Tu hijo adolescente se siente más solo que nunca, y éstos son los motivos

Prestar atención a su comportamiento será fundamental para poder ayudarlos en el difícil camino que supone la adolescencia.

Fernanda Gonzalez Casafús

La adolescencia es la época de la vida donde suelen confluir emociones tan variadas como imprevistas. Y según un nuevo estudio, es también el momento donde se siente la soledad más intensamente que en cualquier otra etapa.

Los adolescentes y jóvenes de entre 16 y 24 años dijeron sentirse solos, según una encuesta realizada por la BBC. Y el dato clave y paradójico es que los quinientos  treinta y nueve amigos que tiene tu hijo en facebook no serán suficientes para paliar su sentimiento de soledad.

Cuando decimos soledad pensamos en la vejez. Sin embargo, el 40% de los jóvenes que participaron en el relevamiento dijeron que muy a menudo se sienten solos, en comparación con el 27% de los mayores de 75 años. Un dato que sorprende y alarma

El enemigo encubierto

Hoy es muy común ver a los adolescentes prendados con sus móviles sin levantar la mirada por largos minutos. Estamos más conectados que nunca, sin embargo, la tecnología no nos deja conectar con el mundo real.

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Las interacciones sociales entre los jóvenes de hoy se dan mayormente en las redes sociales. Y aunque parezca contradictorio, mientras más interactuemos con el móvil, menos lo haremos con las personas en el mundo  “real”. Mientras tanto, la encuesta encontró que Facebook ayuda a agravar ese sentimiento de soledad; no por nada a esta red social la llaman “el ladrón de la alegría

Facebook nos pone al tanto de la vida de los demás, pero hace que olvidemos la nuestra. Y no quiero sonar exagerada, pues debo reconocer que uso la aplicación todos los días y me siento a gusto con ello. Pero es cierto que debemos saber poner un límite, y si tenemos hijos adolescentes, más aún.

Revisar la vida de los otros hace que los jóvenes se sientan aislados y excluídos, además de que muchos de ellos están pendientes muchas horas al día de qué fotos subir para impresionar o cuántos likes obtuvo. Hoy, la popularidad se gana en las redes sociales.

Otros motivos

Facebook no es el único culpable del sentimiento de soledad y aislamiento de los jóvenes. La adolescencia misma es una etapa donde la sensación de  incomprensión juega un rol determinante.

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Los adolescentes necesitan formar su identidad y en ese proceso suelen sentirse incomprendidos. Por lo tanto, no se trata de buscar un único culpable, sino de ver las posibles variables que pueden afectar a los sentimientos negativos que afectan el comportamiento de tu hijo.

Por otra parte, la adolescencia es una etapa donde todo se siente más intensamente y donde los impulsos muchas veces ganan la pulseada. El sentimiento de soledad en esta etapa suele ser algo normal, pero también pasajero. Mientras tanto, podemos ayudarlos a encauzar el trance.

¿Qué hacemos?

No, no debes ir corriendo a quitar el móvil de las manos de tu hijo. No es la solución. Menos aún si tú también eres quien está con tu teléfono varias horas al día. Pero sí podemos tomar partido de la situación y comenzar a gestar el cambio.

Establece límites. Por ejemplo, a la hora de la cena todos los teléfonos deben estar apartados (incluidos los de mamá y papá). El primero que toma el teléfono debe recoger los platos y lavarlos.

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Haz preguntas abiertas. Es importante que los jóvenes se sientan escuchados ¿Cómo estás? ¿qué tal fue tu clase hoy? ¿Con quién has conversado? Motiva a tu hijo a que pueda establecer un diálogo.

No des sermones. Ninguno de nosotros escuchaba con alegría los sermones de sus padres ¿no? En realidad, los sermones muchas veces nos sirven a los adultos para descargar nuestro enojo. La estrategia debe ser otra: hablar con ellos cuando sepamos que van a escucharnos.

Educa con el ejemplo. Es la premisa fundamental. Como me dijo mi hija de 6 años el otro día que estábamos cenando y yo tomé el teléfono para responder un mensaje “Mami, el teléfono en la mesa, no”. 

No dejes de decirle cuánto lo amas. Es algo básico. ¿Por qué dejar de hacerlo? Todos necesitamos escuchar palabras de afecto de quienes nos aman. En momentos donde tus hijos pueden sentirse solos, es primordial que se sientan amados.

Acompaña a tu hijo con los límites necesarios y con las responsabilidades que te corresponden, sin ahogar pero con firmeza en tus convicciones. No dejes que tu hijo adolescente encuentre fuera de casa el sostén que necesita. Su familia debe ser su refugio, y el lugar donde acudir cuando todo parece desmoronarse. ¡Adelante! Lo estás haciendo muy bien.

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Fernanda Gonzalez Casafús

Fernanda Gonzalez Casafús es argentina, mamá y Licenciada en Periodismo. Ama los animales, la danza, la lectura y la vida en familia. Escribir sobre la familia y la maternidad se ha convertido en su pasión.