Vivir tranquilo es el mejor estado del ser humano

No necesitas a alguien a tu lado para ser feliz y estar tranquila.

Erika Patricia Otero

La vida nos enseña que después de haber pasado por situaciones difíciles, lo mejor que nos puede ocurrir es hallar la paz que viene de no tener preocupaciones.

Estar enamorado es agradable, pero en definitiva a veces ponemos en manos de alguien más nuestra paz; y eso, de una manera u otra genera mucha incertidumbre, lo que nos roba la tranquilidad y perdemos por completo la armonía.

Cuando es mejor tener tranquilidad que tener un amor

Recuerdo cuando era una jovencita, yo deseaba saber lo que se sentía estar enamorada de alguien. La razón se debía evidentemente a que mis amigas (mayores que yo) tenían novio y  yo anhelaba experimentar lo mismo. Para ser franca en mi adolescencia jamás tuve novio; y para saber lo que se sentía estar enamorada tuve que esperar algunos años más.

La verdad es que si me atrevo a hacer una comparación entre el antes y el después, debo decir que prefiero 100 veces estar tranquila, con paz y armonía en mi vida, que estar prendada de alguien; esto por supuesto, porque mis experiencias en el amor no han sido gratificantes.

No digo que sentir amor por alguien sea malo; que desde luego, tener una relación amorosa armónica y correspondida debe ser más que genial, pero cuando no se corre con la misma suerte, es mejor tener tranquilidad ¿A que no?

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¿De dónde procede el sentirte bien contigo misma?

El psicólogo Arturo Torres asegura que éste sentir proviene de tener una buena autoestima; así de fácil. Cuando una persona se siente bien en su propia compañía, no le urge encontrar a alguien para no sentirse solo; por lo tanto vive en un estado de paz envidiable.

Al respecto tengo una historia que contarte.

Hace poco tuve una muy fuerte discusión con una amiga debido a que está en una relación muy tóxica. Ella básicamente está usando a su pareja para «no estar sola»; a causa de eso, soporta de parte de la familia de él una cantidad increíble de injusticias.

El asunto es que aunque ella sabe que esa relación no le hace bien y sufre, no renuncia a ella porque no es capaz de ver que sola puede lograr la paz y el avance que tanto anhela.

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Ella sigue en esa relación por varias razones: orgullo (no quiere darle el gusto a nadie de ver que rompa esa relación), costumbre, no tiene voluntad para hacer lo que sabe le hará bien,  depende de él emocionalmente, no soporta la soledad y cree que las cosas entre ellos pueden llegar a cambiar.

Todo lo anterior son cosas que me ha dicho ella misma. Para ser honesta me parece fatal que lo use como tabla de salvación; y además es horrible vivir en una relación tóxica que no deja avanzar, pero si ella misma no se ayuda nadie podrá hacerlo.

La tranquilidad como herramienta para resolver dificultades

Algo que pocos nos hemos detenido a pensar, es que cuando estamos pasando por un momento de tranquilidad y paz mental; podemos concentrarnos mejor en las cosas que tenemos planeadas hacer, en nuestras metas o en la resolución de problemas.

Solo detente un minuto a pensar: en momentos de mucha angustia suele ocurrir que no tienes cabeza para nada que no sea la situación que te tiene los «vellos de punta»; pero cuando estas en paz puedes: comer bien, descansas cuando duermes, el tiempo que pasas con amigos y familiares lo disfruta más  y la resolución de inconvenientes llega a tu mente como por cuestión de magia.

Entonces ¿Cómo puedo lograr estar en tranquilidad conmigo misma?

Un día estaba algo angustiada por una situación que no dependía por entero de mi; así que tratando de relajarme un poco me dispuse a navegar por Internet sin un objetivo, solo pasar el rato.

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Fue así como encontré una frase que a la que le debo el saber asumir las situaciones complejas que se me presenten: «Si el problema tiene solución ¿De qué me preocupo? y si no tiene solución ¿De qué me preocupo?» . De quien sea tan sabia frase, no lo sé pero debo admitir que me llegó en el momento que más lo necesitaba y cambió mi vida para siempre.

Así el asunto, te preguntarás entonces si existe alguna formula mágica para lograr la tan anhelada tranquilidad que promete tanta paz, pues te diré que puedes alcanzarla puedes optar por hacer lo siguiente:

1. Un problema a la vez

Aunque seas muy capaz de resolver varios inconvenientes a la vez; créeme, es mucho mejor y más sabio abarcarlos de uno en uno, y hacer las cosas bien.

Al tener en tus manos problemas varios, e incluso los que no son tuyos, lo único que vas a lograr es enfermar de estrés, y ya sabes que de la mano del éste vienen problemas de digestión, dificultades para dormir, dolores de cabeza, gastritis y hasta infartos.

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2. Preocúpate solo por tus asuntos

Suena egoísta, lo sé, pero deja que cada cual se ocupe de sus asuntos; escúchalos si has de hacerlo y aconseja les, pero no te adueñes de sus dificultades. Esto porque con decepción observarás que no sabrán agradecerte y ni estarán para cuando seas tú quien les necesites.

3. No te preocupes por cosas que NO dependen de ti

Eso en caso de incertidumbre laboral o problemas familiares que no te afectan de lleno. Si, sé que es angustioso estar al pendiente de si vas a conseguir que te renueven o no el contrato o si tus padres están pensando en divorciarse después de 30 años de casados, pero son situaciones que por más que quieras NO PUEDES RESOLVER.

Deja que el tiempo pase y piensa que las cosas que sucedan serán como deban ser y la mejor cosa que pueda ocurrirle a los involucrados; así observarás que todo tomará su cause en el momento que menos te lo imagines.

La vida es una sola para vivir la de la mejor manera posible. Has con lo que tengas en tus manos todo lo que puedas para ser feliz estés o no con alguien, tengas o no tengas X cosa que anhelas; recuerda que nada es para siempre y que todo se dará como deba pasar y nada de lo que hagas hará que eso cambie.

Sé feliz.

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Erika Patricia Otero

Psicóloga con experiencia en trabajo con comunidades, niños y adolescentes en riesgo.