Mujer, esta es la razón por la que después de los 40 llega lo interesante

Con los años no nos hacemos "viejas", nos volvemos más interesantes, y tenemos nuestros motivos para aseverarlo.

Erika Patricia Otero

«Señora de las cuatro décadas,
y pisadas de fuego al andar,
su figura ya no es la de los quince
pero el tiempo no sabe marchitar,
ese toque sensual
y esa fuerza volcánica de su mirar…

Señora, no le quite años a su vida,
póngale vida a los años que es mejor». 

Ricardo Arjona

Se tiene la creencia de que las mujeres en general tenemos miedo a decir nuestra edad pasada la treintena. Para serte franca, muchas sí lo hacemos de vez en cuando, y esto se debe un poco a la vanidad.

Es cierto, los años pueden llegar a pesar,  pero es que no debería haber motivos para sentirse de esa manera, ya que conforme vamos cumpliendo años, vamos madurando en muchos aspectos, y esto de manera indudable nos hace más interesantes y atractivas.

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No es cuestión de apariencia física, es cuestión de actitud

No nos digamos mentiras, si algo no miente es nuestro cuerpo. Podemos sentirnos jóvenes, pero nuestro organismo después de los 35 comienza a necesitar cuidados especiales; no solo si deseamos ser bellas, sino también estar saludables. Así que nuestro deber para con nosotras, si nos amamos, es comer sano y ejercitarnos.

Lo cierto es que muchas de nosotras llegadas a esa edad, poco nos cuidamos; ya sea por poco tiempo o por escaso interés en ser el centro de atención. Pero la realidad es que sí, debemos cuidarnos más que antes, es importante tener esto en cuenta.

Ahora bien, en el aspecto mental y emocional, sin duda algo que ayuda mucho con esto de madurar, es la actitud que mostremos ante la vida. En la medida que vivimos ciertas situaciones, adquirimos más experiencia; misma por la que hubiéramos pagado millones unos años atrás, y con la que nos hubiéramos evitado errores garrafales.

Llegados los 40 años comienzas a darte cuenta de tu valor como mujer

Pero no solo eso; además te haces consciente de la imagen que transmites a las personas que te rodean, a tus hijos, a tu pareja, a tus amigos. Por si fuera poco, ya no es tan fácil para tus opositores hacerte daño, pues te has fortalecido gracias a los golpes de la vida. Es decir, eres una mujer segura de ti misma.

Además de todo lo antes nombrado, una mujer de entre 40 y 50 años sabe vestirse, esto lo ha logrado después de mucho fallar. Conoce su cuerpo y usa ropa no solo que le queda bien a su figura, sino que se ajusta a su forma de ser y la luce con gallardía.

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Vivir la vida con más pasión

Ser joven es agradable, de eso no cabe duda; pero si algo tiene el hecho de llegar a los 40 años, es que estás lista para enfrentarte al mundo en muchos aspectos.

Es posible que como la mayoría de mujeres a esa edad ya tengas un hijo adulto joven que está en la universidad o por graduarse. A él puedes hablarle de manera franca de los duros golpes de la vida, pero a la vez puedes darle toda esa fuerza que necesita para aventurarse al agresivo mundo de hoy y ser su apoyo.

A esa edad sabes amar con más pasión. Si tienes la fortuna de estar casada con un hombre que lo merece, sabes que pasados los primeros diez años de relación, están listos para seguir adelante; porque lo peor de un matrimonio ya pasó. Se han adaptado a la convivencia, lograron desarrollar su «propio idioma», saben cómo llegarle a su amado para lograr algo, ya no tiene que adivinar cómo se siente o si en ese momento se pueden hablar, y ya no se enojan por tonterías; todo eso les hace la vida más agradable a ambos.

Si tienes hijos más pequeños, sabes aprovechar el tiempo con ellos. Sabes enseñar con amor y aplicar la dosis de disciplina necesaria para que no vayan «por el camino torcido de la vida», pero más importante; sabes que debes aprovecharlos porque no estarán a tu lado por mucho tiempo.

Valorar: la palabra clave en la madurez

Para muchas de nosotras los primeros 30 años de nuestras vidas pasaron sin pena ni gloria. Algunas permanecemos solteras y buscamos amar y ser correspondidas; otras más reclamaron su soltería después de sufrir mucho en una relación.

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Lo cierto es que cuando se llega a los 40 y 50 se valoran más algunos aspectos de nuestras vidas que antes pasaban desapercibidos. Estos aspectos son:

1 Valoras mucho más a tus seres queridos

(Pareja, hijos, padres, hermanos, amigos) pues tras algunas dolorosas pérdidas, aprendiste que quienes amas no estarán contigo para siempre.

2 Sabes la importancia de haber aprendido la lección

Eres consciente de que cada elección tiene consecuencias.

3 Ya no te quejas por nimiedades

Sabes que a pesar de todos tus sufrimientos, hay personas que le pasan peor.

4 Le das a cada cosa el lugar que merece

Pues ahora ya sabes establecer tus prioridades.

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5 Valoras tu tiempo

Por eso no lo gastas en relaciones tóxicas. Además vives el «aquí y el ahora», porque aunque te preocupe el futuro sabes que es en éste mismo momento que lo construyes.

6 Sabes lo que buscas

Si estas soltera sabes que un hombre es valioso no por como luzca, sino por el tipo de ser humano que es

7 Sabes que el amor nunca muere

Aprendiste que se transforma con el pasar de los años y que sin importar cuantos tengas, sientes igual que si fueras una adolescente.

8 Has aprendido que todo ser humano es valioso en algún sentido

Y es por ello que te esmeras en aprender algo de toda persona que conoces.

9 Te conoces mejor

Por eso sabes lo que quieres y lo que no, lo que te gusta y lo que no. Ya no soportas cosas por «cortesía», si algo te incomoda te lo sacas de encima con tacto y valentía.

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10 Has aprendido de tus dolores

Y sabes con certeza que siempre hay una oportunidad para ser feliz. Por eso no te rindes, te esfuerzas, das lo mejor de ti; ahora eres una mujer con capacidades para ser muy feliz.

Mujer, la madurez no es vejez. Madurar es un tesoro que todas deberíamos disfrutar porque nos da todas las herramientas que necesitamos para ser felices.

Te deseo como siempre, lo mejor.

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Erika Patricia Otero

Psicóloga con experiencia en trabajo con comunidades, niños y adolescentes en riesgo.