Nunca te arrepientas de ser una buena persona

No te canses de hacer el bien. Ser buena persona tiene sus recompensas. La vida es una, ¡vívela a pleno!

Emma E. Sánchez

Cristina se considera a sí misma como una buena mujer, no obstante, se siente triste y desanimada pues algunas personas a su alrededor le dicen que no es buena, que es tonta y que la gente abusa de ella.

Cristina no es tonta, en verdad se da cuenta que algunas personas han abusado de su confianza y su buena voluntad y sí, a veces llega a sentirse algo decepcionada porque la gente a quien hace favores o trata con amabilidad no le responde de igual manera.

Pero lo que más le llega a lastimar es que otros piensen que ella carezca de inteligencia y busquen timarla. Algunos amigos cercanos que la estiman le han sugerido ser menos confiada o tener más malicia y no permitir que las personas abusen de su confianza

¿Te ha pasado algo similar? ¿Has hecho un bien y te han respondido  con lo contrario?

Y lo más importante: ¿Cómo te has sentido? ¿Has sufrido decepción o te has sentido traicionada?

Si en algún momento te has sentido así, te pido me acompañes a revisar algunas ideas muy interesantes sobre la bondad y las razones para ser bondadosos:

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1 La bondad es un sentimiento que nace porque nos gusta cuidar de otros y hacerlos sentir bien

Una de las muchas maravillas del ser humano es ese sentimiento maravilloso que brota en el corazón y que nos invita a hacer lo bueno por otros.

Quitarse el abrigo para dárselo a alguien más, ceder tu comida a quien lo necesita, recoger un gatito hambriento, detenerse a ofrecer una plegaria por alguien más, donar sangre, visitar  un enfermo y acurrucar a un infante, son sentimientos y acciones de muy alta estima pues enaltecen el espíritu humano que mantiene rodando este mundo.

2 Somos bondadosos porque esperamos recibir a cambio lo mismo

Esta es una idea que nos pone sobre una muy delgada línea que puede ser peligrosam porque las cosas en esta vida no siempre funcionan así y entonces la decepción y la frustración aparecen dejándonos heridas que en algunos casos pueden ser difíciles de superar.

La bondad es una necesidad que nos nace de hacer el bien, de ayudar a otros, de beneficiarlos; y la más grande recompensa que podemos tener es el ver feliz a alguien, verlo libre, glorificar a Dios y seguir su camino. Esa es la  satisfacción que solo entiende quien es verdaderamente generoso.

Si tú eres generoso esperando reconocimiento público,  me apena decírtelo, pero lo más probable es que al paso del tiempo solo coseches algunas decepciones.

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¿Sabes por qué?

Porque quien es bondadoso libera de todo compromiso a quien recibe. El bondadoso al dar, experimenta gozo, y con ello es suficiente.

3 No a todos les agradan las personas buenas o genuinas

Desafortunadamente, también hay que decirlo: hay personas con tal pobreza espiritual o daño emocional que no toleran a la gente buena porque piensan que siempre hay “algo más” detrás de toda buena intención. Para muchos, es imposible creer que hay gente buena solo por el gusto de ser una buena persona.

Sé inteligente, sé prudente, pero sobre todo, sé de corazón una buena persona.

4 La falsa bondad se llama manipulación

Si tú eres bueno con alguien y le das regalos por ejemplo, para que luego esa persona te haga presentes, eso es el principio de la manipulación. Ten cuidado. Sobre todo en una relaciónsi necesitas algo ¡hay que hablarlo! Las cosas que se fuerzan, nunca terminan bien.

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5 A los buenos no siempre les va bien

Así es, en este mundo a veces vemos que a la gente buena les ocurren cosas malas y con un razonamiento absurdo podríamos pensar: «Entonces voy a ser como cualquiera, no tiene caso ser bueno», o peor aún pensar que a quien hace lo incorrecto les va bien! Las cosas no funcionan así.

La vida puede ser injusta, lo sé. Pero a quien hace lo correcto o se esfuerza por ser bondadoso, tendrá algo que lo demás no tienen: saberse en paz consigo mismo y algo muy viejo que ya pocos conocen: sentir respeto por uno mismo.

Quiero decirte con toda seguridad que yo sé que la gente buena tarde o temprano recibe también bondad de parte de otros, de una o de otra manera, la recibe la persona o inclusive los que tú más amas.

Hace unos meses una de mis hijas vivió en frontera rodeada de mucha necesidad y dificultades. Una noche, mientras regresaba a su casa, una terrible helada la sorprendió; ella corrió a una tiendita para refugiarse y ahí dentro una mujer la reconoció como mi hija. Le contó que en su paso por nuestra ciudad, siendo ella y su hija migrantes, les habíamos dado un suéter para ella y una chamarra para su hija.

Ahora esa mujer se ha establecido y tiene esa tienda. Esa noche llevaron a mi hija hasta su casa en carro, no pasó frío ni un solo momento pues sobre sus hombros pusieron un abrigo y una bolsa con cena caliente.

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Te cuante esta pequeña historia y me emociono una vez más.

Yo lo sé, la bondad genera más bondad

Así que por favor, nunca te canses de hacer lo bueno. Este mundo necesita de tu buena voluntad y esos pequeños actos de amor que cada día realizas.

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Emma E. Sánchez

Escritora, esposa y madre de tres hijas. Pedagoga, Directora de un centro escolar de educación básica, y asesora de formación familiar. Interesada en el fortalecimiento y formación de la mujer, la familia y el hogar.