¿Peleas con tu pareja por dinero? Pon en práctica estos consejos

No dejes que el dinero sea más importante que tu pareja.

Fernanda Gonzalez Casafús

Mi abuela decía que el amor verdadero de una pareja se ve en la adversidad. Pude comprobarlo cuando hubo una época en la que en casa comenzaron a aparecer problemas financieros. Discutir acerca de los gastos de la tarjeta, o de las salidas, o decidir si llamábamos al jardinero o ese dinero lo usábamos para pagar la cuenta de la luz que estaba a punto de vencer, ha sido tan frustrante como agotador.

De repente, nos encontrábamos mi marido y yo discutiendo hasta en la sopa, por el vil dinero. Aunque en realidad, no era el dinero en sí el foco, sino las decisiones financieras que nunca habíamos conversado antes. Hace un tiempo escribí un artículo acerca de las conversaciones sobre dinero, que debes tener con tu pareja antes de tener hijos. Y lo cierto es que además, esas conversaciones deberíamos tenerlas apenas comenzamos a formalizar en la pareja y a vislumbrar un futuro de a dos.

En un momento llegué a pensar que la mejor forma de terminar con las discusiones por las finanzas sería que yo buscara un trabajo que me dejara más dinero. Pero eso implicaría pagar unas cuantas horas de niñera, así que quedó descartado rápidamente. No se trataba de la cantidad del dinero que entraba o salía de casa, sino de las decisiones financieras de ambos que muchas veces estaban contrapuestas.

Debo decir que conforme fue mejorando nuestra situación económica, nuestras discusiones mermaron un poco. Pero reconozco que en verdad, la clave es conversar sobre ciertas cosas, planificar, establecer prioridades y enfocarse en las cosas realmente importantes para ambos.

Termina las discusiones sobre dinero

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Richard Martin dice en su artículo en el sitio Fatherly que él y su esposa necesitaron unos ocho años para que las discusiones por dinero fueran mermando o encontrando el eje. El trabajo de introspección con la ayuda de un terapeuta hizo lo suyo, pero sobre todo, el autor explica que lo que sucedió es que encontraron una fórmula que les funcionó a ambos para poder llevar las conversaciones sobre dinero a otro nivel, sin tener que pelear y elevar la voz.

Dejen en claro las prioridades de cada uno: Es importante que ambos tengan una mentalidad monetaria similar en el futuro. Eso significa determinar qué valoran los dos, cuáles son los objetivos financieros que desean lograr y asegurarse de que la forma en que gastan el dinero esté alineada con esos valores y objetivos.

Anoten el saldo: Es un buen ejercicio realizar una hoja de cálculo con los saldos monetarios. Pueden elegir un momento en que los niños ya se hayan dormido y conversar de frente acerca de la planificación del uso del dinero en el hogar. Ya sea que mantengan cuentas separadas o una sola cuenta, lo importante es anotar los gastos mensuales y el dinero que destinan a cada actividad. Con mi esposo tenemos un cuaderno donde mes a mes anotamos los gastos fijos y en otro apartado los gastos extras que van surgiendo. Es una forma apropiada de visualizar en qué gastamos en dinero.

Acordar si se quiere ahorrar o invertir: Si tienen la dicha de tener dinero extra, puede surgir la discusión acerca de qué hacer con él. Cuando tuvimos un pequeño saldo en la cuenta, nos lanzamos a hacer una reforma en casa, siendo que sabíamos que debíamos renovar el coche con el que trabajábamos. Aún disfrutamos nuestro hermoso patio con sus mejoras, pero nos llevó mucho tiempo poder apuntalar nuestra situación financiera para poder comprar el automóvil.  A veces, es necesario sentarse y conversar acerca de cuándo ahorrar, cuándo invertir, y cuándo gastar.

Comprende que no puedes manejar el futuro: Puedes tener el mejor trabajo del mundo y perderlo mañana. O de repente puedes obtener el empleo de tu vida. No tenemos nada asegurado, y saber ésto nos puede ayudar no sólo a planificar con mayor austeridad sino a sentirnos gratificados por el aporte de nuestra pareja.

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Anotar el problema: Si no llegan a un acuerdo, puede ser aconsejable anotar el problema en un papel, para visualizarlo y poder analizarlo mejor. Luego, puedes anotar en dos columnas, en qué están dispuestos a ser flexibles, a ceder, y en la otra anotar lo que no están dispuestos a dejar de lado. Pueden hacer dos listas por separado y evaluar las prioridades de cada uno. Tratando siempre de que la empatía esté en la conversación.

Recordar que la familia siempre está primero: Todos queremos una piscina enorme o un jacuzzi soñado. Lo cierto es que, si hay que pagar el colegio de los niños, no hay nada para discutir. La familia debe estar en primer lugar en la lista y la decisiones financieras que se tomen siempre deben beneficiar a todos los miembros de ella.

El dinero es un punto de inflexión en muchas parejas. En una sociedad consumista donde la posesión es admiración, debemos enfocarnos en los verdaderos valores y ejes del matrimonio. Conversa siempre con tu pareja acerca de las decisiones financieras y elijan lo que sea más conveniente para ambos y para la familia. El dinero es un punto para una vida más feliz, pero no debe tapar el verdadero objetivo en la pareja, que es mantenernos unidos siempre, a pesar de las adversidades.

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Fernanda Gonzalez Casafús

Fernanda Gonzalez Casafús es argentina, mamá y Licenciada en Periodismo. Ama los animales, la danza, la lectura y la vida en familia. Escribir sobre la familia y la maternidad se ha convertido en su pasión.