Por qué tus regalos no son suficientes para tus hijos

Si estás cansado de comprar juguetes que tus hijos no aprecian, sigue leyendo.

Denhi Chaney

Una de las cosas que todos quisiéramos hacer —particularmente los padres de familia—es detener el tiempo. Y conforme éste pasa, nuestros hijos crecen, son bombardeados sistemáticamente en estas temporadas por los medios, viven en medio de una sociedad consumista, y llega el día que ningún padre quiere: cuando empiezan a pedir, pedir y pedir. De alguna forma estos chiquitos entienden que existe un sinfín de cosas que ellos quieren y que nosotros somos los únicos que podemos dárselo. Pronto nos vemos en el dilema en donde queremos que nuestros hijos sean felices, y para conseguir aunque sea una sonrisa lo única que se precisa es darles aquel regalo que tanto quieren.

El problema es que aunque nos dan la sonrisa que tanto anhelamos, ésta no dura mucho, pues pronto quieren otra cosa y nos deja con la necesidad de comprar otra cosa, y otra y otra. Y, aunque sabemos que los resultados no son los que queremos, por alguna razón solemos caer en la trampa de seguir comprando. Es por eso, y otras razones que los regalos no son suficientes para nuestros hijos, aquí las demás razones.

1. No es amor

Mientras podemos caer en la tentación de que el dar regalos equivale a dar amor, sabemos bien que esto no es cierto. Y aún más importante nuestros hijos saben que no es cierto, y varios recordarán por muchos años que recibieron muchos juguetes pero no se sintieron amados, o peor aún: pensar que sus propios padres intentaron comprar su corazón. Que nunca se te olvide que el amor no se puede comprar, y no se ve en forma de miles de regalos.

2. Gratitud desperdiciada

Honestamente: si quieres que tu hijo no conozca el significado de la gratitud, cómprale todos los regalos que quiera. Cuando uno no tiene que trabajar, o ejercer paciencia y esperar por lo que uno desea, jamás puede desarrollar la habilidad de ser agradecido. Así que compra menos y enséñales a apreciar lo que tienen.

3. Cultura de merecerlo todo

Cuando les compramos todo lo que desean, como padres lo único que logramos es que nuestros hijos desarrollen la sensación de que ellos se merecen todo, y que no tienen que trabajar ni esperar para obtenerlo. Esta actitud es muy dañina puesto que no se queda en la etapa de la niñez sino que perdura hasta la edad adulta la cual toma la forma de irresponsabilidad, inmadurez e inestabilidad emocional.

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4. El respeto no se compra

Podemos llegar a pensar que así como podemos comprar el amor, también nuestros regalos pueden comprar el respeto que queremos que nuestros hijos nos tengan. Lo curioso es que acontece todo lo contrario: mientras más compramos, más respeto se pierde, ya que éste no se compra sino se enseña.

No gastes tu dinero en juguetes que nos dan una sonrisa que se esfuma en cinco segundos, sino que busca aquella que perdura, cuando das a tus hijos de tu tiempo y tu atención. Ten la voluntad de decir que no, y en su lugar enséñales a tus hijos aquellas valiosas lecciones que ningún juguete puede enseñar: el amor, el servicio, la paciencia, el respeto, la autodisciplina, y la responsabilidad.

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Denhi Chaney

Denhi Chaney es egresada de la Universidad de Brigham Young con maestría en Terapia de Matrimonio y Familiar. Denhi también es esposa y madre de un niño. Puedes contactarla en .