Tus hijos te amarán más y mejor si hablas con ellos sobre tus desafíos en la vida

Tus hijos no te juzgarán y comprenderán mejor por qué te preocupas tanto por ellos.

Erika Patricia Otero

Intentos de suicidio, problemas de adicción, bulimia, anorexia, abuso sexual, depresión. Estos y muchos más son problemas por los que muchas personas pasamos a lo largo de nuestras vidas. Situaciones que con apoyo de la familia y fuerza de voluntad superamos y seguimos adelante.

La situación es que al tener hijos, pocos son los padres que se atreven a confiarles esos delicados secretos de su vida. Muchos padres deciden no decirles nada a sus hijos para no dañarlos; incluso lo hacen para que no los vean como personas débiles o sin autoridad para orientarlos o corregirlos.

El asunto es que cuando descubres alguno de esos episodios trágicos de la vida de tus padres te sientes mal. Te hubiera gustado que confiaran en ti y revelaran sus batallas personales. Eso te hubiera ayudado a discutir menos con ellos. Tal vez los hubieras comprendido mejor, y sabrías de primera mano lo que significa pasar por una de esas vivencias.

Ya no puedes hacer nada al respecto, solo respetarlos y aceptar las decisiones que tomaron respecto a tu crianza. Lo que sí puedes -y debes- hacer, es no cometer los mismos errores con tus hijos. Sé franco pero prudente al orientarlos acerca de las cosas que viviste, y sé sabio con la información para que no se vean perjudicados por tus experiencias. Recuerda que el conocimiento es poder pero debes saber cómo usarlo.

De las situaciones y experiencias de la vida que deberías considerar contarle a tus hijos y que tus padres no que contaron, están las siguientes:

Advertisement

Debes hablarle a tus hijos sobre tus problemas de amor propio

Ser adolescente es una de las etapas más complejas por las que debemos pasar. Es natural que nos sintamos incómodos y «feos». Por eso, es bueno que tus hijos sepan que también pasaste por lo mismo y que les comprendes.

En la juventud los seres humanos somos más propensos a jugar con nuestra salud; por eso, muchos dejan de comer para estar «en forma». Otros lidian con problemas de ansiedad, y para batallar con ellos comen en exceso.

Si pasaste por una situación de esas es bueno que tus hijos lo sepan, y aún más si pasan por algo similar. Eso les ayudará a saber que tú sabes a lo que se enfrenta y que por esa razón puedes ayudarles a superar esa situación.

Para tus hijos sería mucho más fácil su paso por la escuela si les contaras sobre tus problemas escolares

Ya se trate de problemas con el bullying o con dificultades para aprender, todos hemos tenido que lidiar con algún conflicto en nuestros años de escuela.

Si deseas que tus hijos confíen en ti, háblales sobre tu experiencia con los malos tratos de parte de maestros o compañeros de colegio y acude a su ayuda. Habla con tu hijo sobre sus dificultades para leer o para hacer cálculos, eso le hará saber que tú sabes cómo se siente y que puedes ayudarle en su proceso estudiantil. Ayúdale a encontrar apoyo especial para que pueda afrontar esos problemas.

Advertisement

Es bueno que tus hijos sepan que tuviste buenos y malos amigos

Las amistades son muy importantes en la infancia o la juventud; pese a eso, no todos los amigos que un niño o joven tiene son los mejores o los más adecuados.

Hablar con tu hijo sobre los amigos de tu infancia, tus aventuras y travesuras le ayudará a darse cuenta cuáles son las amistades que le conviene o no tener. Eso te abrirá la posibilidad de que tu hijo hable con confianza sobre sus amistades, gustos y pasatiempos y es posible que les ahorre muchos problemas y conflictos parentales.

Tus hijos merecen saber que son privilegiados al tener cosas que tú jamás pudiste

La infancia de mi padre fue muy diferente a la de mi madre. Mientras la de mi papá estuvo llena de problemas y humillaciones, mi madre fue una niña privilegiada. Sin embargo, la vida cambió para ambos: mi madre quedó huérfana de padre y su vida dio un giro radical. Pero mi papá tuvo mejores oportunidades laborales y aunque no era más fácil su vida, tuvo muchas más bendiciones económicas que mi mamá en su adolescencia.

Yo vine a enterarme de estas cosas cuando empecé mi universidad, eso me ayudó a ver que ciertamente tuve más posibilidades en la vida que ellos y ciertamente estoy muy agradecida con los sacrificios que ambos hicieron.

De mi madre aprendí que en la vida hay que sacrificarse y ser agradecido por tener una familia. Y de mi padre aprendí que en la vida hay altas y bajas y que nunca nos quedamos en el mismo lugar.

Advertisement

Contarle a tus hijos tus experiencias de vida les dará una visión más amplia de sus privilegios. Lo necesitan porque a veces dan por hecho las cosas que tienen y no son agradecidos; muchos chicos no saben los esfuerzos que muchos deben hacer para tener un techo, alimento o estudios.

Si tuviste depresión, una adicción o fuiste víctima de abuso, que tu hijo lo sepa le da las armas para luchar y buscar ayuda

Estos temas antes solían ser tratados con delicadeza. Es como si ellos fueran objeto de vergüenza para las personas; sin embargo, la sociedad ha cambiado mucho y hemos llegado a un nivel de comprensión alto.

No te avergüences de hablar con tu hijo sobre tus problemas y de las cosas que tuviste que hacer para superar una adicción, o cómo lidiaste con tu depresión.

Hablarlo francamente le ayudará a tu hijo a saber la razón por la cual cuidas que tenga buenas amistades. También le ayudará a saber la razón por la cual le cuestionas tanto sobre su soledad o su pereza para hacer algunas cosas.

Es importante que tu hijo cuente con las herramientas que le ayuden a evitar ser víctima de abuso, acoso, manoseo entre otras; de verdad te digo que advertirles sobre estos temas, narrarles con confianza tus propias vivencias ,les ayudará a evitar lo que tú no pudiste por desconocimiento.

Advertisement

Sé que puede ser difícil hablar sobre algunos temas, pero créeme, será mucho más lo que ustedes ganen al hacerlo.

Toma un momento para compartir ...

Erika Patricia Otero

Psicóloga con experiencia en trabajo con comunidades, niños y adolescentes en riesgo.