Estas 7 cosas de la vida solo las aprenderás de tus abuelos

Tus abuelos tienen mucho que enseñarte, aprovéchalos ahora que puedes hacerlo.

Erika Patricia Otero

De las épocas de mi vida que recuerdo con más cariño están las temporadas de vacaciones de mi infancia y adolescencia. Siempre anhelaba la llegada de mi abuela para poder pasar tiempo con ella. No solo porque hacía mucho no la veía; sino porque solía contarme una serie de historias de su vida que me abrieron un mundo para mí desconocido y fantástico, uno que en parte me enseñó a ser la mujer fuerte que soy hoy en día.

Los adultos mayores siempre nos enseñan cosas maravillosas que si no fuera por sus historias y ejemplos de vida, no aprenderíamos. Ellos en definitiva son una buena fuente de sabiduría que merece la pena darse la oportunidad de conocer.

A continuación encontrarás 7 cosas que solo podrás aprender gracias a la convivencia con adultos mayores, nuestros abuelos.

1 Te hacen consciente de lo poco que sabes de la existencia

Hace unos días hablando con mi madre, salió a la luz una experiencia que jamás creí que ella hubiera vivido. Eso me enseñó que tiene muchísimas cosas que contar, y yo que aprender y conocer de ella.

Muchas personas suelen despreciar los consejos de sus abuelos o padres. Consideran que porque no tuvieron estudios o la mismas oportunidades de viajar y trabajar que ellos, sus consejos no tiene valor alguno. Sin embargo, hay un conocimiento que no ofrece ninguna academia y solo da la vida, y en eso sí que te llevan años de ventaja.

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¿Quieres saber acerca de cómo cocinar con habilidad?, consulta a tu abuela. ¿Deseas saber si el dolor por un mal amor pasa?, pregúntale a tu madre, padre o abuelo. ¿Una cura casera para la inflamación o dolor de cabeza?, tus abuelos te la facilitarán.

No menosprecies la sabiduría que se adquiere con los años, porque de verdad que a veces esas cosas valen más que mil diplomas universitarios.

2 El verdadero amor

Si de alguien aprendí sobre el amor, es del matrimonio de mis abuelos. No fue perfecto pero fue un buen amor.

De la relación de ellos aprendí a amar de manera incondicional a pesar de los problemas económicos y de salud, a que los hijos merecen todos los esfuerzos que los padres puedan hacer por ellos. Que amar consiste en hacer sacrificios a pesar de nuestras propias fuerzas emocionales.

Tus abuelos y otros adultos mayores que conozcas pueden ofrecerte historias de amor que ni las mejores obras literarias podrían enseñarte. A veces, la realidad es más fascinante que la fantasía.

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3 Te ayudan a reconocer la importancia de la familia

Tristemente algunos abuelos pierden importancia para los miembros jóvenes de la familia. Es así como muchos de ellos terminan sus vidas en asilos para ancianos, o solos y olvidados en una casa que un día estuvo llena de niños gritones.

Ellos más que nadie valoran a la familia, ya que es factible que en sus 70 o más años de vida, hayan visto nacer y morir a muchos de sus seres amados. Saben lo valioso que puede ser el abrazo, una llamada, una visita y cada fecha especial solo para estar con la familia.

4 Pasarla bien

Los abuelos saben tanto del sufrimiento como de los momentos agradables de la vida.

De mi abuela, el último recuerdo que tengo antes que cayera enferma de cáncer es de la última noche de fin de año que estuvo saludable.

Ese día nos ayudó a preparar los alimentos, y más tarde se puso guapa. Justo antes de las 12 de la noche ella decidió ir a desear feliz año a los vecinos y recuerdo verla venir bajando por la acera de nuestra casa caminando y bailando al son de la música que sonaba de fondo. Me dio tanta alegría verla así, tan feliz, tan joven y tan graciosa que la tristeza que siempre solía embargarme por esas fechas desapareció. Atesoro este recuerdo como uno de los más valiosos de mi vida.

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Pienso, hoy más que nunca, que ella a pesar de tantas dificultades que tuvo que enfrentar en su vida aprendió a «ponerle buena cara» al día día.  Es algo de lo que me apego para seguir adelante cuando todo parecer venirse a pique.

5 A enfrentarte a los desafíos de la vida

Se aprenden más lecciones de las malas experiencias, que de las buenas. Las malas nos hacen sentir una serie de emociones que nos llevan a enfrentarnos con una parte no tan agradable de nosotros.

Es así como descubrimos nuestra incapacidad para soportar la presión y la frustración, la crítica se hace intolerable y la desesperación no tarda en llegar. Pero los abuelos saben mejor que todos en el mundo que las penas y sufrimientos no son para siempre, que en el momento menos pensado, o bien los problemas se solucionan solos, o tú hallas la forma de remediarlo.

Con el paso de los años, las personas aprendemos a desarrollar las características que nos ayudan a darle la mejor cara a los conflictos de la vida; pero si quieres hacerte tu adultez más amable, aprende del ejemplo de tus abuelos o de tus padres.

6 A darle la importancia que merece la opinión de los demás

Los años y la vida ponen a las personas y las situaciones en el lugar donde cada cosa lo merece. Esto es algo que tras 70 o 75 años de larga caminata lo sabe un abuelo; por eso, poco o ninguna importancia dan a las opiniones de los demás.

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La verdad es que hallo mucha razón en esto. Ninguna persona sabe los esfuerzos, las penas y los muros que has tenido que superar para estar donde te encuentras; es por esa simple razón que la opinión ajena no merece la importancia que a veces le otorgas.

7 Invertir tiempo en lo que tiene valor o realmente te importa

Seamos francos, a veces se nos va la vida en problemas triviales. Conozco personas que hacen una tragedia porque no pudieron estrenar ropa el día de su cumpleaños, o porque su amigo se enojó porque no fue a verlo después de tu trabajo,por solo poner algunos ejemplos.

Con los años las personas aprenden a darle a cada cosa su lugar, esto va unido al punto anterior. ¿No pudiste comprar ropa para el cumpleaños?, bueno, seguro podrás tenerla en otra ocasión; ¿Tu amigo sigue enojado porque no lo pusiste de primero ese día porque estabas muy cansada para ir a visitarla? discúlpate y explícale, ya será asunto de ella si entiende o no.

Siempre que puedas remediar la situación, actúa según tu fuero interno, pero no acabes tu vida en preocupaciones que no tiene mayor relevancia en tu vida. Créeme, hay personas pasando por cosas mucho más complejas, y luchan cada día por salir adelante.

Aunque no lo creas y a veces los menosprecies, tus abuelos pueden darte las enseñanzas más valiosas que pueda darte alguien. Pasa tiempo con ellos, ríe, llora y aprovecha, no sabrás el tesoro que tienes en tu vida hasta que ellos partan de este mundo.

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Erika Patricia Otero

Psicóloga con experiencia en trabajo con comunidades, niños y adolescentes en riesgo.