Propósito de fin de año: restablecer tus relaciones “rotas”

Aprovechando el fin de año y los propósitos para llevar a cabo el próximo año, ¿Que tal si incluyes resolver los problemas familiares en tu lista de metas para 2015?


Erika Otero Romero

Otro año que pasa a ritmo vertiginoso, no es por desatino que sentimos que el tiempo no “nos ha alcanzado” para llevar a cabo cada uno de los propósitos de año nuevo que asumimos tan solo hace unos meses atrás y es entonces que quizá concluimos equívocamente que hemos fracasado en nuestro intento por ser perseverantes, tanto en propósitos personales como familiares.

Es por la anterior razón que me agrada pensar que cada día es una oportunidad nueva para hacer lo que no hemos hecho antes o por falta de interés, por olvido o por que no se nos ha presentado la oportunidad, y cuando planteo esto me refiero tanto a cumplir metas estilo “ir al gimnasio a practicar yoga” o quizá “tomar ese curso de relajación que tanto quería y no se pudo por exceso de trabajo” o excusas varias, sino también a reparar esas relaciones familiares que por malos entendidos han ido en decadencia e incluso se han roto.

Sería bueno que en lo que queda de éste año y en el que se acerca, te plantees la forma eficaz para que cumplas tus metas así como también logres reconciliarte con las personas que aprecias y acá me atrevo a presentarte algunas ideas.

Ya tienes el no, ve en busca del sí

Explico: si te gusta alguien que es tu amiga o tan solo una conocida, nunca sabrás si le gustas o no, si no se lo preguntas. Requiere mucha valentía y seguridad de tu parte, recuerda que siempre existe la posibilidad de ser rechazado, pero nunca lo sabrás sino te atreves. Una advertencia: si te rechazan, es ella quien se lo pierde.

Cometiste un error y heriste a alguien

Es posible que la relación no vuelva a ser la de antes (en el caso de un amigo o familiar cercano que no sea papá, mamá o hermanos), pero eso está en cuánto deseas que las cosas se aclaren y mejoren; sería algo así como “caricias hacen amores”.

Todo es cuestión de querer

Dicen por ahí “querer es poder”, así como te has propuesto ir al gimnasio por lo menos dos veces a la semana, puedes proponerte ir a visitar a tus abuelos al geriátrico o a su casa y pasar un rato con ellos, visitar a esa tía que hace un mes no ves o llamar a esos amigos a los que no ves hace meses por falta de tiempo.

Sé amable con los demás, no sabes cuándo puedes necesitar de ellos

Somos sociales y aunque sea para pedir un poco de azúcar en medio de un desayuno, lo mejor es estar bien con los que nos rodean. A veces ignoramos por elección a alguien que nos ha lastimado y que irónicamente vive en la misma casa; si te fijas y analizas un poco el asunto, te darás cuenta que te has enojado o se han enojado contigo por una tontería, entonces zanja el asunto de una vez por todas, entre más largas le des al problema más se va a agrandar y luego la distancia será infranqueable.

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Llevarse bien con la familia o amigos es cuestión de querer. No eres perfecto y si reconoces que también tienes parte en el malentendido y asumes tu responsabilidad, puedes solucionar las dificultades. Jamás olvides que en algún momento de la vida, esos seres amados hicieron parte vital de tu infancia o juventud y que en algún momento podrían dejar este mundo antes que tú, así que ¿por qué vivir con rencores?

Te invito a que incluyas en tu lista de propósitos para el año que viene solucionar la mayor parte de inconvenientes que tengas con tus seres amados y en tu vida en general, te aseguro que tu vida será mucho mejor que en la actualidad.

Toma un momento para compartir …

Erika Otero Romero

Psicóloga con experiencia en trabajo con comunidades, niños y adolescentes en riesgo.