Quiero terminar con mi relación, pero no sé cómo

Terminar una relación nunca es fácil pero ¿en verdad hay que terminar? Este artículo te ayudará a tomar decisiones.

Emma E. Sánchez

Una estimada amiga esta semana anunció, vía WhatsApp y redes sociales, que tras 34 años de matrimonio y dos de terapia de pareja, ella y su esposo han decidido terminar su matrimonio. De igual manera anunciaba que ella permanecería en el mismo domicilio y él, en breve, avisaría a los amigos y familiares su nueva dirección.

Así sea que la relación solo lleve unos meses, o más de media vida, terminar y separar en “tuyo” y “mío”, lo que fue “nuestro”, nunca es fácil.

Y aún más difícil puede ser el  tomar la decisión de separase. Para muchas personas primero deben darse cuenta y reconocer que su relación no les brinda felicidad, o que se trata de una relación de codependencia que les está haciendo daño, inclusive a los hijos o a quienes viven cerca de ellos.

Muchos matrimonios y parejas tienen relaciones más parecidas a vecinos o conocidos que una relación amorosa y están tan normalizadas las conductas insanas entre ellos, que les es imposible pensar que puede haber algo mejor para ellos.

Estas son algunas señales que pueden ser indicadores para terminar con una relación

Cuando hay violencia, agresiones o maltrato

No solo se trata de golpes o insultos, recuerda que la violencia puede ser psicológica, emocional, sexual, económica, patrimonial, simbólica  o social. Si tu pareja te hace daño o te lastima, la relación no es sana y debes reconsiderar continuarla.

Advertisement

Cuando simplemente no eres amado

Los celos excesivos no son amor, la sobreprotección o el descuido, tampoco son manifestaciones del amor.  Recuerda que el amor se demuestra en ambas partes, no se condiciona ni se obliga.

Respeto

El respeto es un pilar determinante en una relación y cuando falla lo más probable es que todo se derrumbe. Los apodos, las burlas, el menosprecio y hasta las bromas pesadas no son normales, ni cosas divertidas, son faltas de respeto que minan las relaciones hasta el fondo.

Libertad

Visitar a tus familiares, trabajar, elegir el ser madre o no, estudiar o vestir de cierta manera, son formas de libertad y derechos de las personas. Cuando una pareja obliga o limita al otro,  puede ser cualquier cosa menos respeto, libertad o amor.

Las infidelidades

Una infidelidad no siempre significa romper con un matrimonio o una relación, inclusive muchas parejas logran superarla, perdonar y salir del proceso con una visión más clara de su relación y su capacidad de dialogar y mejorar su relación. Sin embargo, para muchas otras parejas,  la infidelidad puede tratarse de “las infidelidades constantes” y hasta “de otras familias”, y eso es un verdadero problema.

Hablamos de la falta total de respeto, doble moral, carencia de valores, problemas económicos y sin hablar de los riesgos de enfermedades venéreas.

Advertisement

¿Se debe continuar una relación así?

Caminos diferentes

Pudo ser que su relación o matrimonio inició de la mejor manera, pero en algún punto cada quien tomó su camino  y en algún momento se dieron cuenta que sin peleas, infidelidades o mayores problemas, ya no hay regreso. Ambos quieren o buscan cosas diferentes, hay metas opuestas y el amor se esfumó.

Triste, pero cierto, así ocurre y entonces la separación parece inminente.

La intimidad sexual

Este es otro pilar fundamental de una relación.  La compatibilidad sexual y la satisfacción mutua fortalece su relación. Si ha dejado de ser o nunca fue consensuada, hiere o simplemente la sufren o se ha agotado porque el interés mutuo pasó, entonces hay que hablar con claridad.

Entonces, ¿seguimos juntos o mejor nos separamos?

Si tus razones para seguir adelante incluyen las palabras “aguantar”, “soportar”, “me conviene”, “tengo miedo” o “no podría salir adelante sola”, entonces hay un problema de fondo serio que hay que atender y que pudiera incluir el terminar la relación.

Advertisement

¿Por qué seguir en la relación?

Nuevamente, si tus razones para quedarte en una relación incluyen:

Si termino me quedaré sola

No podré salir adelante

Qué va a decir mi familia o mis amigos

Perderé mucho, me quedaré sin nada

Advertisement

¿Y mis hijos?

Nuevamente, algo no anda bien.  Y tienes que revisarte en verdad, de fondo.

Y, ¿cómo termino con mi relación?

Lo primero es hablar con tu pareja, dialogar y revisar aquellas cosas que no son sanas, que molestan o lastiman. A veces toma días o semanas, hay lágrimas y momentos duros pero necesarios que a la pareja le hacen abrir los ojos y enfrentar la realidad.

De aquí nacerán las dos vertientes: cambiamos o no ya hay camino que recorrer juntos.

Aquí hay una gran oportunidad de hacer cambios y salvar la relación: buscar ayuda

Un consejero religioso, ayuda médica, un grupo de autoayuda o terapia de pareja. Se dice que de cada diez parejas que buscan ayuda profesional, cuatro logran continuar con su relación con éxito y dos la finiquitan en paz y sin escenarios terribles o de desgaste.

Advertisement

Pedir y recibir ayuda siempre te dejará la conciencia tranquila de haber hecho todo lo que estaba a su alcance por la relación y evitar las recriminaciones o el “hubiera”.

Si tras hacer todo esto no hay más, considera:

Aceptar que el amor se acaba

Hablar con claridad con la pareja para manifestar  que no quieres seguir con la relación

Olvídate de buscar culpables, siempre será mejor trabajar el perdón y la gratitud, desde esas bases, la separación puede ser menos dolorosa

Llegar a acuerdos y esforzarse por respetarlos, una buena separación es posible

Buscar un abogado que les asesore o realice los trámites.

Advertisement

Recibir apoyo psico emocional, inclusive con un terapeuta profesional  

Fortalecer tu red de apoyo con amigos y familiares

Trabajar en tu duelo y recuperación.

Cierra el ciclo de vida, haz cambios de casa, de decoración, de vida y ¡hasta de cabello! Y por favor, corta el contacto y solo deja el estrictamente indispensable, por ejemplo, en el caso de tener hijos.

Evita refugiarte en una nueva relación de manera precipitada, eso no funciona, solo repetirás la misma  historia.

No es sencillo ni fácil, pero la vida regresará y poco a poco todo tomará su nuevo lugar.

Advertisement
Toma un momento para compartir ...

Emma E. Sánchez

Pedagoga y Terapista familiar y de pareja. Casada y madre de tres hijas adultas. Enamorada de la Educación y la Literatura. Escribir sobre los temas familiares para ayudar a otros es mi mejor experiencia de vida.