Sus compañeros lo ayudaron trabajando 3 mil horas extra por este desgarrador motivo

Él debía faltar al trabajo y estaba a punto de perder su puesto. Pero ellos demostraron el verdadero valor del compañerismo


Fernanda Gonzalez Casafús

El mundo de Andreas colapsó cuando su hijo Julius de apenas 3 años enfermó de leucemia. Y luego, repentinamente muere su esposa de un problema cardíaco. Este hombre de origen alemán, en pocas semanas había perdido su mujer y estaba a punto de perder su trabajo, pues empleaba su tiempo cuidando de su hijo. Pero sus compañeros le dieron una grata sorpresa.

Andreas Graf estará eternamente agradecido a los 650 trabajadores de la fábrica de ensamblaje donde trabaja, en Hesse, Alemania, quienes donaron sus horas extras para que este padre pudiera cuidar de Julius, su hijo de 3 años que estaba comenzando con su tratamiento de leucemia. De acuerdo al sitio alemán RTL Hessen, Andreas había quedado viudo y sin nadie para que lo ayude a cuidar de su hijo. Tenía mucho miedo de perder su trabajo, y eso hubiera sido más desgarrador aún. Pero cuando menos se lo esperaba, sus compañeros tuvieron un hermoso gesto de compañerismo.

Cuando la jefa de Recursos Humanos de la empresa se enteró de la situación de Andreas, rápidamente convocó a los 650 trabajadores de la empresa y les contó la situación por la que estaba atravesando su compañero. Les pidió además, como un gesto de compañerismo, que donaran sus horas extras para que Andreas pudiera tener tiempo para cuidar a su hijo que estaba en tratamiento por cáncer, sin tener que preocuparse por regresar al trabajo.

Así, la gran mayoría de los trabajadores, y casi sin conocerlo, acumularon más de 3 mil horas de trabajo, lo que le dio a Andreas la chance de quedarse casi un año y medio con su hijo para cuidarlo y asistirlo antes de volver definitivamente a trabajar. Andreas ya había tomado todos los días que le correspondían por vacaciones, y casi no tenía más días de licencia que tomar, por lo que esta ayuda le vino en un momento ideal, donde su hijo lo necesitaba más de nunca, luego de haber pasado más de 9 semanas en la cama del hospital.

“Sin esta tremenda ayuda, ya me habría quedado sin trabajo”, admitió Andreas según Metro, quien tomó licencia paga gracias a la intervención de la jefa de recursos humanos, quien hizo posible esta gran ayuda. La mujer, también se sintió abrumada por la respuesta y dijo: “No hay una sola persona que no haya donado sus horas”.

Hoy, Julius tiene 5 años y se está recuperando por completo de su tratamiento. Mientras tanto, su padre dice que estará eternamente agradecido a las personas que hicieron posible que pueda estar junto a su hijo cuando más lo necesitaba, no sólo para afrontar la enfermedad, sino la muerte de su madre.

Granitos de arena que construyen estructuras

A veces perdemos dimensión de lo importante que es el trabajo en equipo. Y ésto es un claro ejemplo de ello. Tal vez ninguno de esos trabajadores podría haber hecho algo en particular -y sostenido en el tiempo- como para ayudar realmente a este padre en el momento difícil que estaba atravesando. Pero llega esta mujer, con toda su humanidad, y se hace eco de la preocupación de este empleado.

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Así, todos juntos, colaboraron cada uno con un granito de arena y formaron una gran estructura que pudo sostener a este hombre y ayudarlo a mantenerse fuerte para cuidar a su hijo.

También nos queda la experiencia de saber que siempre quedan las esperanzas cuando pensamos que todo está perdido. Este hombre se habrá sentido completamente abrumado cuando perdió su esposa y su hijo enfermó de cáncer; sin embargo, encontró la generosidad de las personas que lo rodean, quienes le tendieron una mano para so livianar su peso.

“Dios aprieta pero no ahorca” dice el dicho. Y a veces, aunque nos cueste verlo, siempre hay cosas positivas dentro de todo lo negativo que puede llegar a sucedernos. Lo importante es brindarnos a los demás, ayudar, colaborar y hacer el bien. La vida es un ida y vuelta, y no hay mayor gozo que el de brindarnos por completo a quien más nos necesita.

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Fernanda Gonzalez Casafús

Fernanda Gonzalez Casafús es argentina, mamá y Licenciada en Periodismo. Ama los animales, la danza, la lectura y la vida en familia. Escribir sobre la familia y la maternidad se ha convertido en su pasión.