Soy delgada y estoy en mi peso, pero ¡tengo mucha panza! Los por qué y las soluciones

Si nuestro vientre muestra inflamación tal vez estamos hablando de un problema mayor.

Emma E. Sánchez

Para comenzar, una buena noticia: eres una mujer afortunada porque tu problema tiene remedio, y lo mejor es que dicha solución está en tus manos.

Las cosas se complican cuando hablamos de sobrepeso, porque la mayoría de las veces se pierde grasa de diferentes partes del cuerpo, pero la grasa abdominal siempre resulta la más compleja de perder. En tu caso, vas a poder focalizar tus esfuerzos y pronto verás resultados si llevas a la práctica estas sencillas y muy útiles recomendaciones. ¿Me acompañas?:

1. Consume probióticos

Los probióticos reestablecen el equilibrio bacteriano en tu estómago e intestinos. Si recientemente, o durante un periodo largo de tiempo, tomaste muchos medicamentos, lo más probable es que tu flora intestinal esté dañada y, por lo tanto, tu vientre esté de moderadamente inflamado a muy inflamado.

2. Con ejercicio fortalece tus abdominales

Si sólo se trata de una gruesa capa de grasa localizada en tu vientre, amiga, no hay mucho que hacer, excepto ejercicio. Desde la comodidad de tu hogar puedes diseñarte una rutina de ejercicios. En internet encuentras numerosos tutoriales que te pueden ser de mucha utilidad.

Caminar o correr son actividades con resultados fabulosos para bajar de peso, desinflamar el vientre e irlo aplanando poco a poco.

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3. ¿Demasiado almidón, gluten, carbohidratos o lactosa?

Disminuye lo más que puedas el consumo de panes, masas, pastas, papas, maíz, trigo, quesos, lácteos y alimentos que los contengan. Algunos producen gases y tu estómago siempre está distendido, sobre todo por las tardes.

4. Tu gran enemiga: la sal

Todos lo sabemos: la sal hace que se retengan líquidos en las piernas y el abdomen. Daña tus riñones y en general hace daño, así que comienza a experimentar nuevos sabores con otros sazonadores. Tu vientre te lo agradecerá.

5. ¡Estás comiendo aire!

Aunque no lo creas, cada vez que comes rápido o no masticas bien tus alimentos, estás ingiriendo aire que puede causarte una indigestión o inflamar tu vientre. En este caso, lo recomendable es que comas despacio, mastiques bien y con calma y al final, procura un té o algún digestivo, el más recomendable de todos: caminar. Sobre todo, no vayas a la cama inmediatamente a recostarte.

6. ¿Cada cuándo vas al baño?

Si no estás yendo al baño a diario, pasan días y nada… pues tu inflamación se debe a que tus intestinos están llenos de materia fecal. Hay que tomar agua, algún laxante suave, masajear tus intestinos, caminar, caminar y en el peor de los casos, hacerte un lavado de colon, ya verás todo lo que sale… y lo mucho que tu vientre descansará.

7. ¿Estresada?

La colitis nerviosa inflama terriblemente tu vientre y no es otra cosa más que estrés. Si en verdad quieres que tus vestidos entallados o esas faldas ajustadas te luzcan hermosos o que simplemente el pantalón no te apriete todo el día en el trabajo, amiga, ¡relájate! Busca una actividad agradable, duerme bien y no te preocupes por lo que no está en tus manos resolver.

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8. Quistes, miomas o tumores

Cuando se habla de inflamaciones en el vientre, lo más grave que se puede encontrar es que tengas un problema mayor como quistes, miomas o tumores en la matriz, ovarios, vejiga o intestinos.

En estos casos es fundamental visitar a tu médico y llevar a cabo las indicaciones que te dé.

Cuidar de tu vientre no solo te ayudará a lucir hermosa, es cuestión de salud.

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Emma E. Sánchez

Pedagoga y Terapista familiar y de pareja. Casada y madre de tres hijas adultas. Enamorada de la Educación y la Literatura. Escribir sobre los temas familiares para ayudar a otros es mi mejor experiencia de vida.