Según la ciencia, los hermanos menores son más revoltosos

Si los he criado iguales ¿Por qué mi hijo menor es más travieso?

Fernanda Gonzalez Casafús

Cuando nació mi segundo hijo me sentía confiada y sin los miedos de la primera vez. Ahora sería más fácil, pensé. Tendría más paciencia. Todo fluiría. Sin embargo, aunque en ciertas cosas, con el segundo hijo todo es más fácil, debo decir que aún sigo sorprendida ante las travesuras y rebeldía de mi hijo menor y de cuántas veces al día debo contar hasta 10.

No, no lo estás imaginando. Tu hijo menor es el más travieso y revoltoso. Puedes desarrollar decenas de teorías al respecto, culpar a la genética, a la mudanza, a la nueva escuela o al gato. Lo cierto es que, de acuerdo a los expertos, hay una explicación acerca de por qué los segundos hijos traen más dolores de cabeza a sus padres.

El orden de nacimiento importa

De acuerdo a una investigación, los hijos varones que nacen en segundo lugar tienen más probabilidades en un futuro de tener problemas en la escuela,  de meterse en líos con la ley, y entrar en la delincuencia.

Lejos de pensar a nuestros benjamines como unos pequeños diablillos, lo cierto es que no podemos negar que son más traviesos de los que imaginábamos.  De acuerdo a Joseph Doyle, quien dirigió el estudio, el orden de nacimiento tiene mucho que ver en la conducta de los hijos, puesto que la atención de los padres se enfoca de manera diferente.

Con tu primer hijo estás más atenta, más alerta, y sientes más miedos debido a la falta de experiencia. Luego, con el segundo hijo todo se vuelve diferente, puesto que ahora, además de tener que dividir la atención en dos, ya te sientes más confiada y puedes llegar a ser más permisiva con ciertas cosas.

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La influencia de los hermanos

Según el estudio, los hermanos juegan un rol preponderante en el comportamiento de sus hermanos. Ellos, para bien o para mal, son los ejemplos a seguir de sus hermanitos. Si el primogénito hunde las manos en el barro, allí irá el pequeño. Antes, tu atención estaba enfocada a tu hijo mayor, ahora esa atención está dividida y es por ello que parece que ciertas cosas pueden escaparse de tus manos.

Los primogénitos tendrían mayores probabilidades de tener un mejor salario, de tener mejores resultados en la escuela, o de tener un mejor empleo en un futuro. Esto no quiere decir que los segundos hijos sean necesariamente lo contrario, por lo que está en nuestras manos lograr un equilibrio.

También puede suceder que los hermanos mayores hagan travesuras junto a los hermanos pequeños. “Fue mi hermano” dice mi hija cuando están haciendo alguna diablura. Y en ocasiones tengo la leve impresión de que ella es el cerebro de la organización y él es el ejecutor.

Mi segundo hijo, el torbellino de la casa

Nunca pensé que mi pequeño de 4 años me sacara tantas veces de quicio en el día. Él es el que se mete en problemas, el que hace travesuras, el que hace más berrinches y con el que más reniego en el día

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Pero él es también esa personalidad arrolladora, ese torbellino que arrasa con lo que quiere. Su forma de ser me cautiva y debo decir que el hecho de que sea tan insistente hace que, tarde o temprano, consiga lo que quiere. Espero que esa actitud no desista en el camino hacia su vida adulta.

¿Por qué tan diferentes, si los criamos iguales?

Es la pregunta que muchos padres se hacen. Tal vez también a ti te suceda. Pero piensa, ¿Es tan así? ¿Los has criado de la misma forma? Lo cierto es que no. Entre el primero y el segundo hijo, tú cambias. Cambia tu forma de ver las cosas, cambia tu forma de actuar, tu comportamiento y tus expectativas.

Entonces, te encuentras que mientras a tu primer hijo no le gusta ensuciarse los pies, al segundo lo ves corriendo de cabeza al charco de agua a chapotear. Al primero lo cuidabas de que no se ensucie, al segundo, “bueno, vé y ya”. Y así con otros tantos ejemplos.

Características de los segundos hijos

Como en cualquier otra cosa, puede haber excepciones, pero en líneas generales, notarás que tu segundo hijo tiene características peculiares en su personalidad.

  • Son más sociables
  • Son menos miedosos
  • Son rebeldes
  • Son más traviesos
  • Sus ingenios y travesuras los meten en problemas
  • No tienen dificultad para compartir y hacer amigos
  • No se avergüenzan de hablar con adultos
  • Son resilientes
  • No le temen al fracaso

Evitemos las comparaciones

Más allá de las evidencias científicas acerca de las diferencias de personalidad entre los hijos mayores y menores, debemos tener en cuenta que no necesariamente el pequeño de la familia vaya a ser el más rebelde y desobedientes, sino que se trata de una probabilidad.

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Los padres muchas veces caemos en comparaciones y pedimos a uno de nuestros hijos que “sea como su hermano”. Lo cierto es que nunca lo será, y además, las comparaciones son dolorosas.

Nuestros hijos son únicos e incomparables. Cada uno tiene un don especial que los hace seres únicos y debemos sentirnos orgullosos de ello. Liberemos a los niños de las presiones que suponen las etiquetas. La genética y la crianza hacen lo suyo, y nosotros tenemos gran parte de responsabilidad en ello.

El primero, el segundo o el tercer hijo han venido al mundo con fines diferentes, y debemos celebrar esas diferencias. Mi primer hija es la calma, la paz, la dulzura. sabe negociar, sabe obtener lo que quiere con artilugios encantadores. Mi segundo hijo es un viento huracanado en un día de sol. Te irrita pero no puedes resistirte a sus encantos.

Ambos son únicos, me maravillan con sus personalidades y no pasa un día en que deje de asombrarme ante sus ocurrencias tan distintas y a la vez atrapantes.

Ahora ya lo sabes, no era sólo una idea, es un hecho: tu hijo menor es más travieso y rebelde. Mantente firme para encauzarlo por el camino del bien y evitar que ello suponga un problema para su futuro. Con amor, y como lo estás haciendo, vas por buen camino.

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Fernanda Gonzalez Casafús

Fernanda Gonzalez Casafús es argentina, mamá y Licenciada en Periodismo. Ama los animales, la danza, la lectura y la vida en familia. Escribir sobre la familia y la maternidad se ha convertido en su pasión.