Ayuda a que tu hijo construya relaciones sólidas con sus hermanos

Emma E. Sánchez

Todos los padres deseamos que nuestros hijos puedan gozar de vidas largas y felices, que puedan disfrutar de formar sus propias familias, crecer y contar siempre con el apoyo de sus hermanos y de muchos buenos amigos que les ayuden en los momentos difíciles de la vida, porque nosotros no podremos estar siempre con ellos.

El asunto es que todas estas buenas relaciones no surgen de la noche a la mañana así simplemente, sino que son el resultado de la construcción de relaciones positivas a lo largo del tiempo.

¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos a crear ese tipo de  relaciones?

¿Sabes cuál es la relación más larga que tus hijos tendrán a lo largo de su vida?  No es la de padre e hijos, no es la de esposos, es, la de hermanos.

La relación entre hermanos será la más larga que ellos podrán tener en sus vidas, por lo que es uno de los vínculos que más se deben fomentar, cuidar y fortalecer.

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Juegos y proyectos

Cuando nuestros hijos son pequeños puede ser que sientas que es muy complicado que tus hijos jueguen y convivan sin pelearse. Pero no te desanimes, estás creando muchos buenos momentos con tus hijos que luego, conforme crecen, verás que entre ellos comenzarán a organizarse y a crear sus propios juegos.

Luego, mantente cerca, participa cuando te inviten y observa la manera en la que se relacionan,  a qué juegan y la manera en que se tratan unos a otros.

Siempre hay que estar atentos a que se lleven bien, sean justos, se cuiden unos a otros y que se diviertan de manera sana.

Los juegos son la principal manera de establecer relaciones fuertes entre ellos, de aprender una gran infinidad de cosas que les darán muchos recuerdos que les durarán toda su vida.

Anima a tus hijos siempre a jugar juntos

Los años van a pasar, tus hijos crecerán e inclusive llegará el día que se irán de casa, establecerán sus propias familias. Pero, ¿sabes?, los juegos siempre unirán ala familia y a los hijos.

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¿Qué juegos?  Pueden ser desde los juegos que tenían de niños y luego, sin lugar a dudas, los juegos de mesa.

Trata que desde niños tengan algunos juegos de mesa, que puedan aprender con facilidad  y que puedan jugar entre ellos, luego puedes enseñarles por ejemplo, a jugar dominó o ajedrez y verás qué grandes partidas tendrán entre ellos y con ustedes sus padres. Sin importar los años que pasen.

Servirse unos a otros

Para mí, este es una de las maneras más hermosas y significativas mediante las cuales los hijos aprenden a valorarse y amarse sinceramente. Servirse unos a otros les ayuda a establecer lazos muy fuertes fundamentados en el amor sincero.

Cuando un niño está enfermo, sus hermanos pueden hacer muchas cosas lindas por él y lo mismo pasa cuando pasan algún mal día en la escuela, los hermanos pueden ser una gran fuente de comprensión y afecto.

Tiempo a solas con los padres

La buena relación entre hijos necesitará de una ayudita de los padres mientras ellos se autogestionen y resuelvan sus conflictos. Mientras tanto, una muy buena idea es que dediques tiempo a cada uno para escucharlos, fortalecer la relación padre e hijo para que las ideas de que hay preferencia por uno o  por otro no aparezcan entre ellos.

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Lo mismo sirve para escuchar la versión de ambas partes cuando hay un conflicto sin que esto genere malos sentimientos entre ellos.

Respetar su propia personalidad

Cada hijo tiene su propia personalidad y siempre debe ser respetada. Jamás se debe forzar a un hijo a cambiar su personalidad para encajar en algún lugar o en un grupo de amigos y por lo tanto comenzar esto con la relación de hermanos, pues justamente dará seguridad y confianza para enfrentar situaciones similares fuera del contexto familiar en ambos sentidos, como de respetar a otros y el de no tolerar ni permitir faltas de respeto, o cambiar para ser aceptados.

Jamás ser árbitro entre los hijos

Los hijos, puede ser que lleguen a tener dificultades entre ellos, por lo que desde pequeños, durante su adolescencia  y aún en la vida adulta, debemos enseñar la manera de resolver sus conflictos de la manera más inteligente y prudente posible entre ellos, sin jamás ser un árbitro o juez.

¿Por qué? porque no estaremos toda la vida con ellos, y porque si aprenden a resolver entre hermanos, podrán resolver muchos otros problemas de relaciones personales.

Algo que siempre debes dejar claro y fomentar es que, sin importar lo que pase,  jamás deben poder en riesgo su relación pues ningún problema es más importante que el hecho de llegar a romper el vínculo.

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Crea tradiciones familiares que les mantengan unidos

Una cena, la manera de celebrar los cumpleaños, una canción, un baile ¡tú decides!  Lo importante es que, como familia, tengan algo que les una, les fortalezca y pueda trasmitirse a la siguiente generación.

Es una gran tranquilidad saber que cuando ya no estemos, nuestra descendencia seguirá reuniéndose para celebrar, reír y fortalecerse.

Trabajo en casa y las labores del hogar

Aunque no lo creas,  el tener en casa una responsabilidad o un  trabajo compartido, establece lazos familiares.

El año pasado, una estimada amiga cumplió sus 60 años y ¿sabes cual fue el regalo de sus 8 hijos? (sí, ocho hijos). El regalo de mi amiga fueron nada menos y nada más que ¡60 proyectos en casa!

Así es, su esposo,  hijos, nueras, yernos y hasta nietos, se organizaron para realizar 60 tareas, entre cambios, arreglos, mejoras y un desayuno donde toda la familia pudo estar presente.

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Fue una reunión extraordinaria  e inspirada pues mi querida amiga, dos meses después de la fiesta falleció, por un aneurisma cerebral. Si bien fue un golpe sumamente duro para esta hermosa familia, hoy pienso que mi dulce amiga estará feliz de saber y ver la hermosa relación que sus hijos tienen entre ellos y sus propias familias.

Eso es, creo que todos lo queremos para nuestra propia descendencia, estoy segura, y en nuestras manos está el poder hacer ese sueño realidad.

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Emma E. Sánchez

Escritora, esposa y madre de tres hijas. Pedagoga, Directora de un centro escolar de educación básica, y asesora de formación familiar. Interesada en el fortalecimiento y formación de la mujer, la familia y el hogar.