Efectos secundarios emocionales de la pandemia

¿Cómo está reaccionando nuestro organismo y nuestra mente ante la pandemia de coronavirus? Reconocer estas señales puede ayudarnos a afrontarla.

Danitza Covarrubias

Afrontar la pandemia ha tenido muchas consecuencias en la vida de cada persona. Muchos cambios que han golpeado a muchos de diferentes maneras. Todo esto puede traer por consecuencia impactos psicológicos.

Para evitar que estos dañen de manera severa, es esencial tomar en cuenta los siguientes puntos:

1 No estás en una crisis

Las crisis tienen una curva de aprendizaje ante el cambio, y una nueva normalidad. En estos acontecimientos actuales, la normalidad no llega, se convirtió en el estado de vida. Esto dificulta el afrontamiento y el uso de recursos.

Es muy confuso poder saber qué decisiones debes tomar, si deberías seguir pensando en que las cosas volverán a ser como antes, o si esta es la nueva normalidad, o si hay un futuro incierto para el cual prepararse. No hay una definición clara de lo que viene.

2 Duelos

Todos estos días han significado pérdidas. Pérdida de la rutina, de los espacios, de los horarios, e incluso para algunos, la pérdida de trabajos, de seres queridos, de etapas escolares. Cuando es algo explícito, es evidente que es un duelo, pero para el resto, es algo tan poco claro, que no es fácil asumir que se está atravesando por ahí.

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Hasta podría sentirse ridículo -o ser juzgado como ridículo- por sentir que ha perdido algo. Sin embargo, es real la sensación de pérdida y de tristeza. Nombrarlo ayuda; poder asumir que estás en duelo, y por lo tanto, atravesar etapas similares o iguales. E incluso si estás en un duelo suspendido, (que se refiere a cuando no puedes recuperar el cuerpo de la persona que partió) será más complicado poder salir.  Asume tu duelo, e inicia por nombrar lo que has perdido, tal vez llorarlo.

3 Nombrar el miedo

Nuestro organismo reacciona naturalmente ante la incertidumbre con miedo. Y el miedo tiene implicaciones orgánicas importantes, como la segregación de ciertas sustancias que alteran todo nuestro funcionamiento corporal (una de las razones por las que muchas personas han subido de peso).

Además de esto, has estado -y continuarás- en estado de alerta. Esto provoca también el insomnio, poco descanso y agotamiento atroz, al estar siempre con todo tu organismo en modo “reacciona ante el peligro” que está, pero que no es visible y concreto.

Nombra tu miedo. Exprésalo, reconócelo, y ponle lugar y forma. Platicarlo con otros te puede ayudar tanto en compartirlo, como en encontrar soluciones que otros han descubierto.

4 Cambios y cómo afrontarlos

Es evidente que todo está cambiando. La manera de movernos en el exterior, cómo introducir elementos al interior de nuestro hogar, la manera de relacionarnos, incluso la manera de trabajar. Muchas fronteras de espacio y territorio borradas, y muchas cosas revueltas al mismo tiempo que deben ser atendidas en la inmediatez.

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Tal vez menos ingresos, tal vez más demanda de tu hogar. Todo cambió en un pestañeo, y adaptarse es difícil, especialmente para quienes tienen dificultades ante los cambios. Requiere de toda tu creatividad, tu esfuerzo, para lograr resolver estas nuevas múltiples situaciones. Comienza a darte cuenta qué cosas están cambiando, qué te cuesta más trabajo, y qué necesitas urgentemente volver acomodar para que sientas una aproximación a la normalidad.

5 Necesidad de contacto

Una de las características de esta etapa es el aislamiento, no poder ver a personas con las que convivías en el día a día. Incluso, no ver a tus familiares, a las personas que amas. O si acaso los ves, sin poder abrazarlos, sin poder relacionarte con cercanía y normalidad.

Ante esto, es bastante fuerte cómo tu psique puede entrar en un hambre voraz de contacto. Para esto, es importante que puedas detectar:

a) Con quién te recargas

Encuentra con quiénes puedes recargar tu energía. Tus iguales, o los que son más grandes que tú, como tus padres, abuelos. Encuentra la manera de poder apoyarte en ellos, ya sea emocional e incluso materialmente. Es importante que sigas en comunicación, y que puedas detectar que hay personas que te pueden ayudar, no eres superhéroe, hay otros quienes pueden colaborar.

b) De quiénes te encargas

Poder sostener, contener a quienes dependen de ti. Especialmente si son menores. Por ejemplo, tus hijos, o tal vez alumnos. Es importante que puedas tomar fuerza de quienes te recargas para poder sostener tú a quienes te toca. De no hacerlo así, podrías encontrarte sin fuerza para lograrlo, o podrías encontrándote con la sorpresa de que menores te sostienen a ti. Y, el problema de esto, es que estos menores pueden terminar siendo seriamente afectados si éstos no encuentran en quién apoyarse.

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6 La pérdida de esperanza

Inevitablemente, esta situación actual trae preguntas existenciales que no podemos evadir. Poder afrontarlas y movernos a encontrar respuestas será fundamental para poder continuar afrontando esta realidad. Estas preguntas pueden desmoronarte, tal vez sea el momento para volver a retomar el camino de tu espiritualidad.

Buscar respuestas que tal vez siempre han estado ahí pero que dejaste de prestar atención. Cuál es el sentido de tu existencia, y de todo lo que expresa tu ser. A partir de ahí, recuperar la esperanza que te permita afrontar la realidad desde una fortaleza interna mucho más auténtica y duradera.

Esto, también fortalecerá tu psique.

7 Acudir a ayuda profesional

Si tienes serias dificultades en esta nueva realidad, no olvides que siempre está la opción de acudir a los profesionales que pueden acompañarte en la búsqueda de respuestas. Es importante lo hagas, antes de que los daños puedan ser mucho más fuertes, y repercuta en más personas a tu alrededor.

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Danitza Covarrubias

Danitza es originaria de Guadalajara, Jalisco, en México. Licenciada en psicología y maestra en desarrollo transgeneracional sistémico, con certificación en psicología positiva, así como estudios en desarrollo humano, transpersonal y relacional. Psicoterapeuta, docente, escritora y madre de 3. Firme creyente que esta profesión es un estilo de vida.