¿Qué hacemos para que los hijos se porten mal?

Si tu hijo se comporta mal, puede ser que estés cometiendo estos errores. A veces, una mirada introspectiva es muy necesaria cuando somos padres.

Adriana Acosta Bujan

¡Ya me tienes cansada, te voy a pegar si no me haces caso!, ¡Otra vez tiraste el agua sobre la mesa!, ¡Ya te he dicho mil veces que no entres a la casa con los zapatos sucios!, estas frases utilizamos a veces los padres para enseñar a los hijos a comportarse de manera correcta.

Algunas veces podemos desesperarnos, incluso gritarles por creer que no entienden las reglas; además los llegamos a catalogar como el niño o niña “problema”, “difícil”, “imposible “o “malcriado”. Pero, ¿No te has puesto a pensar que su mal comportamiento puede ser causado porque estás cometiendo errores en la crianza?

La crianza es para toda la vida

Como decía mi abuela, “Los niños cuando son traviesos, inquietos y curiosos, son sanos”, por ello, debemos comprender que muchas de sus actitudes las hacen porque están viviendo la etapa del aprendizaje y de explorar.

Recordemos que no hay niños perfectos, y que la manera en la que aprenderán las órdenes es por medio de los errores. Por ello tenemos que explicarles con amor y paciencia, lo que deben hacer o no.

Cuando los hijos crecen podemos decir que ya han aprendido todo, pero si no hemos hecho las cosas bien, pueden seguir con esos comportamientos que dañan las relaciones familiares y sociales.  Criar a los hijos es una tarea y responsabilidad para toda la vida, hasta que crecen y adquieren cierta madurez.

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Así que, manos a la obra, y entendamos algunas cosas que los padres hacemos de manera incorrecta.

1 Atención deficiente

Las madres solemos estar todo el tiempo con los hijos, los llevamos y recogemos de la escuela, les preparamos su comida, les guiamos con las tareas, los inducimos al deporte, incluso les damos tiempo para jugar y divertirse, hasta que finaliza el día.

Sin embargo, algunas veces no se trata de estar con los hijos y cumplir con las responsabilidades y obligaciones de la crianza, sino de darles tiempo de calidad. Algunas mamás suelen dejar a sus hijos jugando fuera de casa mientras ellas se la pasan en su celular horas y horas, o haciendo otras cosas, sin poner la debida atención a lo que hacen sus pequeños.

Por esa razón, los hijos suelen comportarse mal, haciendo berrinches, destruyendo juguetes, provocando conflictos con los hermanos o amigos, haciendo travesuras entre otras cosas. Con ello es lógico que los padres recurramos a los castigos.

Si deseas que tu hijo se porte bien, entonces dedícale tiempo de calidad, escúchalo, involúcrate en sus juegos, plática, ayudado a desarrollar sus habilidades, intelecto y creatividad, lee cuentos o historias, pídele su opinión entre otras cosas.

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2 Un “No” a tiempo

Tal vez, el error puede ser que los padres sean muy permisivos sin poner reglas y límites a sus hijos. Esto se da en muchos casos cuando los padres son primerizos o porque fueron criados de manera estricta o por falta de interés en sus pequeños.

Incluso, hasta llegan a premiar o celebrar un mal comportamiento, que a la larga puede ser perjudicial en el desarrollo social del niño.

Es importante que desde la infancia los padres se pongan de acuerdo en la manera en cómo van a educar a sus hijos, sin caer en discusiones, conflictos o malos entendidos que lleguen a confundirlos. Recordemos que un “No” a tiempo, puede ser benéfico para que ellos eviten comportarse mal.

3 Necesidades no cubiertas

Es lógico que cuando ha pasado la hora de comer y tu hijo no se ha alimentado, o que se sienta muy cansado y tenga que llegar a casa para realizar su tarea, o no durmió su siesta, etcétera, tenga un comportamiento agresivo o se enoje.

Estos ejemplos muestran algunos errores que cometemos los padres al no anticipar las necesidades de los hijos. Los pequeños aún están aprendiendo a controlar sus emociones, por lo tanto, es normal que se frustren o estén irritables cuando no son atendidos.

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4 Espejito, espejito

Los niños aprenden imitando las acciones y comportamientos de los padres; somos su ejemplo a seguir. Así que tal vez, tu pequeño tenga una mala conducta, porque ve a mamá o papá enojarse y gritar cuando las cosas no les salen como esperaban, perdiendo el control de sus emociones.

Por ello, cuando tu hijo comete un error o no logra hacer las cosas bien, es normal que llegue a frustrarse adoptando conductas negativas e irritables.

5 Corre que corre

En la actualidad la mayoría de las personas viven estresadas, preocupadas y con prisas. Esto puede ser la causa para que los niños se porten mal; ya que se ponen nerviosos, se tensionan, cambian su estado de ánimo y se culpan.

Debemos tomar la vida con calma, planificar lo que debemos hacer con un día de anticipación, así evitaremos estar enojados y crear conflictos familiares que pongan a todos de mal humor.

6 ¿Cómo que no puedes?

Muchas veces los padres cometemos el error de idealizar a los hijos, a tener expectativas muy altas en ellos, por lo tanto les exigimos más de la cuenta. En ocasiones no logramos aceptar que cada persona tienen distintas habilidades o necesidades y que todos aprendemos de maneras diferentes.

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En este contexto, es lógico que los niños se comporten mal, puesto que no desean decepcionar a los padres, esforzándose más de la cuenta, y en muchas ocasiones las cosas no les salen como esperaban.

Los padres debemos tener expectativas realistas, justas y apropiadas a la edad y desarrollo de nuestros hijos, para evitar que ellos fracasen o se decepcionen.

La manera en cómo enséñanos a los hijos a seguir las reglas y límites, es fundamental para que ellos aprendan a comportarse de manera correcta. Háblales con amor, atención y cariño; pregúntales primero acerca de sus emociones, y luego hazles saber que su mala conducta afecta a todos los que están a su alrededor y por ello, debe modificar su comportamiento.

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Adriana Acosta Bujan

Adriana Acosta estudió comunicación, es madre de un adolescente, y actualmente se dedica a la enseñanza e investigación a nivel universitario en Puerto Vallarta. Publica sus escritos esperando que ayuden a las personas que leen sus útiles vivencias