosas difíciles de que trae consigo la vida.

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No todo puede ser oscuridad

Expertos dicen que la razón por la cual nos sentimos tristes en Navidad radica en el lugar donde ponemos nuestra atención. Si nos fijamos en las carencias en lugar de todo lo que sí poseemos, pues así mismo vamos a sufrir. Y es cierto, las cosas se viven según «los lentes con las que miremos la vida».

Es cierto, es inevitable no sufrir; pero también debemos poner empeño en hacernos amable la vida, tanto por nosotros, como por quienes nos rodean (los niños).

Yo he vivido Navidades terriblemente dolorosas que dejaron en mi su marca indeleble, pero quedaron el en pasado. El punto es que no puedo permitir que recuerdos de cuando era una niña o adolescente, cubran con su nube gris momentos presentes en los que puedo dar un cambio positivo a mi vida, y eso es lo que trato de hacer.

Por eso, cuando siento que me va a embargar la pena a causa de los recuerdos o de las cosas que pudieron ser y no fueron, lo que hago es mirar al presente y dar gracias al cielo por lo que tengo.

Si nos fijamos en lo que perdimos, no tenemos o de lo que carecemos, lo único que vamos a lograr es tristeza en nuestras vidas; lo sé por mi propia experiencia.

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Agradecer lo que tienes, una buena opción para hallar felicidad

Por eso mi elección es agradecer. Me he dado cuenta que cuando en mis oraciones incluyo agradecimientos por lo que tengo, soy más feliz.

Ser agradecido te permite darte cuenta de que tienes muchas cosas, incluso algunas que ni sabías que tenías.

Pero darme cuenta de esto, no pasó de la noche a la mañana. Tuve que estar sola y en un país que no era el mío, con tradiciones diferentes a las mías y lejos de mis seres amados, para darme cuenta de lo que había tenido por largo tiempo y que en esos momentos me faltaba para apreciarlos de verdad.

Cuando eso ocurrió, lo que hice fue inclinarme y alzar una oración de agradecimiento por lo que tenía y en esos momentos estaba tan lejos de mí.

Pero también agradecí no estar en la calle en esos momentos. El hecho de que una familia extranjera me acogiera en su hogar, tener alimentos,  era mucho más de lo que muchas personas en mi misma condición tenían, y eso debía bastarme para no sentirme con carencias y triste, la verdad que me sirvió mucho.

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Cambiar cómo te sientes depende de ti

Así es, cambiar tu estado de ánimo triste en estas fechas depende de la actitud con la que decidas enfrentarte a estas fiestas.

Si has decidido que a pesar de estar lejos de casa y de los tuyos, de no tener pareja o estar si un peso en tus bolsillos igual la quieres pasar bien, puedes optar por hacer alguna de estas cosas que te planteo a continuación.

1 Ve a ver los alumbrados decorativos de la ciudad

Hoy día es muy rara la ciudad que no es decorada con luces de colores en parques, calles y centros comerciales; así que no pierdas la oportunidad de sacarte algunas fotos y enviarlas a tu familia (si estás lejos de ellos).

O si estás con ellos, pues inventa una salida nocturna y rían un rato, coman algo por ahí y de regreso a casa hablen de lo bien que lo pasaron.

2 Pon música alegre

Ya no se necesita un radio para encontrar música navideña de muchos lugares del mundo. La hay de todo tipo, pero no busques la más triste, busca esa música que invita a bailar y cantar aunque estés solo; verás como cambian las cosas de perspectiva.

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3 Reúnete con amigos

Si eres de los afortunados que hace amigos fácilmente y tienes varios, pues busca la manera de pasar con ellos las fiestas. Claro, sin ser inoportuno. Seguro alguno de ellos querrá darte un lugar en su hogar en esos momentos, Navidad es época para compartir.

4 Si eres espiritual, ve a la iglesia

Muchas personas gustan de ir a la iglesia a escuchar villancicos, participar en la misa o en la novena de aguinaldos (Colombia) o simplemente orar y tu puedes hacerlo.

Ser espiritual no tiene que ver con una religión si no con estar en paz contigo, arrodíllate al lado de tu cama y ora, el alivio a las penas es inmediato, sé por qué te lo digo.

5 Ve películas divertidas de Navidad

Inevitable no ver «Mi pobre angelito» o «El grinch«por estas fiestas. La lista de películas puede ser extensa y las hay de todo tipo, desde las religiosas, las animadas, las de terror y románticas.

Solo cambia de canal y disfruta de la que quieras, la tristeza pasará pronto y aunque la película sea repetida, por lo menos pasarás el rato.

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Acumula recuerdos y vivencias, es lo único que te llevarás contigo el día que dejes éste mundo, por eso disfruta la vida.

¡Que tengas una muy Feliz Navidad!

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Erika Otero Romero

Psicóloga con experiencia en trabajo con comunidades, niños y adolescentes en riesgo.