Enseñar respeto a los hijos: algo que depende sólo de ti

Tú eres su guía y mejor ejemplo.

Erika Patricia Otero

Uno de los valores que más apreciamos en otras personas a lo largo de nuestras vidas es el respeto. Ser respetuoso es vital para las relaciones con las personas que nos rodean; ya se trate de nuestros hijos, nuestros colegas en el trabajo, o seamos los jefes de una gran compañía.

Siendo un valor tan apreciado, la realidad hoy en día dista mucho de lo que era en años anteriores. Nuestros abuelos y padres siempre procuraron que aprendiéramos la manera correcta de comportarnos y relacionarnos con los demás; pero ahora la educación en valores y urbanidad se ha relajado bastante; más aún cuando es algo que se debe enseñar en casa y no depende de los maestros en las instituciones educativas.

Pero en realidad ¿Qué es el respeto?

Se habla mucho del respeto pero no siempre se interpreta bien en qué consiste. Según la psicóloga Josefina Martínez,  el respeto es la consideración del otro como “un legítimo yo”; es decir, dar a las otras personas un trato similar al que me daría yo mismo.

Es por lo anterior, que el respeto es mucho más que algo que doy a los demás, porque incluye el no dejarme mancillar por los demás; saber poner límites en el trato que los demás me otorgan.

¿Cómo aprenden los niños a ser respetuosos?

Parecerá que esto es un argumento que se repite una y otra vez, pero qué le vamos a hacer si es la realidad más tangible de la vida: tú eres el mejor ejemplo para tus hijos.

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Voy a ponerlo de ésta manera: tus hijos son algo así como pequeñas esponjas; todo lo que hagas y ellos lo presencien, lo van a repetir tal y como lo hagas. Si dices una mala palabra, ellos la dirán sin saber si quiera qué están diciendo.

Va a pasar lo mismo si interrumpes a tu pareja cuando está hablando contigo, o si le gritas o empujas frente a tus hijos, ellos harán exactamente lo mismo que tú hagas, con su madre o padre, con sus hermanos, amiguitos y compañeros de colegio.

Acudiendo a esta verdad, has lo justo. No quiero decir que te comportes de manera perfecta, eso es absurdo; lo que quiero decir, es que sepas reaccionar ante las situaciones que involucren a otros, o a tí mismo.

Por eso, cuando estés enojado, habla con prudencia y sin gritar, ni decir groserías. Cuando te sientas frustrado no arrojes cosas de un lado para otro. Hay otras formas de reaccionar ante situaciones complejas del diario vivir, y que tus hijos pueden imitar para que sean personas más controladas y menos explosivas.

¿Cómo enseñar a los niños a ser respetuosos?

Enseñar a los niños depende de la edad. Primero, hay que saber usar los correctivos adecuados según la edad del niño. No es lo mismo corregir a un adolescente que contesta mal a su madre, que a un niño de 4 años que un día se levantó con deseos de no ir a la escuela y se pone rebelde.

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Enseñar respeto a los niños entre los 2 y los 10 años

Teniendo presente que se dice que a esa edad todo niño «mide a sus padres» para ver hasta dónde puede llegar (sí, tu hijo te observa para saber tus límites), entonces debes saber aplicar la disciplina.

Podrá el niño querer hacer su voluntad, perder el control y hacerte una pataleta; y créeme, vas a querer gritar de impotencia o esconderte de la vergüenza y más si lo hace en público, pero ese es el momento donde debes saber corregirlo.

¿Recuerdas que cuando hacías algo similar, tu mamá te daba esa mirada especial que tácitamente te decía: «en la casa arreglamos»?. Bueno, pues has algo similar o en caso contrario, lleva a tu hijo a un lugar apartado y sin ridiculizarlo, llama su atención sobre su mala conducta. Para lograrlo pregúntale qué es lo que le pasa, qué siente -quizás hasta esté enfermo y no lo sabes y esa es la razón de su incomodidad-; ya con el conocimiento en mano explícale (si sus gritos son provocados por que desea algo con vehemencia) que eso que desea no lo tendrá en ese momento justo.

Siempre habla claro y directo, tus hijos pueden no hablar claro, pero si que entienden bien. Siéntalos y diles que si quieren algo de tí no deben gritar como dando ordenes, que siempre deben decir por favor y gracias. Y tú,  cuando te pidan algo y no usen esas palabras «mágicas» diles; «¿Cómo se pide»? o «¿Qué se dice?», y ellos lo aprenderán para toda la vida.

 

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Encauzar a los hijos en el respeto durante la adolescencia

Si enseñas a tus hijos a ser respetuosos en sus primeros años de vida, no tendrás que batallar tanto en su adolescencia. Sin embargo, si se hace necesario un refuerzo, como madre o padre no debes dudar en hacerlo.

Hay casos donde los chicos, habiendo sido niños muy dóciles y obedientes, en la adolescencia se tornan rebeldes. Eso es normal hasta cierto punto, ya que la adolescencia es una edad complicada. Aún así no debes tolerar que sean groseros contigo ni con nadie.

Si ese es tu caso, habla claro con él acerca de lo que está haciendo y que no es correcto ni justo contigo. Si la situación sigue siendo la misma, debes ponerte más estricta,y probar con ciertas restricciones:

-No dejes que vea televisión

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-Corta el acceso a internet

-No le dejes el computador, tableta o celular

-No dejes que se vea con sus amigos

 

Recuerda que hacer que tu hijo asuma parte de los quehaceres del hogar es parte de la responsabilidad que le toca por estar casa, así que castigarle con eso es un poco fuera de lugar.

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-Lo que si puedes hacer es aumentar sus responsabilidades, por ejemplo:

-Cortar el césped (si no se incluye dentro de las reglas)

-Salir a hacer las compras contigo

-Recortar su mesada para que la dé a caridad (si le das dinero para el mes)

-Limpiar y recoger la basura de la cuadra del barrio donde residen

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El punto es que tus hijos sepan que ser irrespetuoso tendrá consecuencias, y que no permitirás que sean personas poco beneficiosas para ellos y la sociedad.

En la medida que tu hijo sepa cómo debe comportarse contigo o los demás, sabrá la manera de hacerse respetar de quienes le rodean.

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Erika Patricia Otero

Psicóloga con experiencia en trabajo con comunidades, niños y adolescentes en riesgo.