Por eso no tienes novio

¿Por qué no tienes novio? Este video tiene la respuesta.

Maia Fernandez

Es triste saber que existen personas como las que muestra este video: madres que generan inseguridad en sus hijas desde que son pequeñas. De por sí, son personas insatisfechas que le transmiten a sus hijas ese sentimiento. Quizás no seamos como el caso del video, pero debemos analizar qué discurso le damos a nuestras hijas, qué imagen proyectamos hacia ellas. Somos su ejemplo.

A veces transmitimos nuestros propios miedos, culpas e insatisfacciones. Quizás más allá de eso subyace un genuino deseo de que nuestras hijas no pasen por lo que nosotras pasamos, que no tengan que padecer lo que nos tocó a nosotras. Pero ya es demasiado fuerte la presión social que recibirán de los medios de comunicación como para sumarle esa presión en la familia. Es un terrible peligro, ya que pueden terminar cayendo en patologías como la bulimia o la anorexia.

Esas personas que descalifican, que marcan los defectos de sus hijos son personas que quizás han vivido eso en su niñez, que no han tenido el suficiente amor de sus padres. Ni hablar si han sido personas maltratadas o abusadas. Y si nos ha tocado vivir situaciones en nuestra infancia y nos damos cuenta de esa falencia, es hora de que hagamos algo para revertir esa situación, resolviendo nuestros propios conflictos.

Vi en el consultorio de un pediatra a una madre cuya hija comía galletas, y la primera le reprochaba tanto su manera de comer que no me extraña que en un futuro la niña tenga desórdenes alimenticios. Otro caso tremendo es la historia de un grupo de amigas de diez años que habían decidido hacer la dieta de la galleta, la cual consiste en comer solo una galleta en todo el día.

Por eso es importante que les enseñemos a los niños a comer de manera saludable, es lógico y necesario. Pero no caigamos en la trampa de creer que son adultos y que deben comer como nosotros, que nos vivimos cuidando para no engordar. Ellos necesitan calorías, están en pleno crecimiento y disfrutar de la comida sanamente es necesario para todos. No quiere decir que van a estar comiendo dulces todos los días, pero sí dejar que los disfruten de vez en cuando. El equilibrio está en que tengan una vida plena y dichosa, que les demos infinidad de oportunidades para descubrir actividades placenteras, que recordemos que ellos lo que más quieren es nuestro amor y que se les dé libertad para jugar y experimentar la vida a plenitud.

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En cuanto al cuidado del cuerpo es fundamental transmitirles el respeto a sí mismos y a los demás, no centrados en la apariencia física, aunque es importante enseñarles, con el ejemplo, a cuidarse y a estar presentables; hay valores que son más importantes y que deben ser prioridad: consideración hacia las diferencias, aceptarse tal cual uno es y aceptar a los demás.

Cuando el adulto es una persona obsesiva con la belleza, con tener un cuerpo perfecto, está creando inseguridad en los niños y al destacar las apariencias, quedan sin importancia los valores internos de la persona. Es muy común también el polo opuesto, personas que no se preocupan por estar bien vestidos y presentables, considerando que es algo superficial. Para ello hay que considerar mantenerse en una línea media, donde el cuidado de sí mismo sea algo que esté presente, mas sin darle excesiva importancia.

Otro aspecto a destacar es que cuando los adultos son demasiado críticos o exigentes con los niños esto puede generar dos cosas: por un lado, que el niño se crie inseguro, sin la capacidad de confiar en su sentir y pensar, ya que temerá ser criticado y por el otro, generar en el pequeño la misma actitud crítica hacia sí mismo y hacia los demás.

En cuanto a tener o no tener novio a causa de los “defectos físicos” podríamos decir que es terriblemente nocivo sembrar esas ideas en las niñas. Quizás el video es exagerado y no suceda con una niña pequeña, pero sí puede suceder que a una hija adolescente se le hagan esos planteamientos.

En estos tiempos es indispensable sembrar valores espirituales en nuestros hijos e inculcarles la confianza en sí mismos, el amor a todo su ser, independientemente de los defectos. Hace poco conocí la noticia de una joven que se operó completamente la cara para parecerse a Barbie. Ella ya era una chica bonita, y realmente ahora asusta su rostro, porque no es algo real. Incentivemos a nuestras hijas a amar su belleza natural, y a comprender que lo maravilloso que tienen es su particularidad interna, esa esencia que las hace únicas; las virtudes que, cultivadas correctamente, darán lugar a un hermoso jardín. Recordémosles siempre que la belleza de su alma es perfecta.

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Maia Fernandez

Maia Fernández vive en Argentina.Considera fundamental la educación de los niños y al arte en sus diferentes manifestaciones como un componente irremplazable de la misma. Blog www.educacionmusicalencasa.blogspot.com.ar