Cmo acercar nuestros hijos a Dios

Tus pequeos -como nios- tienen el alma y corazn listos para conocer y amar a Dios. Acompaarlos en este proceso te llenar de bendiciones y aprendizajes

Maril Ochoa Mndez

Un seor que se consideraba muy devoto de Dios, se molestaba cuando una madre iba con su hijo -quien padeca sndrome de Down-, a las celebraciones de la iglesia cada domingo.

En una ocasin, al salir, intercept a la madre para decirle: “Usted saba que no est obligada a traer a misa a su hijo cada semana?“. La seora, sorprendida, no saba cmo reaccionar. Qu molestara a este buen hombre sobre la asistencia de su pequeo a la iglesia?, se pregunt. Para no adivinar, lo cuestion.

Su hijo no comprende qu hace aqu, y con su hiperactividad nos molesta a los que deseamos escuchar al sacerdote“, le dijo este seor, con un tono cido e intolerante. Al elevar su tono y pretender explicarse, el hombre haba chocado con dos pequeas que estaban junto a l, y haba pisado a un joven que oraba.

Mientras la madre senta cmo la sangre le suba a la cabeza, por semejante conclusin tan aventurada, su hijo, de quince aos se puso de pie, hizo carios a las pequeas atemorizadas por el empujn el hombre, se disculp con el joven, y le pidi a su madre que orara con l a Dios por ese hombre, que sin duda tena un corazn adolorido.

T, sabes quin es Dios?

Este joven, indudablementesaba quin era Dios, le conoca. Supo reaccionar clidamente ante una agresin directa a su persona, supo confortar a su madre que sinti como una afrenta el comentario radical del hombre, y -en el inter- se dio oportunidad para disculparse en nombre de otro con las pequeas y el joven.

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El primer hombre, en cambio, senta que era muy devoto, y exiga le permitieran “amar a Dios”, olvidando que ese amor Cristo deseara que lo convirtiera tambin en compasin, caridad y delicadeza para tratar a otros hombres, como hermanos suyos que son.

Te confieso, yo me he sentido a veces como este airado personaje. Y “en nombre de mi Dios, y de mi fe”, he juzgado duramente a otros, y he pretendido “ensear” a otros sobre el Dueo y Seor del Mundo. No ha funcionado, porque lo he hecho desde la superioridad, y la manera de compartir la fe, de compartir a Dios, es solo desde el amor, el ejemplo y la delicadeza.

Te muestras a los pequeos

En el evangelio de San Mateo, podemos leer esta oracin hecha por Jess a su Padre: “Oh Padre, Seor del cielo y de la tierra, gracias por esconder estas cosas de los que se creen sabios e inteligentes, y por revelrselas a los que son como nios” (Mt 11: 25).

La fe en Dios, no es algo que se conoce con la inteligencia, es algo que se experimenta, algo que se vive.

Qu significar “ser como nios”, entonces? Es importante conocer esto si queremos vivir la fe y compartirla con nuestros hijos.

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Invitados a ser “como nios”

En otro apartado de la Biblia, leemos que los nios intentaron acercarse a Jess, y los apstoles los despidieron, enfrentndose al cuestionamiento del Hijo de Dios, quien les dijo: “dejad que los nios vengan a m, porque de ellos es el reino de los Cielos”.

Los apstoles se desconcertaron, se haba vuelto loco Jess?. En el Israel antiguo, el cumplimiento de la Ley, el merecimiento de la salvacin, lo eran todo. De esa manera aseguraran el favor de Yahv. Qu quera decir Jess con estas novedosas palabras?

Que los hombres, para recibir a Dios, deban olvidar sus aires de grandeza, su soberbia, su orgullo, su carrera por “ser el que ms ayunaba, ser el que ms oraba”. Deban aprender a pedir y a agradecer lo obtenido con sencillez y espontaneidad, deban dejar que Dios los convirtiera en vasos nuevos.

Quieres ensear a tu hijo a amar a Dios? S como tu hijo

Tu hijo, que no se preocupa por la renta, por tener contento al jefe, o por la talla extra que ha subido, disfruta el hoy. No le importa si te matas para darle “un futuro”, y en cambio, valora tu presencia activa y atenta cuando decides regalrsela.

l valora los encuentros cercanos contigo y con su comunidad. Quieres que tu hijo de un lugar a Dios en su vida? Invtalo a tener encuentros con l, encuentros clidos, reconfortantes y llenos de sentido.

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Algunas sugerencias:

Procura momentos fijos en los que hablars a Dios: al despertar, antes de dormir, antes y despus de comer, cuando sienta miedo, cuando suceda algo bello, qu agradecern juntos.

Invtalo a entablar un dilogo con Dios. Hblale a Dios en nombre de tu hijo, contndole lo que les preocupa como familia, invitndolo a los partidos de ftbol, agradecindole por ese bello atardecer, por los gusanos curiosos tan llenos de detalles que entretienen tanto a tu hijo cuando los descubre.

Escchalo, y valida su manera de buscar a Dios. Pregntale si sabe quin es Dios, si entiende qu significa que l nos ame tanto. Mi hijo de tres aos, cuando vea los crucifijos en casa, se inquietaba por los maltratos fsicos que sufri Jess, y -antes de aprender a hablar- le deca “Au”, algo as como “ese, al que le duele su cuerpo”. Conociendo cmo ellos ven a Dios, puedes encontrar maneras de guiar su visin tierna y bella de Dios amoroso.

Mustrale las ventajas de ser hijo de Dios. Tiene un Dios que lo ama mas que nadie en el mundo, que lo ama desde antes de ser concebido en tu vientre, que lo cuidar cuando nadie pueda. Este Dios entra a su corazn cuando l o ella lo invitan, es un Dios maravilloso”, repasen juntos las grandes cualidades de nuestro buen Padre, ser reconfortante para l o ella saberse tan amado y tan bien cuidado.

Djalo que se cuestione sobre Dios. Escucha serenamente sus dudas sobre Dios y responde a su nivel, preguntndole tambin su pensar sobre aquello que le da curiosidad. Esto permitir dilogos muy enriquecedores entre ustedes.

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En este camino, no olvides que tu pequeo te lleva gran ventaja. l s es un nio, y es el consentido de Dios. En su alma inocente y pura tiene la semilla lista para amar profundamente a su Creador. Dios te permita acompaarle en este camino y te enriquezca mientras lo atraviesas de su mano pequeita.

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Maril Ochoa Mndez

Enamorada de la familia como espacio de crecimiento humano, maestra apasionada, orgullosa esposa, y madre de siete nios que alegran sus das. Ama leer, la buena msica, y escribir, para compartir sus luchas y aprendizajes y crecer contigo.