Entrenar después del confinamiento, ¿por dónde empezar?

¿Quieres comenzar a entrenar pero no sabes por dónde arrancar? Prepara tus tenis y apunta estos consejos.

Emma E. Sánchez

Poco a poco el confinamiento va terminando alrededor del mundo, y poco a poco la industria, el comercio y el sector educativo se van reintegrando a la conocida “nueva normalidad”. Lo mismo pasa con las personas, nos vamos re integrando a nuestras actividades habituales y dentro de ellas,  ya pronto podremos volver a nuestras rutinas deportivas o de ejercicio fuera de casa.

Esta semana, mi familia y yo cumplimos 100 días de permanecer en casa y solo salir para atender lo indispensable, sabemos que hemos sido muy afortunados en poder hacerlo. Pero como todos, la situación económica nos aprieta, deseamos regresar a nuestros trabajos y también en mi caso salir a correr, pero, ¿cómo regresar después de tanto tiempo?

Vamos a revisar algunos puntos importantes antes de ponerte los tenis y salir a ejercitar ¿de acuerdo?

La gran lección del montañista

Iván Vallejo, un montañista ecuatoriano, publicó  un interesante video sobre la  estadística de fatalidad en el descenso, que tiene que ver con  el número de montañistas que logran la cumbre y mueren en el descenso.

De una manera muy sencilla, Iván explica en su video cómo muchos montañistas, compañeros suyos algunos de ellos,  tras mucho esfuerzo y disciplina, han logrado llegar a la cima de montañas tan altas  como el K2,  y luego, tras lograr una victoria de esa magnitud, mueren en el descenso, o en lo que parecería la parte más fácil de tan increíble hazaña.

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Usando esta historia , hagamos una analogía: Si muchos de nosotros hemos “logrado la gran hazaña” de permanecer en casa por más de tres meses y  haber sacrificado mucho para conseguirlo, podemos correr el mismo riesgo de muerte en el descenso que aquellos montañistas, pues es tan grande nuestra felicidad y deseo de regresar a la vida, que nos desbocamos por salir corriendo a visitar familiares, hacer compras e ir directo a entrenar para intentar recuperar el tiempo perdido.

En esa loca carrera nos distraemos, olvidamos que el contagio sigue y nos contagiamos poniendo en riesgo nuestra vida y la de los que amamos.

Se necesita tanta o más disciplina y fortaleza mental para subir la montaña como para lograr el descenso con seguridad. Y lo mismo pasa con el desconfinamiento.

Uno: Escucha las indicaciones oficiales de tu ciudad y tu localidad antes de poder salir a correr, ir a un gimnasio o ir a la piscina

No puedes simplemente salir como si nada hubiera ocurrido, debes verificar que en tu zona ya esté permitido, por ejemplo, salir a correr o los horarios para hacerlo. Las unidades deportivas, gimnasios o piscinas también ya deben contar con el permiso y las medidas sanitarias para recibirte con la seguridad para evitar un contagio.

Dos: Ninguna actividad aeróbica se realiza con cubrebocas

Al inicio, fue la gran batalla para que todos usáramos cubrebocas y ahora que ya es un hábito medianamente logrado, los deportistas y público en general, debemos entender que realizar una actividad física con un cubrebocas, obstaculiza la oxigenación normal del cuerpo.

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Es como si estuviéramos haciendo ejercicio a 3 mil metros sobre el nivel del mar ¿puedes imaginar eso?

Cuando se trata de ejercicios no aeróbicos, esto es, que no exijan esfuerzo respiratorio mayor, como hacer pesas por ejemplo, puede usarse un cubreboca de microfibra que permite la transpiración, permite respirar a quien lo porta, pero sobre todo, cuida a otras personas que están bajo el mismo techo y cercanos.

Tres: Debes ser precavido para no lesionarte

Nuestro cuerpo pierde la condición física después de 15 días de no hacer ejercicio; triste pero cierto, se pierde más rápido de lo que se gana.

Así que  si tu caso es parecido al mío y pasaste mucho más de 15 días sin actividad física e inclusive ganaste peso durante la contingencia, hay que ir con calma.

Traza un plan de reacondicionamiento, puedes comenzar con  tres veces por semana tus entrenamientos y con una carga ligera, e ir aumentando cada semana poco a poco. Escucha a tu cuerpo y no lo presiones.

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Piensa en cuánto tiempo tardaste en lograr al lugar donde estabas y comienza “el ascenso a tu montaña” nuevamente.

Cuatro: Cuidadoso para no enfermarte

Esto es muy importante: continúa practicando el distanciamiento social, sepárate  por lo menos 3 mts del corredor que va frente a ti y no corras en equipo. Sepárate 2 metros de cualquiera en el gimnasio  o vestidores.

Trata de no salir a la misma hora que todos, evita aglomeraciones en todo sentido. Jamás escupas en la vía pública,  imagina que estás enfermo pero eres asintomático ¡esto es un foco de contagio para esparcir el virus!

Cinco: Trabaja en estiramientos y no llegues al dolor en tus primeras semanas

El estiramiento prepara tus músculos y no llegar al dolor ayudará a mantenerte trabajando y no desistir.

Ya una y otras veces lo has logrado, está será una de ellas solo ten paciencia y pronto estarás retomando tu ritmo habitual.

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Durante este tiempo de confinamiento nos hemos visto en la necesidad de desarrollar la paciencia, la esperanza y a no dejarnos vencer por los pensamientos negativos y pesimistas que la visión del mundo en momentos nos genera.

Seguramente, de igual manera pasaste momentos complicados y en algunos sentiste que no había futuro o que de haberlo, saldríamos a la vida en un mundo en crisis y caos, pero verás que mañana cuando salgas a ejercitarte o simplemente a caminar, te sentirás mucho mejor y una renovada esperanza florecerá.

Esta noche, saca tus tenis y déjalos listos… porque mañana estarás de regreso.

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Emma E. Sánchez

Escritora, esposa y madre de tres hijas. Pedagoga, Directora de un centro escolar de educación básica, y asesora de formación familiar. Interesada en el fortalecimiento y formación de la mujer, la familia y el hogar.